<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019</id><updated>2011-07-31T08:45:16.534Z</updated><title type='text'>LA SOMBRA DEL CELINDO</title><subtitle type='html'>Pensando en voz alta</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6187190532237419216</id><published>2010-10-31T19:38:00.002Z</published><updated>2010-11-01T10:43:39.040Z</updated><title type='text'>UNA SENCILLA LECCIÓN DE HUMILDAD</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TM3ETANbn3I/AAAAAAAAalw/Hn8v5c0skWQ/s1600/SN201240.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" nx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TM3ETANbn3I/AAAAAAAAalw/Hn8v5c0skWQ/s400/SN201240.JPG" width="340" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto es que la herencia –la herencia moral, claro- de nuestra generación no será apetecible para las venideras, tanto menos conforme vaya el tiempo distanciándolas y el juicio de la historia nos coloque en nuestro lugar. Menos mal que llevábamos –eso decían los hippies- un mundo nuevo en nuestros corazones: lástima que acabara pareciéndose al viejo, de forma sospechosa.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede que estas palabras, sin embargo, expíen la soberbia de quienes presumíamos poder cambiar el curso de las cosas y mirábamos con desprecio a quienes no supieron, quisieron ni pudieron evitar la contienda más vergonzosa de cuentas empañaron nuestras crónicas. Si el siglo XX trajo muchas luces, cierto es que impregnó sus hachones con el petróleo del dolor, la mentira y la oscuridad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida, a cierta edad, es como un libro abierto que, traduciendo anécdotas sencillas a un lenguaje simbólico, nos revela verdades sorprendentes.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer, comentaba estos hechos; cómo, hallándome acatarrado, de mi pecho manaban ríos de flema, coincidiendo con una desdichada avería en el cuarto de baño, un atranque en la red de desagüe que, al quedar descubierta para facilitar su reparación, obligó a eliminar toneladas de mierda, en una operación que duró varios días. Y me dije al respecto: ¿Ves? La vida nos reprocha que, al menos de un tiempo acá, únicamente produzcamos mierda; por eso nos la devuelve. La mierda engendra mierda y su hedor contrarresta el aroma de la poesía.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Qué sencilla y –paradójicamente- sublime lección de humildad! Aquel estercolero inopinado me enseñó en un minuto mucho más que seis años en la Universidad y resumió sabiamente la experiencia de toda una vida y aun la historia del hombre sobre la tierra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevamos muchos siglos, milenios incluso, deambulando por este planeta. Él nos da de comer, diría un alma cándida, pero es lo cierto que nosotros le arrancamos todo lo que produce de grado y lo que le forzamos a proveer. A cambio, simplemente, recibe desperdicios; unos, aprovechados por la naturaleza, contribuyen a su propia regeneración; otros, sin embargo, imposibles de asimilar, se acumulan y extienden, devolviéndonos el detrito que le arrojamos y que, tarde o temprano, acabará&amp;nbsp;precipitándonos al abismo de la destrucción.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De este proceso, solamente la muerte se beneficia. Es el gran basurero, el punto de destino de todo aquello que, tras el espejismo de la existencia, se convierte en deshecho indesechable; es decir, mierda, la &lt;em&gt;kaká&lt;/em&gt; de los griegos (=las cosas malas). La Iglesia católica, en los ritos del miércoles de ceniza, nos lo recuerda a su modo: &lt;em&gt;Memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris…&lt;/em&gt; Ellos, al parecer, tiran de la cadena.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde luego, podríamos ir más lejos y sacar, por ejemplo, a colación que todo es obra de un dios o que nosotros, depredadores cósmicos, fuimos creados a su imagen y semejanza. Por camino tan arduo y escatológico se infiere la inexistencia de un Ser supremo, a no ser que escribamos &lt;em&gt;Kaká &lt;/em&gt;con mayúscula y mucho me temo que en arameo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mas dejemos aquí tan inquietante disquisición y sellemos nuestras reservas con una incógnita, que es la fe de la razón, ya que no la razón de la fe. La coyunda entre ambas engendra al monstruo de la locura.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comprenderéis que, absorto en semejantes cavilaciones, mi nave pase lejos del planeta de la poesía, al fin y al cabo una preciosa, hermosísima mierda, por cuya nauseabunda superficie reptamos, como larvas, los poetas. Pero ésa es otra historia, que dejo para posterior ocasión.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #e69138; font-size: xx-small;"&gt;.&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo F. Faílde, 2010.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6187190532237419216?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6187190532237419216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6187190532237419216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/10/una-sencilla-leccion-de-humildad.html' title='UNA SENCILLA LECCIÓN DE HUMILDAD'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TM3ETANbn3I/AAAAAAAAalw/Hn8v5c0skWQ/s72-c/SN201240.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8955428321762794525</id><published>2010-07-27T13:43:00.002+01:00</published><updated>2011-01-03T06:38:13.156Z</updated><title type='text'>EL LATÍN, MEMORIA Y REALIDAD DE NUESTRA LENGUA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TE7SNMpEawI/AAAAAAAAajI/DNLgUr_NaiI/s1600/aeneas_berichtet_did.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="285" hw="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TE7SNMpEawI/AAAAAAAAajI/DNLgUr_NaiI/s400/aeneas_berichtet_did.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuenta Giacomo Casanova que comentaba, un día, con una dama el pasaje de la &lt;em&gt;Eneida &lt;/em&gt;en que Dido, enamorada del protagonista, se lamentaba de que éste, al partir, no le dejase al menos un pequeño Eneas retozando en su corte. La señora, mujer al fin y al cabo del siglo XVIII, irrumpió en carcajadas ante lo que, según la mentalidad biempensante de la época, constituía una evidente provocación y, por así decirlo, bastante picarona. El inteligente libertino, abrió entonces el libro y, tras localizar el texto aludido, lee aquella frase en latín y se sorprende de que su amiga, en lugar de reírse, la escuche con atenta emoción. Cómo explicar un cambio tan brusco de actitud, se pregunta el autor de &lt;em&gt;Histoire de ma vie&lt;/em&gt; y concluye que, entre una y otra, sólo media -y no es poco- la belleza de la lengua.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gran verdad, por supuesto. Por eso me he negado a leer esta obra en castellano, prefiriendo el latín original. La &lt;em&gt;Eneida&lt;/em&gt;, en nuestro idioma, se convierte en una torpe, farragosa y aburrida novela; en la lengua de Roma, sin embargo, es una obra maestra, un monumento poético de primer orden. Difícil, muy difícil, prácticamente imposible traducir poesía, pues ésta es algo más que las palabras y, como toda pluralidad singularizada, su pretendida universalidad reside justamente en su singularidad. Estos son los misterios de la palabra poética, que hace grande a la lengua que consigue explicarlos más allá del espacio y el tiempo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablo, naturalmente, del latín y no por su legado literario, que estimo fundamental, sino porque, hasta hace menos de un siglo, permitía al hombre culto desplazarse por el mapamundi y hallar siempre personas con las que hacerse entender.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Quién nos robó el latín? ¿Quién nos lo arrebató de los planes de estudio? Fueron los socialistas, desde luego, dando por válida aquella frase de un conspicuo vocero del franquismo, el famoso José Solís Ruiz, que, no muchos años antes, había merecido las anatemas de toda la oposición: &lt;em&gt;Más fútbol y menos latín&lt;/em&gt;. Una perla cultivada, como se puede ver.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora pagamos las consecuencias en una sociedad cuya incompetencia lingüística conduce al castellano a la aniquilación, a favor del inglés, primera lengua del mundo civilizado, por muy escasa diferencia respecto a nuestro idioma.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y si esto fuera todo… pero no acaban aquí los menoscabos: con nuestra lengua madre, hemos perdido nuestras propias raíces y nos hemos privado de la llave de acceso a nuestro patrimonio cultural. Exponerlo, como yo hago, es sumamente fácil; evaluar las tristes consecuencias de este hecho nos llevará muchos años, cuando el mal se haya hecho irreversible.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Tan traumático resultaba su estudio? Yo mismo lo he enseñado durante algunos años, ya casi convertido en una simple &lt;em&gt;maría&lt;/em&gt;, y los muchachos lo aprendían sin demasiado esfuerzo, desde el instante en que les hacía ver y entender que nuestra propia lengua no es sino latín evolucionado. Solía también decirles, aunque con cierto tacto, que era el idioma de la inteligencia. Sin embargo, quienes arremetieron contra el &lt;em&gt;¡Muera la inteligencia y viva la muerte!&lt;/em&gt;, de Millán Astray, no soportan ni el nombre de la primera, a la que acaso tengan por privilegio burgués. El sistema educativo español trata de igualar a los ciudadanos en el escalón de la estupidez.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Malos son estos días, en los que la coherencia intelectual pone en solfa principios que han sostenido la vida de muchos. Porque, cuando no sirven y quedan simplemente como columnas de la nostalgia, es necesario meterlos en un baúl y, como el viejo Diógenes, salir a la calle con un candil, en busca del hombre y su realidad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acaso estamos lejos de encontrarlos y tal vez nos topemos con cerebros vacíos, que nos hablen de seres imprescindibles, criaturas legendarias, mundos por descubrir, mientras han olvidado, sin remedio, las profundas raíces de su sangre.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde.-&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jerez de la Frontera, 27 de julio de 2010&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8955428321762794525?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8955428321762794525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8955428321762794525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/07/el-latin-memoria-y-realidad-de-nuestra.html' title='EL LATÍN, MEMORIA Y REALIDAD DE NUESTRA LENGUA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TE7SNMpEawI/AAAAAAAAajI/DNLgUr_NaiI/s72-c/aeneas_berichtet_did.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1743259981771110400</id><published>2010-06-27T14:42:00.001+01:00</published><updated>2011-01-03T06:39:48.667Z</updated><title type='text'>ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A UNA CARTA DE CARLOS GUERRERO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCdRyodCwUI/AAAAAAAAahY/_GjN65ha5Gg/s1600/untitled.bmp.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="306" ru="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCdRyodCwUI/AAAAAAAAahY/_GjN65ha5Gg/s400/untitled.bmp.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;… en mas de vienticinco siglos los humanos no nos hemos movido del sitio&lt;/em&gt;, me dices. Y dices bien. Has dado en la diana y -¡bienvenido al club de los visionarios!- también has recibido la inquietante revelación que, hace ya quince años, plasmé en este poema:&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;FUEGOS DE CAMPAMENTO&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;LLEVAMOS mucho tiempo cabalgando.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Atrás hemos dejado&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;reinos, ciudades, hombres,&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y hemos dejado un rastro de sangre&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y de sombra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mucho tiempo: el viaje&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;es largo y se sospecha&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que estamos dando vueltas, como buitres&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en torno a la carroña&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de nuestros propios cuerpos.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Años, siglos, milenios, glaciaciones,&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;kilómetros y millas, sin movernos del sitio&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;donde nacen y yacen nuestros cadáveres.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando al fin nos hayamos devorado,&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;podrá Cronos, dichoso,&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dormir su siesta eterna: la memoria&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;o el sueño&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;donde habitan los monstruos&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que escriben la historia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(de &lt;em&gt;La noche calcinada&lt;/em&gt;. Almería, Batarro, 1996)&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se trata, ya lo ves, de congelar el tiempo, la historia, rizando el rizo de lo imposible, pues la voz lírica, como ves, queda fuera del tiempo y el espacio y, emplazada en ¿la eternidad?, toma este extraño daguerrotipo. No hará falta te cuente que tan sólo unos pocos iluminados comprendieron la terrible parábola y llegaron, por otra parte, a la conclusión –ya enunciada por Aristóteles- de que &lt;em&gt;la poesía tiende a representar lo universal y la historia lo particular&lt;/em&gt;. Quienes viven a costa de la última, pusieron el grito en el cielo. Los poetas que llamaremos serios, por llamarlos de alguna manera,&amp;nbsp;se pusieron a cavilar.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tienes razón y, en otro orden de cosas –que es el mismo- haces buena una frase de Nietzsche, de esas que uno puede adoptar como lema: &lt;em&gt;Sólo al atardecer levanta el vuelo la lechuza de Palas&lt;/em&gt;. Indiscutible, ¿verdad?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero el mundo no está para preguntas y, habida cuenta de las circunstancias que nublan la actualidad, podemos comprenderlo y disculparlo, aunque sepamos a ciencia cierta que nunca habrá respuestas donde antes no hubo preguntas. Por eso, los profetas predicaban en el desierto.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No podía ser de otro modo, si tenemos presente que la sordera es el escudo de los políticos. Por eso los troyanos no oyeron a Casandra ni los republicanos españoles a Ortega y Gasset, mientras Adolfo Hitler&amp;nbsp;se encerraba en su tumba para no oír el ruido de las bombas. Si la política, que es el folleto de instrucciones de las sociedades humanas, aborrece la poesía (&lt;em&gt;non debent togati iudices a Musarum honore et a poetarum salute abhorrere&lt;/em&gt;, escribió Cicerón en su &lt;em&gt;Pro Archia&lt;/em&gt;), se retrocede a la animalidad y, carentes de rumbo y utopía, regresamos a la ley de la selva, al imperio de los instintos –que no de los &lt;em&gt;sentidos&lt;/em&gt;, proveedores, al fin y al cabo, de experiencias para el conocimiento-, cerrando así un peligroso círculo, que otra cosa no sea el apocalipsis: un genocidio absoluto o un suicidio universal, que viene a ser lo mismo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo, también, que, en este tiempo nuestro, la sordera se ha generalizado. Sordos son los políticos, acabo de decirlo –y el Sr. Zapatero es el mejor ejemplo-, pero sordos también los gobernados que, abdicando derechos y responsabilidades en beneficio de sus gobernantes, no ven, no oyen, no sienten y consienten cualquier tropelía, con tal que los dejen hozar en paz. Somos un muro, pues, unos y otros, contra el que reverbera la luz, sin traspasarlo. Advertimos acaso el resplandor, pero andamos sumidos en las tinieblas, como los ciegos de Saramago.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La gente, en su egoísmo, quiere tranquilidad y exige esperanza. Se enaltece lo positivo, pero se oculta o ignora la propia negatividad. Como enseñó Platón en sus últimos años, el pueblo quiere halagos porque no se acomoda a la verdad, y éste es el territorio, el espacio vacío que ocupan los políticos, su coto de caza. Entre unos y otros, incubamos el huevo de la Bestia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Bendito el vientre que no concibió y los pechos que no amamantaron&lt;/em&gt;, dijo el rabí Jesús y no parece que, de momento, se despeje el enigma de estas palabras. Ni seré yo, desde luego, quien, sumido en la fiebre trivializadora que nos sacude, las vista de faralaes. Pero en esta advertencia hay poesía, religión –que no dogma-, progresión al misterio. Y, volviendo al poeta, ¿acaso nuestro reino es de este mundo?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede que no lo sea, pero no le es ajena la realidad –ya lo dijo Virgilio en un hermoso hexámetro-. Su defección apaga toda luz y deja el campo libre a los políticos y su enjambre de financieros, empresarios, propagandistas, mercachifles, esquiroles, burócratas… La política me produce asco. Y ahondar en la poesía mucho miedo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #ffd966; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto: Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jerez de la Frontera, 27.06.10.-&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen: Dolors Alberola, 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1743259981771110400?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1743259981771110400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1743259981771110400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/06/algunas-reflexiones-en-torno-una-carta.html' title='ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A UNA CARTA DE CARLOS GUERRERO'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCdRyodCwUI/AAAAAAAAahY/_GjN65ha5Gg/s72-c/untitled.bmp.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-5269092792711889871</id><published>2010-06-26T18:06:00.003+01:00</published><updated>2011-01-03T06:41:18.203Z</updated><title type='text'>DEL OPIO DE LOS PUEBLOS Y EL EJERCICIO DE LA INTELIGENCIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCYyGhUKStI/AAAAAAAAahQ/jof6vvP6y14/s1600/corredores-del-dromos.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="262" ru="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCYyGhUKStI/AAAAAAAAahQ/jof6vvP6y14/s400/corredores-del-dromos.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De Carlos Marx acá, el mercado de estupefacientes se ha diversificado. Ya no es sólo la religión, como tampoco la cocaína que, por entonces, se podía adquirir en las farmacias. Ahora, el opio del pueblo puede ser cualquier cosa, si altera la conciencia colectiva y conduce a la gente hacia la alienación. El Cristianismo, en todas sus vertientes, lo mismo que el Islam y las suyas, figuran todavía en el listado de sustancias tóxicas, cada vez más nocivas, cuanto más alejadas –en el caso del Cristianismo- del sentir general. El fútbol, desde luego, ha alcanzado en el ranking posiciones de privilegio, mientras los viejos oráculos se ven suplantados por Internet, los teléfonos móviles y la música &lt;em&gt;de consumo&lt;/em&gt;. El dinero, por lo demás, siempre fue el dios supremo, al que incluso la Iglesia ha adorado sin ningún género de pudor.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Preguntaron a Sócrates qué era un filósofo. Sin pensarlo dos veces, aparcó las solemnes definiciones y recurrió a la simplicidad con un símil: Mirad los juegos olímpicos –dijo-; unos, los atletas, acuden a competir, en busca de la victoria; otros, movidos por la ambición, esperan ganar dinero con las apuestas; por último, un reducido grupo va tan sólo a mirar el espectáculo. Éstos son los filósofos.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y digo yo, ¿no es esto lo que hacemos&amp;nbsp;algunos de nosotros? Contemplar, sin embargo, no es la tarea pasiva que parece. El cerebro del que es capaz de hacerlo dista mucho de la pantalla de un cine, en blanco siempre, tras haber recogido en su superficie cientos y miles de historias. La mente va más lejos y graba en la memoria esas imágenes, que, después, el entendimiento, procesa; es decir: analiza y valora, conforme a unos parámetros previamente, a su vez, analizados y valorados.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿En qué momento de la secuencia irrumpen los factores alienantes? ¿Qué nos torna propensos a caer en sus redes? ¿Cómo puede atrofiarse una conciencia, hasta incluso anularse, siendo ella el testigo de nuestra identidad? No lo sé, pero es frágil la llama que lleva nuestro nombre y muy fácil soplarle desde el yo, más inclinado a los halagos del exterior que a las señales de alarma de la propia autenticidad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos volvemos venales. Lo mismo que Esaú vendió a Jacob, su hermano, la primogenitura por un humilde plato de lentejas, el hombre-masa de nuestros días -¿y quién no lo es?- vende su dignidad, vende su libertad e independencia, vende su pensamiento, sus sentimientos, sus deseos más íntimos, sus derechos fundamentales, en la plaza de un mundo que se ha convertido en inmenso mercado, donde unos, los más, venden todo, y otros, los menos, adquieren a precio de ganga lo más sagrado del ser. Un ser, naturalmente, cegado por el brillo de la chatarra y engullido por las sirenas que, a ritmo de salmodia, rap o marcha –&lt;em&gt;militar, por supuesto&lt;/em&gt;-, los conducen a la hecatombe.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ulises, avisado –se deduce de ello que estaba en posesión del &lt;em&gt;conocimiento&lt;/em&gt;-, actuó sabiamente, taponando con cera los oídos de la marinería y haciéndose amarrar al palo de la nave. Las sirenas cantaban, desde luego, pero ni el timonel ni los remeros podían escuchar sus seducciones, no más fuertes que los lamentos del capitán que, dispuesto a rendirse, chocaba contra el muro de la sordera, que a todos salvó. Es posible, por tanto, librarse de esta peste contemporánea, que nos convierte en zombis y acaso la vacuna, más que en cadenas y trabas, consista en lo contrario: cultivar el conocimiento, anhelar la sabiduría y ejercitar continuamente el aprendizaje que nos ponga en camino de acceder a la luz.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habrá que cuestionarse todas nuestras creencias, rescindir el contrato que firmamos con la molicie y tomar, de una vez, las riendas de nuestra vida, antes de que tiranos sin escrúpulos nos vendan elixires fraudulentos y se nos caiga el pelo. El mundo está lleno de tales vampiros y corren hacia ellos ríos de sangre. ¿No seremos capaces de desenmascararlos? ¿No tendremos valor para abatirlos?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si seguimos la senda que nos trazan y seguimos, como corderos, al dueño de la manada, rectifique la ciencia sus conceptos. Quizá la inteligencia sea el bien más escaso, como dicen del agua.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #ffd966; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde, 2010.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-5269092792711889871?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5269092792711889871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5269092792711889871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/06/del-opio-de-los-pueblos-y-el-ejercicio.html' title='DEL OPIO DE LOS PUEBLOS Y EL EJERCICIO DE LA INTELIGENCIA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TCYyGhUKStI/AAAAAAAAahQ/jof6vvP6y14/s72-c/corredores-del-dromos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1692891325471300288</id><published>2010-06-14T23:42:00.000+01:00</published><updated>2010-06-14T23:42:59.904+01:00</updated><title type='text'>CONCEPTOS, NOMBRES, TEXTOS, PARA UNA REFLEXIÓN ESENCIAL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TBauBh-gXeI/AAAAAAAAag4/vemYnKNcxtU/s1600/Dolors+Alberola+130510-1.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" qu="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TBauBh-gXeI/AAAAAAAAag4/vemYnKNcxtU/s400/Dolors+Alberola+130510-1.JPG" width="307" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue el filósofo inglés Guillermo de Ockham quien, en las primeras décadas del siglo XIV, sostuvo, frente a escolásticos y otras corrientes, la inexistencia de los conceptos universales, que sólo serían nombres y simplemente nombres, con todo lo que ello habría de suponer para la posteridad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensaba en estas cosas cuando, por un azar, tampoco tan azaroso como el mero concepto nos hace suponer, cayeron en mis manos dos, tres antologías, que, al margen los criterios selectivos de cada una, incluían el nombre de Dolors Alberola, fundamental para mí y, a juzgar por el subtítulo de la más reciente, esencial, en igual medida, para la antóloga.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La esencia, según Ockham, no es algo que compartan la totalidad de los seres. Vistas así las cosas, y hablando –en este caso- de mujeres, la esencia de Alberola es sólo de Alberola y la de Currita del Corral es sólo de Currita del Corral, ¿nos vamos entendiendo?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que resulta fácil, como cualquier simplificación de usar y tirar, referirse a poesía femenina, a mujeres que escriben, a voces importantes, a qué sé yo: un montón de generalidades de cualquier índole, sostenidas por muchas columnas que, en abstracto o en román paladino, tienen nombre y apellidos, documento de identidad, biografía personal, trayectoria literaria&amp;nbsp;y, desde luego, obra, pues solamente el texto sostiene a los nombres que, sin tal fundamento, serían pura ficción o, digámoslo claramente, flagrante usurpación.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A despecho de los ninguneadores –esa fauna tenebrosa que tanto prolifera en las letras hispanas-, un nombre no se crea de la nada, sino que corresponde a una realidad. Así, Ana Rossetti, es &lt;em&gt;Indicios vehementes&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Devocionario&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Apuntes de ciudades&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Virgo potens&lt;/em&gt;, etc.; Juana Castro será &lt;em&gt;Cóncava mujer&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Narcisia,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Arte de cetrería&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Los cuerpos oscuros&lt;/em&gt;, etc., etc.; y Dolors Alberola, &lt;em&gt;Cementerio de nadas&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El medidor de cosas&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Arte de perros&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Del lugar de las piedras&lt;/em&gt;, y otros etcéteras. Suma y sigue. ¿Hay quien dé más? ¿Hay quien pueda ocupar el sitio de las nombradas y de las que omito por no hacerme pesado?&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es muy fácil restarles importancia, regatear unos gramos de mérito con modos de hortelano, echar una cortina para que no se vean, pero ahí están los textos, firmes como cariátides, sosteniendo la esencia del ser.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No seré yo el que afirme que en una antología está todo dicho. Siempre queda alguien fuera y es de rigor ejerza su derecho a reclamar su plaza, amparándose en hechos. Siempre lo he defendido. Pero quien quiera derribar un muro, hágalo con razones, fuertes como otro muro. O calle para siempre.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #ffd966; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo F. Faílde, 2010.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1692891325471300288?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1692891325471300288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1692891325471300288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/06/conceptos-nombres-textos-para-una.html' title='CONCEPTOS, NOMBRES, TEXTOS, PARA UNA REFLEXIÓN ESENCIAL'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/TBauBh-gXeI/AAAAAAAAag4/vemYnKNcxtU/s72-c/Dolors+Alberola+130510-1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6358239464797382830</id><published>2010-05-27T22:42:00.000+01:00</published><updated>2010-05-27T22:42:05.349+01:00</updated><title type='text'>DE LA INOCENCIA Y LA FELICIDAD. CASI UNA METAFÍSICA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_7lrM1imHI/AAAAAAAAagY/66jyBrVUMUY/s1600/Astorga+24.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gu="true" height="400" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_7lrM1imHI/AAAAAAAAagY/66jyBrVUMUY/s400/Astorga+24.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ay, la felicidad… Mucha razón tenía Noam Chomsky cuando hablaba de la capacidad de generar lenguaje que, según él, caracteriza a los seres humanos. Porque, volviendo a aquella palabra, hay que ver la imaginación, inventiva y, en suma, genialidad, que requiere un concepto tan impensable, tan inimaginable, tan inconcebible. Pero el término es lo de menos: &lt;em&gt;beatitudo&lt;/em&gt;, en latín; &lt;em&gt;eudaimonía&lt;/em&gt;, en griego; &lt;em&gt;happiness&lt;/em&gt;, en inglés…, qué más da. La cultura, en última instancia, no es sino un diccionario del despropósito. Buda, Jesús, Santa Claus, personificaciones de la inocencia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues no me negaréis que hace falta inocencia a manos llenas para reconocer, en una constitución como la yanqui, el derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad. O cinismo, que viene a ser igual, pero en el lado oscuro de la fuerza. Así, mientras los pobres buscan y buscan, linterna en mano, por los rincones, los ricos disfrutan sus sucedáneos, pues no a otra cosa alcanza el dinero.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Inocencia y felicidad serían, sin duda, la esencia misma del paraíso perdido; y, si hoy existieran, Milton nos cobraría por un roce, una mirada boba o un buen polvo, los consabidos derechos de autor. Entre la serpiente y la SGAE hay solamente tiempo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tiempo, ésa es la cuestión. Un tiempo que transcurre en dirección contraria a la inocencia, hasta el punto de que, si pudiéramos determinar con exactitud el punto de encuentro entre la edad del individuo y la total extinción de su inocencia, conoceríamos el día y la hora de su muerte. Por eso, los ancianos carecen de ilusiones; los suicidas, también.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo lo que se mueve conduce al desengaño. Entre el principio y el fin, el combustible de la inocencia impulsa el motor de la felicidad. Pero aquella energía –la inocencia- tampoco es renovable ni, muchísimo menos, inagotable: cuando ha ardido la última gota, se para el corazón.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y aquí acaban los sueños, uno a uno. Bien lo sabía Quevedo, por más que alimentase la esperanza menos fundamentada, más allá de las pesadillas de la propia razón. Pues creer en la eternidad equivale a aplazar los efectos de un cataclismo, pero no el cataclismo en sí. Nada salvó de la decepción al Caballero de la Tenaza.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ay, la felicidad… El hombre es viejo, la vida es larga y el arte no importa. Sin duda, estos renglones sólo son tonterías, una sonsera de tres al cuarto, a años luz del brillante discurso que, al principio, me propuse escribir. Ojalá y, al comienzo, supiésemos en qué quedará todo y dónde y cuándo y cómo. Pero, si fuese así, nada sería.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo F. Faílde, 2010.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6358239464797382830?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6358239464797382830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6358239464797382830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/05/de-la-inocencia-y-la-felicidad-casi-una.html' title='DE LA INOCENCIA Y LA FELICIDAD. CASI UNA METAFÍSICA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_7lrM1imHI/AAAAAAAAagY/66jyBrVUMUY/s72-c/Astorga+24.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-930894370985414005</id><published>2010-05-18T14:47:00.005+01:00</published><updated>2011-01-03T06:43:05.455Z</updated><title type='text'>MÁS SOBRE ARREPENTIDOS Y BIEMPENSANTES. UN PASEO POR LA MEMORIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_KYcISPAOI/AAAAAAAAafg/z-qVJzc-tWM/s1600/559_640x478.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_KYcISPAOI/AAAAAAAAafg/z-qVJzc-tWM/s400/559_640x478.jpg" width="400" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando yo era un chiquillo, pasaba muchas horas en el despacho de mi padre y él, para que no le interrumpiese con mis curiosidades, solía proporcionarme material de dibujo. Éste, por lo común, consistía en un lápiz y una revista con bastantes páginas en blanco, de la que, en una especie de alacena, tenía un arsenal.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, lo que a mí me atraía de aquella publicación no era la abundancia de espacios a emborronar, sino la fascinación de unos hechos que ponían ante mis ojos la imagen fotográfica de mi propia ciudad, tal fuese un año antes de mi venida a este valle de lágrimas. Me encantaba corroborar que había vida ya entonces. Y, entre los rostros fotografiados, buscaba casi en vano las caras de parientes y conocidos, sus rostros en pretérito, que yo no conocí.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las fotos me llevaban en volandas a una ciudad volcada en el delirio: procesiones con cánticos al viento, hogueras avivadas con los libros prohibidos, penitentes haciendo público su arrepentimiento. Y, siempre, la mirada inquisidora de un clérigo, implacable notario de cuanto sucediera.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1947. Santa Misión. Tras el paso de la &lt;em&gt;hidra roja&lt;/em&gt;, había que borrar todas sus huellas. No bastaba el fusilamiento de los disidentes ni las largas condenas a presidio. Aplastados los combatientes y sus simpatizantes, el estado fascista y la iglesia católica decidieron barrer las conciencias y arrojar a las llamas cualquier brizna de heterodoxia, cualquier vestigio de insubordinación. Nada mejor que aquellos actos públicos para hacer aflorar lo clandestino o para que el culpable proclamara su retorno al redil. Así se congraciaron con el régimen algunos vergonzantes.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suele ocurrir, en tiempos de reflujo. La marea de la libertad deja, al retroceder, toda la arena expuesta al oleaje de la opresión. También, y sobre todo, en literatura, pues las palabras se las lleva el viento, pero lo escrito –como pontificó Poncio Pilato- escrito está. Y quien firma un artículo como éste, bien puede estar firmando su propia condena. El fuego, sin embargo, puede tachar las rúbricas y desdecirse en público conseguir el perdón de los tiranos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta misma página, publiqué no hace mucho un artículo titulado &lt;em&gt;&lt;a href="http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/03/tiempo-de-arrepentidos-y-biempensantes.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Tiempo de arrepentidos y biempensantes. El arte de desdecirse&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, que levantó, al parecer, algunas ampollas. Un año antes y en la misma línea, &lt;a href="http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/el-sindrome-marse.html"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;strong&gt;critiqué unas declaraciones de Juan Marsé&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, no menos sorprendentes que las que dieron pie al mencionado escrito. Hoy, recabando información sobre &lt;em&gt;El cónsul de Sodoma&lt;/em&gt;, hallo varias entradas protagonizadas por la rabieta del laureado autor de &lt;em&gt;Últimas tardes con Teresa&lt;/em&gt;. Pero, si su rechazo al film es absolutamente legítimo, sus palabras condenatorias suenan a la más rancia Inquisición: &lt;em&gt;grotesca, ridícula, falsa, inverosímil, sucia, pedante, dirigida por un fallero incompetente y desinformado, mal interpretada, con diálogos deplorables. Es una película desvergonzada, de título infamante y producida por gente sin escrúpulos&lt;/em&gt;. Ya me dirán.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que, dejando a un lado la película y cualquier objeción sobre la misma, no puede un escritor beatificado admitir que, en el círculo donde saltó a la fama, se codeaba con homosexuales, consumidores de droga y otras gentes de vida disoluta, por más que fuesen de la &lt;em&gt;gauche divine&lt;/em&gt; o precisamente por eso. El premio Cervantes y la bendición &lt;em&gt;Urbi et Orbi&lt;/em&gt;, además de tener indulgencia plenaria, imprimen carácter.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tengo nada contra Juan Marsé, un magnífico escritor, cuyas obras sigo leyendo con devoción. Pero me alarman poderosamente su actitud, su acatamiento, su retractación y la enorme orfandad en que deja a quienes, algún día, cada vez más lejano, creímos en valores que la señora Sinde ha colocado al filo de la extinción.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: x-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jerez, 18 de mayo de 2010&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-930894370985414005?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/930894370985414005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/930894370985414005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/05/mas-sobre-arrepentidos-y-biempensantes.html' title='MÁS SOBRE ARREPENTIDOS Y BIEMPENSANTES. UN PASEO POR LA MEMORIA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S_KYcISPAOI/AAAAAAAAafg/z-qVJzc-tWM/s72-c/559_640x478.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6969316134728568065</id><published>2010-05-08T20:50:00.000+01:00</published><updated>2010-05-08T20:50:56.166+01:00</updated><title type='text'>LAS RANAS. UNA VIEJA LECCIÓN*</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-W9ax7mBRI/AAAAAAAAae4/H9eoO0fjhHM/s1600/SN200973_768x1024.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-W9ax7mBRI/AAAAAAAAae4/H9eoO0fjhHM/s400/SN200973_768x1024.jpg" tt="true" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la Granada universitaria de finales de los sesenta, cuando los fastos del mayo francés, en estado latente todavía, hacían pensar a algunos que sus sueños eran la pesadilla de alguien, un grupo de poetas, náufragos del pasado, vivió la suya propia en las apenas restauradas naves de la iglesia de San Jerónimo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corrían otros tiempos, desde luego, así como otras eran las circunstancias que congregaron a la alegre muchachada de aquella ciudad en torno a unos poetas, ni alegres ni muchachos, benditos en exceso y adocenados hasta la arterioesclerosis. García Nieto, Pemán y, en fin, un ramillete de imperiales violetas, llevaban en el lomo sus alforjas con un quintal de versos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No llegaron de incógnito, qué va. Y, mientras los heraldos de la fama pregonaban sus nombres en prensa y radio, en el terrible bar de Filosofía, por aquellos entonces sala de banderas de la más aguerrida contestación, comenzó a prepararse otro recibimiento.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin saber cómo, cuándo ni de dónde, corría con el vino pesetero de Paco -que era, cuchicheaban, agente de &lt;em&gt;la social&lt;/em&gt;- un libro pintoresco y revelador, la prueba contundente para el auto de inculpación que allí se estaba incoando. &lt;em&gt;El Poema de la bestia y el ángel&lt;/em&gt; circuló corregido y aumentado, llenó carteles y hojas volanderas, fue pasto de panfletos y asambleas, de manera que el vate jerezano jamás imaginara masa tal de lectores, interesados críticos y minuciosos eruditos, que, en cuatro o cinco días, acotaron, anotaron, interpretaron, analizaron, destriparon y condenaron, &lt;em&gt;golpe a golpe&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;verso a verso&lt;/em&gt;, aquellos cantos épicos, dedicados en letras de oro a Franco, José Antonio y Calvo Sotelo. La Inquisición, en sus mejores épocas, no exhibió tanto celo ni tuvo a su servicio delatores, instructores o simples testigos, tan exactos y diligentes.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegado el día solemne, los modestos quiosqueros granadinos hicieron el negocio de su vida, vendiendo al por mayor y a buen precio un juguete en desuso, que, de la noche a la mañana, aquella juventud reivindicadora se empeñaba en recuperar. Tratábase, sin más, de un mínimo artefacto de hojalata que, con forma de rana, producía, presionando la parte posterior del objeto, una chirriante réplica de la voz del batracio, tan aguda como desagradable.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Armados, pues, de anfibio, ocupamos el auditorio, a excepción, claro está, de los asientos reservados a autoridades y jerarquías, que comparecieron en uniforme de gala, en contraste inquietante con el progre desaliño de cuantos al combate nos aprestábamos: largos y mal peinados cabellos, barbas, bigotes a lo Iñigo, téjanos, cazadoras, alguna minifalda, y esos cientos de ranas infernales que, apenas iniciada la lectura, rompieron a croar, maleducadas, llenando con su estrépito las bóvedas y abordando, corsarias, los micrófonos, de modo tal que oyentes y radioyentes otra cosa no oyeran sino aquella mordaza sonora. Fuera, la policía, en su gris impoluto no sabía qué hacerse.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sus archivos, no obstante (por cierto, ¿qué habrá sido de ellos...?), guardaron amplia nómina de quienes, con el paso de los años, irían relevando a los de gala, nuevos padres de la patria, hijos predilectísimos, primos hermanos y demás familia: consejeros de la Junta, concejales y alcaldes de más de una ciudad, diputados, burócratas, pintores de renombre, críticos, editores, poetas, novelistas...; en fin, un pandemónium con visado para la historia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había que cambiarla, nos decíamos. Emulando a Bakunin, nos disponíamos a dinamitar una cultura que, como Hamlet, apestaba a podrido: &lt;em&gt;La imaginación al poder&lt;/em&gt; (menos mal). Engels, Marx, Lenin, Gramsci, Santiago Carrillo, eran el catecismo: &lt;em&gt;Que florezcan mil flores y mil escuelas, escribióMao Tsé Tung&lt;/em&gt;...&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con el advenimiento de la democracia, muchos de los que hablaban de dinamitar la cultura, tomaron posiciones bajo el manto del ministerio de la especialidad. Hay que dinamizar la cultura, aseguraban. Y para protegerla, limpiándola de nietos, pemanes o laínes, disidentes pasados, presentes y futuros, diéronse subvenciones, prebendas, sinecuras, ocupando al asalto prensa, radio, televisión, publicaciones, plataformas editoriales y otros foros, dispuestos a &lt;em&gt;croar&lt;/em&gt; su verdad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sus versos virginales, rebeldes, inflamados, se arrugaron muy pronto. La pasión juvenil, desveladora, fue cediendo su puesto a una ternura blanda y peliculera, que hace causa común con lo más sórdido de una cultura urbana mortalmente enferma. Y mientras, convertidos en gabinete de prensa y propaganda del fe tipismo, entronizan los mitos, santos, héroes, de un entorno autofágico y demoledor, aplauden las reformas salvadoras que, a no dudarlo, liberarán a las nuevas generaciones del peso muerto del latín, el ominoso lastre de la filosofía, el tedioso baldón de los clásicos, abriéndoles a cambio el paraíso de la informática, el horizonte aséptico de las tecnologías de vanguardia, el agujero de ozono, el mundo feliz de Huxley y la estupidez diplomada.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonan las exequias de las ideologías, y acaso no carecen de razón, quizá porque la ciencia ejerce una rígida dictadura y deja menos espacio a la libre interpretación de los fenómenos. Sin embargo, se escuchan nuevas voces &lt;em&gt;disidentes&lt;/em&gt; y surgen por doquier alternativas: se empieza a hablar de &lt;em&gt;nueva medicina&lt;/em&gt;, por citar un ejemplo, mientras nuevos enfoques de la historia, la biología, la astrofísica, remueven poco a poco el rescoldo epistemológico de una sociedad instalada en la autocomplacencia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La utopía, en todo caso, sigue viva. Hoy, como ayer, Justicia, Libertad, Amor, Sabiduría, están lejos del hombre, llamándolo, incitándolo, poniendo ante sus ojos un referente cóncavo, ante el cual el presente es una zafia caricatura. El cosmos se nos hace cada vez más pequeño, mientras se abre y ahonda el abismo de la violencia, la intolerancia, la incomunicación y la insolidaridad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son muchos los conceptos que nuestra humanidad neomedieval urge replantearse. Entre otros, la idea de &lt;em&gt;poesía&lt;/em&gt;. La idea de &lt;em&gt;poeta,&lt;/em&gt; en cualquier caso. Es el suyo mester de humildad, ajeno y aun contrario a la molicie funcionarial del vocero. Hay que recuperar la &lt;em&gt;juglaría&lt;/em&gt;, el &lt;em&gt;malditismo&lt;/em&gt;, la &lt;em&gt;diferencia&lt;/em&gt;, apostando con la primera por el salto sin red, el riesgo imprescindible que la creación comporta. No es el despacho el reino del poeta sino los horizontes infinitos donde hierve la vida, plagada de misterios, oferente de gozos inexplorados, pletórica de retos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es preciso salirle al encuentro, aun dolorosamente, no para doblegarla o transformarla, y sí par a tomarla como un cuerpo adorado, fundiéndose en su carne y en su alma, confundiéndose en ella hasta arrancarle la fruta ardiente que llamamos poema.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O puede que, muy pronto, escuchemos croar a las ranas.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo F. Faílde, 2010&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;* Este artículo fue publicado en &lt;em&gt;Papel Literario&lt;/em&gt;, suplemento del Diario Málaga-Costa del Sol, el 7 de mayo de 1995.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6969316134728568065?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6969316134728568065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6969316134728568065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/05/las-ranas-una-vieja-leccion.html' title='LAS RANAS. UNA VIEJA LECCIÓN*'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-W9ax7mBRI/AAAAAAAAae4/H9eoO0fjhHM/s72-c/SN200973_768x1024.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-4013182173223768747</id><published>2010-04-15T21:15:00.002Z</published><updated>2011-01-03T06:44:33.602Z</updated><title type='text'>LIBERTAD VIGILADA. UN CAMINO HACIA LA OPRESIÓN</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-XCl0zUlAI/AAAAAAAAafA/JkozY8RqPK0/s1600/Lisboa+021022_640x480.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-XCl0zUlAI/AAAAAAAAafA/JkozY8RqPK0/s400/Lisboa+021022_640x480.jpg" tt="true" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del estado policial a la dictadura media tan sólo una delgada línea y no roja, como el título de una famosa película, sino negra, como la oscuridad, la terrible tristeza del cautiverio, la rotunda desolación de sentirse a merced del que manda, como un mono en el zoo. Pues no existe opresión más despiadada que estar siempre en el punto de mira, vigilado, observado, registrado en cada uno de nuestros movimientos, de nuestras emociones, de esos pequeños gestos que delatan sentimientos e ideas. En posesión del otro, nada nos pertenece. Los actores del “Gran Hermano” reconocen sufrir una rara transformación: acaso no lo saben, pero van, poco a poco, degradando su personalidad hasta convertirse en objetos vivientes, en quienes todo el mundo proyecta sus deseos, frustraciones o inquinas, criticándolos o alabándolos sin más razón, a veces, que la más aberrante, enfermiza subjetividad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los autores del engendro, al convertir la vida en espectáculo, como aquel show de Truman que conmoviera a medio planeta, han transformado la intimidad del hombre en una jornada de puertas abiertas, con horario de drugstore y un despliegue de cámaras que, indefectiblemente, confluyen, como un río secreto y despiadado, en la pantalla del segurata o en la red controlada por alguna comisaría. Por su parte, las víctimas, en lugar de sentirse perseguidas, se creen protagonistas de la película de sus sueños y buscan ellas mismas el implacable ojo, dispuestas a inmolarle hasta el alma.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno comprende, sin embargo, el riesgo que comporta la libertad. Quienes, en la otra orilla, se empecinan en conculcarla, siempre hallarán pretexto y ocasiones. Al igual que en el viejo Chicago, acribillado por los mafiosos, la gente pedirá protección y surgirá un mercado de la seguridad que, abastecido por intereses privados o móviles políticos, terminará abocando al ciudadano a un siniestro dilema: tranquilidad a cambio de ceder sus derechos a terceros, ya se trate de empresas, ya sea el propio Estado quien asuma el control de la población.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos van acostumbrando lentamente. Uno pasea por el centro urbano y, al pasar por delante de un establecimiento, ve su imagen en el televisor, se siente actor y piensa lo feliz que sería, mientras cientos de cámaras le graban el paseo. Nos van acostumbrando a un continuo cacheo en aeropuertos, estaciones de ferrocarril, sucursales bancarias y dependencias públicas. Nos parece normal: hay tanto cabrón suelto; y entendemos que, cada dos por tres, nos irradien en un escáner o que, a bordo de un tren de cuarta clase, siempre haya un helicóptero, como un moscardón, revoloteando a tu alrededor. Y crees que es necesario, lo es. Y te sientes seguro y acaso lo estás. Y te callas y otorgas y hasta aplaudes, convencido de la bondad de tamaño despliegue y la importancia de tu sacrificio.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las costumbres, no obstante, hacen leyes, como reza un antiguo refrán. Y más de uno tememos que, pasado el peligro, si es que pasa, sigamos vigilados, observados, cacheados. En suma, controlados. Y que ahora, a hurtadillas, entre unos y otros, nos estén desmontando la libertad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Domingo F. Faílde, 2010&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-4013182173223768747?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4013182173223768747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4013182173223768747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/04/libertad-vigilada-un-camino-hacia-la.html' title='LIBERTAD VIGILADA. UN CAMINO HACIA LA OPRESIÓN'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S-XCl0zUlAI/AAAAAAAAafA/JkozY8RqPK0/s72-c/Lisboa+021022_640x480.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1598102857066505955</id><published>2010-04-10T11:19:00.002Z</published><updated>2011-01-03T06:45:39.353Z</updated><title type='text'>LA ALIENACIÓN DE LA LITERATURA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S8BbOK57z4I/AAAAAAAAacs/x9nKSK3gRo4/s1600/El+Roc%C3%ADo+11_640x480.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S8BbOK57z4I/AAAAAAAAacs/x9nKSK3gRo4/s400/El+Roc%C3%ADo+11_640x480.jpg" width="400" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si, alguna vez, en el escaso tiempo que me resta de vida -mayor en todo caso que mis ganas de hacerlo-, pudiera publicar mis pobres prosas, dispersas en periódicos, revistas y este refugio de pecadores que es, por ahora, Internet, se sabría que, al margen de poéticas, confesas o no tanto, siempre albergué la sospecha –certeza, diré hoy- de ser enfermedad y no otra cosa lo que llamamos, pomposamente, poesía.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los eruditos a la violeta, tan pedantes y pedorreros en el presente como en el XVIII, apostillarían con engolada displicencia que sí, que ya lo dijo alguien, con citas en cursiva, y que, con la mayor naturalidad, eso se denomina &lt;em&gt;estado alterado de la conciencia&lt;/em&gt;, manda cojones, cuando todos sabemos que es más simple. Un virus, sí; la poesía es un virus y el poeta por él infectado un enfermo incurable. Porque este mal que nos inocularon no tiene cura ni responde a cuidados paliativos ni otra esperanza hay de sacudírselo que aquella dolorosa cuan lúcida eutanasia, que se aplicara Larra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablo en serio. Y mira que aquel hombre andaba bien untado de ese bálsamo que es el éxito… Pero la poesía, arriero inflexible y brutal, nos coloca una jáquima en los ojos y, a golpes en los ijares de la maldita sensibilidad, nos conduce a su antojo, azuzándonos con la fusta que más de uno tiene por lucidez.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pienso que sea, pues no hallo otra razón para perseverar en rigores tan lancinantes sino aquella flaqueza con que el mal nos corroe, tornándonos adictos a la literatura, sus pompas, sus obras, su vanidad, su zozobra, su malandanza, su falsía, su inutilidad…&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero acaso suceda seamos un vestigio los poetas de otra vida más pura, si alguna vez lo fuera, cuando el hombre podía permitirse arrancarle el sustento a la naturaleza, percibiendo su pálpito en la tierra, en la lenta germinación de los frutos, en el devenir de las estaciones; y, tras el laboreo cotidiano, sentarse a contemplar las estrellas, poner en orden sus conocimientos, ajustar su conciencia a la armonía del cosmos y disponer su espíritu a la revelación del misterio.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y también ocurrió que, con la división del trabajo y el advenimiento de una casta de explotadores, toda aquella función del hombre ocioso devino productiva y, por tanto, alienada, de modo que aquel ente colectivo –el creador- se transformó en productor y su obra, con ello, en mercadería, sujeta a las mareas del comercio y manipulada, como cualquier objeto mecánico, con aparejos y tecnologías.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué nos puede extrañar cuanto vemos y padecemos en la hora presente? La poesía, como un bien de consumo cualquiera, ha sido arrebatada al antiguo poeta artesano y puesta en valor por empresas y holdings, que la diseñan, envasan y distribuyen con criterios de márquetin.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Malos tiempos, se dice, para el poeta. Es la hora de los gestores que, atrincherados en sus despachos, preparan el terreno y lo ponen a punto de caramelo para recibir esa lluvia jupiterina que sólo beneficia a las grandes editoriales, los cada vez más fuertes distribuidores, los reducidos &lt;em&gt;trusts&lt;/em&gt; de escritores paniaguados, los lameculos de siempre, que aspiran a ocupar alguna vacante, los patronos interesados en obtener ventajas fiscales… ¡menuda cofradía!&amp;nbsp; Dentro de&amp;nbsp; un par de &amp;nbsp;lustros&amp;nbsp; –si la crisis no acaba sepultándonos-, el poeta será una especie de técnico homologado y no podrá ejercer su profesión sin la licencia correspondiente.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una ignominia, claro. Y lo peor del caso proviene del control ejercido por el sistema en materia de contenidos. La literatura, en general, y la poesía en particular , expresión de la superestructura ideológica de la sociedad, devienen tanto más peligrosas cuanto más se ensancha su base social. En un mundo donde la tan cacareada globalización es un hecho nefasto, el poder necesita una poesía absolutamente desactivada, plana, trivial, enclenque.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se la ha identificado muchas veces con la denominada poesía de la experiencia. Otras, con las letras que se difunden a través de la música pop. Sin embargo, por más que un aluvión de poetas oportunistas haya abusado de los principios estéticos de aquella tendencia, degradándolos hasta el ridículo, urge restituirle el mérito indudable de sus epónimos y el salto cualitativo que, en su momento, supuso. En cuanto al rock &amp;amp; roll, habrá que distinguir entre las letras innovadoras de los años 60-70 y las que, totalmente idiotas, hacen furor en la actualidad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya se le ven los pelos al fantasma. Así, sin ir más lejos, observamos una alarmante transformación en los principios éticos que, en los albores de nuestra democracia &lt;em&gt;a la española&lt;/em&gt;, sustentaron la creación de un buen número de certámenes literarios. Se trataba de fomentar la creatividad, al amparo de unos valores cívicos determinados, progresistas por lo común. Se premiaba, por tanto, al creador, al poeta, y así fue hasta que el utilitarismo de unos y el catetismo de la mayoría propiciaron el aterrizaje de las grandes editoriales en un buen número de concursos –y sigue creciendo-, que han acabado imponiendo sus intereses, premiando a sus delfines y convirtiendo el premio correspondiente en un mecanismo de financiación. El poeta –el ingenuo poeta que va por libre- no tiene nada que hacer, aunque escriba la &lt;em&gt;Eneida&lt;/em&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otro signo de la ola de globalizaciones que nos invade puede verse en el culto a lo extranjero que parece imperar en buena parte de los editores. De unos años acá, mientras los españoles nos comemos con sal y pimienta nuestros originales, los escritores latinoamericanos hacen su agosto en la madre patria, empeñada en sacudirse la leyenda negra y un ancestral complejo de xenofobia.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También los europeos medran por esta tierra de nadie, donde el clima y la religiosidad hacen milagros, tal el don de lenguas. Pero, aunque se me aparezca la Virgen, no logro comprender cómo un flamenco –de los de Flandes, claro- puede ganar un premio de poesía en castellano, sin que ningún colega le haya echado una mano -la duda ofende, faltara más- en forma de traducción.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y para qué seguir. Con lo expuesto ya se ve a dónde vamos y qué podemos esperar del futuro. A Huxley y Orwell no les sobraba la fantasía. A mí tampoco.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sistema nos va acorralando. Desde las cumbres borrascosas del Instituto Cervantes hasta el casinillo periférico de la Generación del 27, la &lt;em&gt;tribu&lt;/em&gt; va tomando posiciones. Con la fuerza de las instituciones, nuestro dinero público y las consignas de los políticos, no necesitan ametralladoras para barrernos. Pronto, muy pronto, no tendremos un sitio, una tribuna, un miserable premio. Cuando la idea de industria cultural prevalezca sobre la de cultura, habrá culminado el proceso de empresarización a que nos han conducido la brutalidad del Mercado Común, la avaricia corrupta de nuestros gobernantes y el oportunismo de los hombres y mujeres de letras. Es el Apocalipsis.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ni siquiera nos dejarán la poesía, desengañémonos. La poesía no es, no puede serlo, la escritura onanista de quien, preso y amordazado, pide socorro y, a bordo de una botella, arroja al mar su desesperación, su tristeza, su voz amordazada. A gritos o en silencio, la poesía es un acto de afirmación y debe sonar nítida, entre los hombres, ofreciendo un camino, una puerta, una luz.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tiempo de cataclismos, éste -la alienación&amp;nbsp;de la literatura-&amp;nbsp;es, sin lugar a dudas, uno de los peores.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde, 2010.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1598102857066505955?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1598102857066505955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1598102857066505955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/04/la-alienacion-de-la-literatura.html' title='LA ALIENACIÓN DE LA LITERATURA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S8BbOK57z4I/AAAAAAAAacs/x9nKSK3gRo4/s72-c/El+Roc%C3%ADo+11_640x480.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3290479932169936747</id><published>2010-04-09T12:37:00.003Z</published><updated>2011-01-03T06:46:46.891Z</updated><title type='text'>BUFAR Y NO HACER NADA*. EL SALUDABLE HÁBITO DE HABLAR Y VOLVER GRUPAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S78dUjlnLZI/AAAAAAAAack/ZoqehuneoZA/s1600/Antequera+09-35+IR.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="301" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S78dUjlnLZI/AAAAAAAAack/ZoqehuneoZA/s400/Antequera+09-35+IR.jpg" width="400" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los españoles bufan. Desde que tengo uso de razón y perdida la doncellez, los he oído bufar por casi todo y, necesariamente, debo reconocer que en ningún caso les faltaba motivo a los bufones, a quienes llamo así no por resolución de vilipendiarlos, sino porque en los tiempos que corrían cualquier queja, mínima o de mayor cuantía, estaba abocada casi al ridículo. ¡Protesto!, decía alguien, y al instante un agente de la &lt;em&gt;gristapo&lt;/em&gt; le estaba acariciando las mejillas hasta sacarles todo su rubor, pese a que el protestante se quedaba, por regla general, casi exangüe. Si no fuera por lo que era, maldita sea, diría incluso que el numero no estaba exento de gracia. Los apuros del valeroso protagonista, temblando como un flan, con la cara pintada de bermellón y el guardia conminándole a tragarse los gimoteos, traía a más de uno recuerdos de Charlot, aunque la situación no fuese comparable.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Protestaban por todo, desde luego. Porque el sueldo se desangraba en la primera quincena del mes. Porque los trenes llegaban siempre tarde. Porque subían los precios como por ensalmo. Porque la cola del cine llegaba a Sebastopol. Y porque, qué narices, aquí no había ni pizca de libertad ni vergüenza ni nada de esas cosas que, según los aguafiestas, había en el extranjero, qué creerá esa gentuza y qué quieren ahora los estudiantes, con lo bien que se vive en España, con la paz, la tranquilidad, el orden público, las copas del Real Madrid y los Seat 600.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Protestaban por todo y, si nada pasaba, todo quedaba en eso, en bufar; bufar como los gatos para alejar al competidor y volver, al instante, la grupa, por si acaso, no sea que me quiten la pensión, me denieguen la beca salario o me manden al Sahara para sacarle brillo al fusil de Mustafá Tangerino, que eran dieciocho meses y un día, más una buena tunda si continuaban las lamentaciones, con lo cual no faltara quien se echaba la manta a la cabeza y ahí me las den todas, mi sargento.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy, veinticinco o treinta años después, pocas cosas parecen haber cambiado en el ánimo resuelto de nuestros bufadores. Seguimos siendo un país de soplones de gaita gallega, como el endecasílabo, que se nos va la fuerza por la boca y, a imagen y semejanza del soldado fanfarrón de don Miguel de Cervantes Saavedra, nos vamos tan tranquilos y aquí no pasó nada.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bufamos, eso sí, casi por todo, y hoy como ayer no nos faltan razones: nos toman el pelo en un aeropuerto, nos redondean los euros de la compra hasta ponerlos cuadrados, nos cobran lo que quieren en el bar de la esquina, el médico nos cita a los dos años de dolernos el píloro, los contratos basura se hacen fijos, hoy me llega una carta felicitándome por la primera comunión; y, en fin, un memorial de agravios digno de la Edad Media, que podría llenar miles de folios, como un sumario judicial, pues no en vano tenemos hambre y sed de justicia, santa palabra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero entonces, qué pasa; que el chiflado de &lt;em&gt;La cueva del lobo&lt;/em&gt; va y dice: no se quejen, carajo –como en las novelas del &lt;em&gt;boom&lt;/em&gt;-, y vamos todos, prietas las filas, recias, marciales, a pedirle al gachó de la ventanilla una hoja de quejas/reclamaciones, oh cruel desengaño, y los bufones que antes resoplaban se arrugan como un traje de Adolfo Domínguez y, con una sonrisa condescendiente, emprenden la estampida, sí, señor, con los cuernos hacia abajo y echando humo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La República de las Letras, que ni es lo uno ni lo de más allá, no se salva de lacra tan arraigada. Los periódicos, Internet, las tertulias, ponen sobre la mesa continuamente un estado de cosas que clama al cielo. La corrupción de tantos y tantos premios, el despropósito de las convocatorias, el amiguismo imperante en la política cultural y otros males que han sido denunciados hasta el hastío, no son al parecer suficiente para plantarle cara al asunto y poner el cotarro patas arriba.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguimos bufando y escondemos la mano sin arrojar la piedra, no sea vaya a verme el editor fulano, el gerente de la fundación, el crítico del periódico o la Karmele Mechante. La sumisión se sigue cotizando, y más vale un mal chusco que nada, asegura la mayoría.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A uno, en tales tribulaciones, ganas le dan de irse a ninguna parte. No ver. No oír. No hablar. No hacer nada. Seguimos prefiriendo la injusticia al desorden. ¿O no?&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde, 2010&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;*&amp;nbsp;Este artículo, que tampoco ha perdido actualidad, fue publicado en Papel Literaro, el año 2005.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3290479932169936747?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3290479932169936747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3290479932169936747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/04/bufar-y-no-hacer-nada-el-saludable.html' title='BUFAR Y NO HACER NADA*. EL SALUDABLE HÁBITO DE HABLAR Y VOLVER GRUPAS'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S78dUjlnLZI/AAAAAAAAack/ZoqehuneoZA/s72-c/Antequera+09-35+IR.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-9087450043981998541</id><published>2010-04-02T10:56:00.001Z</published><updated>2011-01-03T06:47:47.723Z</updated><title type='text'>LA LITERATURA QUE VIENE*, QUE YA ESTÁ AQUÍ...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S7XKHeW-S5I/AAAAAAAAacU/s0RI2wprrhQ/s1600/REALAC~1.JPG" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="297" nt="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S7XKHeW-S5I/AAAAAAAAacU/s0RI2wprrhQ/s400/REALAC~1.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos quejamos por vicio, mire usted. Tantos y tantos años persiguiendo a los clónicos, ultrajándolos, vilipendiándolos, condenando sus viernes a la hoguera, y ahora resulta que no eran tan malos, que tenían gracia y que, puestos a repartir corruptelas y ninguneos, nunca sabremos a ciencia cierta dónde está el enemigo. Porque, sencillamente, el peor enemigo suele ser con frecuencia el amigo mejor, el iluso que viene con sus cuatro verdades, pensando el pobre idiota que, poniéndonos en bandeja una copa de lucidez, nos hace un gran favor y espera , como Bécquer, que le demos las gracias.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es así la existencia, mezquina. Ya lo dijo Quevedo y lo corroboraron, quizá con más conocimiento de causa, Larra, Cernuda, García Lorca y el mismísimo Gil de Biedma, que mostraba su asombro –oh, inefable descubrimiento- al advertir &lt;em&gt;que la vida iba en serio&lt;/em&gt;. Sus epígonos, seguidores, imitadores, plagiarios y otros poetas galardonados, pasarán a la historia de los hijos de Orfeo por no alcanzados méritos: ser magníficos escritores, cuya obra alumbró todo un siglo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es demencia senil. Dije bien. Y si, como leyera en las Coplas de Jorge Manrique, &lt;em&gt;cualquier tiempo pasado fue mejor&lt;/em&gt;, poca duda me cabe de la opinión que en años venideros merecerá el presente a ese lector del futuro cuya indigencia estética y lingüística amenaza no sólo a la literatura sino también al propio pensamiento.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos quejamos algunos de la vulgaridad, denostando el registro plano, la falta de ingenio, el vacío cerval que caracterizan la producción de las corrientes en boga, y lo hacemos a veces excediéndonos, añorando sin duda esplendores pasados –aquel don Luis de Góngora, Juan Ramón, esa generación del veintisiete-, como si no supiéramos que el tiempo no regresa jamás.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo puede, en efecto, ser peor, cuando suene la hora para los jovencitos, casi niños, que empiezan a templar el acero, ante la complaciente voracidad de los antólogos y la interesada condescendencia de un mercado que exige novedades a cualquier precio. Llegarán, llegarán, con su magín repleto de hamburguesas y cocacola, de compactos piratas y librillos de El barco de los humos. Llegarán, ya lo creo, con una educación sentimental trabajada a retazos de Bola de dragón, Operación Triunfo y otros engendros televisivos; de comecocos, &lt;em&gt;tamagochis&lt;/em&gt; y videojuegos caros; de ripios machacones y novelitas de treinta páginas, doctores en adaptaciones curriculares y master por la Ley de Calidad. Y si la lengua de Dámaso Alonso, Jorge Guillén, José Hierro, Antonio Colinas y Antonio Enrique, les suena a castellano del poema del Cid, adorarán el fresco lenguaje de sus ídolos, esos fantoches rosas que hacen el amor mañana, tarde y noche, por delante y por detrás; los dinios, los pocholos, las yolas, los escritores mediáticos y los politiquillos metidos a lo mismo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede ser terrorífico, si el lector potencial, para colmo, demanda truculencia gratuita, héroes esquizofrénicos armados con katana, paisajes barriobajeros, esoterismo de taberna, ligues descerebrados y otras muchas virtudes que ya apuntan los genios de pasado mañana, mientras se nos desfonda toda una tradición –me refiero a la historia de la literatura- y se hunde un lenguaje.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos quedaremos sin metonimias, sin metáforas, sin sinestesias ni prosopopeyas –el nombre solamente es antipedagógico-, sin contrapuntos, sin monólogos interiores, sin sintaxis ni ortografía. Nos quedaremos mudos de espanto. Y acaso sin poesía.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde.-&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* &lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Este artículo fue publicado en &lt;em&gt;Papel Literario&lt;/em&gt;, suplemento que encartaba el &lt;em&gt;Diario Málaga-Costa de Sol&lt;/em&gt;, en septiembre de 2003. Y, como puede verse, no ha perdido vigencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-9087450043981998541?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/9087450043981998541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/9087450043981998541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/04/la-literatura-que-viene-que-ya-esta.html' title='LA LITERATURA QUE VIENE*, QUE YA ESTÁ AQUÍ...'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S7XKHeW-S5I/AAAAAAAAacU/s0RI2wprrhQ/s72-c/REALAC~1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8145429103084323947</id><published>2010-03-20T20:23:00.001Z</published><updated>2010-03-20T20:28:49.697Z</updated><title type='text'>Tiempo de arrepentidos y biempensantes. El arte de desdecirse</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S6Urbjw0YCI/AAAAAAAAabw/kMCgUxjwy4E/s1600-h/arrepentimiento1896gouarm5_488x640.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S6Urbjw0YCI/AAAAAAAAabw/kMCgUxjwy4E/s400/arrepentimiento1896gouarm5_488x640.jpg" vt="true" width="305" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decíamos ayer, a propósito de Hypatía, que el criminal Cirilo, sin que conste mediara arrepentimiento, fue elevado a los altares, aunque sería su víctima quien alcanzase la gloria. Eran tiempos convulsos y el cristianismo, religión de Estado, una especie de pensamiento único para afrontar una crisis muy parecida a la de nuestros días y ahogar sus consecuencias en el túnel de la Edad Media. Se prohibieron los juegos circenses, las carreras de cuadrigas, el teatro, la libertad y, salvo en el paréntesis saludable del reinado de Juliano El Apóstata, se persiguió a filósofos, científicos, poetas; en suma, a todo aquel o aquella que se atreviese a pensar por su cuenta.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy, avisados por la historia, apenas se van viendo las orejas al lobo, los que, hace algunas décadas, condujeron al pueblo por derroteros de liberación, se desdicen y, más o menos explícitamente, declaran su acatamiento al sistema. Por lo que pueda pasar y, en todo caso, por no soltar la presa. Hace un año, aproximadamente, critiqué a Joan Marsé, el mítico autor de &lt;em&gt;Últimas tardes con Teresa&lt;/em&gt;. Aquella novela llegó a convertirse en uno de los iconos de nuestra generación, que vio -vimos- en ella una crítica acerba de los vicios, corruptelas e hipocresía de las clases que optaron por acomodarse al&amp;nbsp;régimen y vivir confortablemente bajo el paraguas franquista. Era además una historia cercana a quienes, día a día, nos tragábamos el acíbar de la frustración y ahogábamos el deseo en una brutal represión. Ahora, por obra y gracia del premio Cervantes, resulta que a nuestro autor se la traían al pairo las cargas de los grises, el Tribunal de Orden Público y la censura cinematográfica -por no extenderme en la enumeración de las muchas aberraciones de la dictadura- y que el hombre tan sólo quería follar. Lo demás son inventos de manipuladores, los del contubernio de Munich, los intelectuales a sueldo de Moscú, especialistas en sacar patilla, allí donde no hay pelo: &lt;em&gt;Posiblemente eso me lleva a la búsqueda de belleza, a encontrar en la literatura un mundo de experiencias que no he tenido pero he soñado. Quizás sea el afán de sumergirme en un mundo de fantasía en el que la vida podría ser de otra manera lo que me ha llevado a escribir: la novela como réplica a la vida, a la realidad&lt;/em&gt;. Eso dijo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para no irle a la zaga, también Ana Rossetti se despacha con contriciones por el estilo. Hace unos días, al término de un acto literario, un grupo de poetas y escritores estuvimos con ella, tomando unas copas. En un momento dado, como saliera a relucir su &lt;em&gt;Devocionario&lt;/em&gt;, puso cara de mártir y deploró el mucho daño que le causara este libro, pues la gente, según ella, no se detiene a reflexionar que la poesía es ficción y le aplica lo escrito por su mano, tachándola de sacrílega (ningún progresista lo hizo), blasfema (ídem de lo mismo), anticlerical (otrosí) y ligera de cascos, cuando ella, educada en un colegio de monjas (lo mismo que yo), nunca se había propuesto&amp;nbsp;molestar a la Iglesia (yo sí) ni poner en cuestión ningún dogma de fe. Sin embargo, su justa posición en nuestras letras se asienta en lo que, al cabo de los años, vendría a ser un equívoco que, desde luego, no desmintió en su día.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tengo la sensación desazonadora de que la &lt;em&gt;tribu,&lt;/em&gt; los instalados en el pesebre oficial, siguiendo acaso alguna estrategia de márquetin, diseñada a socaire de una política cada vez más retrógrada, quisieran borrar su pasado progresista –cuando lo hubo- o, al menos, mitigarlo, reducirlo a pecadillos de juventud, a travesuras de universitario, a cancamusa de tunos complutenses…; y, a cambio de una escudilla de garbanzos, se afanan en demostrar, como en plena efervescencia del franquismo, que eran personas serias, &lt;em&gt;de derechas de toda la vida,&lt;/em&gt; cuyos libros, de absoluta solvencia moral, se pueden leer con toda confianza y llevarse, tranquilamente, en el carro de la compra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego, al referir y comentar el caso, no falta, sino todo lo contrario, quien, en vez de analizar un pensamiento o explicar una conducta, se pone de parte de la estrella de turno, reputando agresión lo que es sólo una duda razonable. Y es que, en momentos de involución, conviene estar al lado de los fuertes. Actitudes de este y otro jaez por el estilo son el pan nuestro de cada día entre los mendicantes de la literatura, siempre a las puertas del reino, en busca de unas migajas.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y no abogo, como dirían los del Opus Dei, por la santa impertinencia ni la santísima puñalada trapera, extremos que poco o nada tienen que ver con una crítica honesta. Se puede y se debe ser diplomático, tratar de mantener modales y educación, cultivar la cortesía y buscarse la vida, manteniendo siempre la dignidad y la ética.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si el poeta se vende al mejor postor, si mezcla su palabra con el lodo, si en lugar de dispuesto se ofrece disponible, ¿qué esperanza nos queda? Sin poesía, tiene la humanidad sus horas contadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Extramuros, a 20 de marzo de 2010.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8145429103084323947?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8145429103084323947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8145429103084323947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/03/tiempo-de-arrepentidos-y-biempensantes.html' title='Tiempo de arrepentidos y biempensantes. El arte de desdecirse'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S6Urbjw0YCI/AAAAAAAAabw/kMCgUxjwy4E/s72-c/arrepentimiento1896gouarm5_488x640.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-4549885738148936911</id><published>2010-03-14T16:01:00.002Z</published><updated>2010-03-14T16:06:28.473Z</updated><title type='text'>Hypatía, memoria histórica del mundo antiguo, una señal de alarma para nuestra moderna civilización</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S50F8PqVcbI/AAAAAAAAaaw/c7iKvYXp-xo/s1600-h/Hypatia_(Charles_William_Mitchell).jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S50F8PqVcbI/AAAAAAAAaaw/c7iKvYXp-xo/s400/Hypatia_(Charles_William_Mitchell).jpg" vt="true" width="266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pocos pueden dudar a estas alturas de que Alejandro Amenábar es uno de los activos más sólidos del raquítico cine español. Un genio, por qué no, pues incluso en periodos de estiaje el talento se pone en evidencia, tanto más cuando algunos lo ponen en cuestión. Hay que serlo, en efecto, para arrojar a un mercado totalmente idiota una película &lt;em&gt;de romanos&lt;/em&gt; –como antaño se les denominaba-, cuando la demanda pone sus ojos en cuentecitos seudofuturistas y otras niñadas para todos los públicos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se objetará que &lt;em&gt;Ágora &lt;/em&gt;no es una película &lt;em&gt;de romanos&lt;/em&gt;, a imagen y semejanza de las que alude Joaquín Sabina en una conocida canción, y es verdad. De griegos, a lo sumo, pero no sería cierto tampoco. Con independencia de que la acción transcurra en el siglo IV y se base en sucesos históricos, nos hallamos ante una cinta ágil e inteligente que, sin apenas conceder reposo al espectador, lo traslada a la vieja Alejandría para hacerle viajar mucho más lejos: a la memoria histórica.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los orígenes del cristianismo, mitificados incluso por comunidades que se definen como progresistas, necesitaban este baño crítico. Acostumbrados al martirologio, daba la sensación de que &lt;em&gt;los buenos&lt;/em&gt; militaban en la facción de la fe y &lt;em&gt;los malos&lt;/em&gt; en la del paganismo, con todas sus secuelas infernales: el pensamiento libre, la tolerancia moral y la ciencia. Frente a esta imagen, clásica, a fuerza de insistir en los iconos ejemplarizadores del catolicismo más rancio, Amenábar propone la figura de una mujer singular, Hypatía, filósofa y científica alejandrina, inscrita en la tradición neoplatónica, cuya fidelidad a sus propios principios, contrarios al oscurantismo cristiano, le granjeó la inquina del patriarca Cirilo y de sus seguidores más fanáticos, los parabolianos, mitad monjes, mitad soldados, que constituían, de hecho, una especie de guardia pretoriana, al servicio del obispo integrista.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Integrista, sí. Subrayo esta palabra porque Alejandro Amenábar, al caracterizar a este personaje, nos ofrece un retrato que, desgraciadamente, se ha hecho popular en nuestros días, ya con el rostro de Jomeini, ya con la faz de Ratzinger o, en latitudes más próximas, Rouco Varela. Y es que &lt;em&gt;Ágora &lt;/em&gt;–palabra que se puede traducir como parlamento o tribuna libre y sugiere las ideas y los valores&amp;nbsp;de discusión y diálogo democráticos- proyecta en las pantallas una señal de alarma, avisando de los peligros que se ciernen sobre el mundo civilizado y el final que le aguarda a merced de lapidadores de toda índole, dispuestos a aplastar la libertad, la igualdad, la cultura, y ponernos a todos de rodillas ante un nuevo poder político y económico, dimanado de la globalización. La figura invisible del siniestro Teodosio II parece señalar a otros líderes más recientes, meros ejecutores de un poder superior, que se ejerce en la sombra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hypatía, acusada de impiedad por quienes ni siquiera estaban legitimados para hacerlo, murió desollada, no lapidada. Las piedras que se arrojan contra ella en las últimas escenas de la película poseen un carácter simbólico: &lt;em&gt;Así trata la vida a los que sueñan&lt;/em&gt;, escribe Dolors Alberola en un poema sobre esta extraordinaria mujer, y así trata, en efecto, el integrismo a la ciencia, al pensamiento, a la libertad. También a la mujer, obligada a ocultarse bajo un burka o considerada por el judeocristianismo como &lt;em&gt;fuente de perdición y antesala del infierno&lt;/em&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al furor del liberticida, opone la maestra los valores de tolerancia, fraternidad y pacifismo, frágiles, a fe mía, demasiado frágiles como para resistir la embestida de la bestia. A todo esto, ¿el pueblo dónde está? Desmovilizado y embrutecido, queda a merced del viento, ya sople desde el árido desierto, ya desde el mar.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cirilo fue elevado a los altares. La gloria, sin embargo, se ciñe&amp;nbsp;a la cabeza de Hypatía.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #f1c232;"&gt;....&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;Extramuros, 14 de marzo de 2010&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-4549885738148936911?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4549885738148936911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4549885738148936911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/03/hypatia-memoria-historica-del-mundo.html' title='Hypatía, memoria histórica del mundo antiguo, una señal de alarma para nuestra moderna civilización'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S50F8PqVcbI/AAAAAAAAaaw/c7iKvYXp-xo/s72-c/Hypatia_(Charles_William_Mitchell).jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8388804159205968513</id><published>2010-02-12T18:27:00.001Z</published><updated>2011-01-03T06:49:14.868Z</updated><title type='text'>De los vientos variables en la literatura, la perfidia como sistema y una frase de Julio César</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S3WaHPPL8JI/AAAAAAAAaYI/u_8hfbS25rQ/s1600-h/ET2b-Krater_640x447.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="278" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S3WaHPPL8JI/AAAAAAAAaYI/u_8hfbS25rQ/s400/ET2b-Krater_640x447.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ay, este mundo de la literatura… No me refiero, claro, al acervo textual que certifica la existencia de aquella, sino al turbio hormiguero de cuantos, como las moscas de Esopo, tratan de aterrizar en el pastel, buscando a toda costa los laureles del Dante.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A toda costa, claro. Recuerdo una película, &lt;em&gt;Bailad, bailad, malditos&lt;/em&gt;, que viera, ya hace años, en cualquier cine-club, cuando los temas bajo sospecha o las imágenes escabrosas encontraban abrigo en esos espacios bajo control que, a cambio de tolerancia, brindaban al franquismo una coartada de liberalidad y una lista de opositores. La cinta, ambientada en los duros tiempos de la gran depresión, relata la historia de unas parejas que, sumidas en la indigencia, se inscriben en un concurso de baile, cuyo premio en metálico ganará la que más aguante sobre la pista: horas, días…, resistiendo el mordisco del hambre, las ganas de orinar y todo lo que haga falta. Imagínese el resto: bailarines que caen fulminados, otros que se baten en retirada, los listillos que ponen zancadillas a sus competidores… Y la música sigue sonando en la que, más allá de las apariencias, es una danza macabra, mientras la ficción del glamur no logra contener el genuino aroma del certamen: la mierda.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A estos danzarines, dígase en su descargo, los empujaba el hambre, y allí donde escasean los recursos fundamentales,&amp;nbsp;puede excusarse&amp;nbsp;la dignidad. Sin embargo, ¿qué decir de los arribistas, de esa grey de &lt;em&gt;poetetes&lt;/em&gt; de baja estofa, con gazuza de medro y afán de conseguirlo como sea? Cuando a alguien las piedras se le convierten en pan, no resulta difícil aventurar que ofrecieron el culo y se postraron ante la abyección.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelve a la carga Judas Iscariote, cada vez que una beca, un premio, una lectura en Villacoños de Arriba, dos poemas en una antología o, por supuesto, un libro, aunque no lo lea nadie, ponen en marcha el mecanismo de la traición y, sin que medie el beso desleal, el fementido aspirante al Nobel arroja a sus amigos al cubo de la basura y a su madre al arroyo, si fuera preciso, con tal de complacer al motor de sus éxitos. Luego, si alguien pregunta por antiguos afectos y certezas prescritas, por rebasar a Pedro, negarán treinta veces y tornarán a hacerlo cuando, misión cumplida y objetivo alcanzado, una nueva perfidia sea la llave de acceso a mayor lucro.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guárdate de los idus de marzo, Julio César, y líbrente los dioses de esos trileros de la literatura, que siempre se reservan un as en la bocamanga o un repóquer completo bajo las bragas. Aléjate de ellos, pues si romo es su verso, afilada y punzante la hoja de su cuchillo. Déjalos que prosigan su camino. Bienaventurados, sí, los mediocres, porque suyo será el botín.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #ffd966; font-size: xx-small;"&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8388804159205968513?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8388804159205968513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8388804159205968513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/02/de-los-vientos-variables-en-la.html' title='De los vientos variables en la literatura, la perfidia como sistema y una frase de Julio César'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S3WaHPPL8JI/AAAAAAAAaYI/u_8hfbS25rQ/s72-c/ET2b-Krater_640x447.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1742269487150510822</id><published>2010-01-21T18:49:00.003Z</published><updated>2011-01-03T06:50:01.681Z</updated><title type='text'>DIVAGACIONES BAJO LA LLUVIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S1ignFaY_cI/AAAAAAAAaVo/F1wAZiY-PTk/s1600-h/Campo+de+Gibraltar_640x467.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ps="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S1ignFaY_cI/AAAAAAAAaVo/F1wAZiY-PTk/s400/Campo+de+Gibraltar_640x467.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abyla, Djëbel Musa… ¡cuántos bellos recuerdos me acercan esos nombres! Como siempre, el Mediterráneo, ejerciendo de hilo conductor, presente en casi todas las historias que tienen como escenario una cualquiera de las dos orillas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer, sin ir más lejos, hojeé la correspondencia de don Manuel de Falla y me llamó la atención una misiva de María Lejárraga –mujer y negra de Gregorio Martínez Sierra-, calificando de espantoso el trayecto entre Algeciras y Tánger, en un vapor de hace casi cien años, imagino que similar al que, en los cincuenta, unía Asilah con la Península.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espantoso, el Estrecho, si el mar, embravecido, levanta olas tan altas que los barcos parecen engullidos por el agua, salen a flote luego y coronan las espumosas cimas. Yo lo he vivido y, desde aquella terrible travesía, no tengo miedo al mar, aunque no hay que fiarse de su mudanza ni de los elementos que lo soliviantan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allá por la Edad Media, según una crónica meriní, la llegada del otoño comportaba la suspensión del tráfico marítimo entre África y al-Ándalus y, en consecuencia, de las operaciones militares. El viento de levante jugaba así en la historia su partida e ilustraba a las venideras generaciones acerca de sus hábitos eólicos, vigentes hasta nuestros días.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo peor, sin embargo, sucede cuando el viento sopla, sesgado, desde el SE o el SO, el llamado &lt;em&gt;viento del moro&lt;/em&gt; o, más popularmente, &lt;em&gt;surestá&lt;/em&gt;, el primero, o vendaval, de efectos devastadores. Los naturales de al-Yazirath-al-Hâdra tienen un refranillo que dice: &lt;em&gt;Cuando con levante llueve, hasta las piedras se mueven&lt;/em&gt;. No me sorprende, pues, el temporal que, en días anteriores, ha asolado la zona, muy parecido al que viví a mediados de nos noventa, que, en espacio de dos o tres días –también en enero- llenó hasta rebosar el pantano de Charco Redondo, seco, tras un periodo de extenuante sequía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También llueve en Jerez de la Frontera, de modo que la gente, empujada por la inclemencia al interior de sus habitáculos, no turba con su jácara el sosiego de nuestra biblioteca. ¡Bendita sea la lluvia bienhechora! Tiemblo, no obstante, barruntando el final del diluvio y&amp;nbsp;la vuelta&amp;nbsp;del gentío a calles y plazuelas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y eso que no me logro sino poco de tan benéfica coyuntura, espoleado por insolubles problemas y el alfanje de la melancolía. No me faltan ideas, que acuden a mi mente con profusión, sino empuje. Soy incapaz de hacer cosa alguna, acaso convencido de que la muerte cercenará, y no tarde, cualquier proyecto. Como dicen los castizos, ya está todo el pescado vendido (que suena más amable y familiar que &lt;em&gt;Consumatum est!&lt;/em&gt; y no corro el peligro de que&amp;nbsp;Jesús me reclame derechos de autor). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El mazazo de Haití ha puesto en evidencia a la poesía. Demasiadas mentiras, excesivos remilgos, pura y dura impostación. Los gritos de dolor no conocen idiomas ni precisan palabras bruñidas por la lluvia. Cuando llegan al cielo, sucede que no hay Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #ffd966; font-size: xx-small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;© De la imagen y el texto:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Domingo F. Faílde,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;21 de enero de 2010.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1742269487150510822?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1742269487150510822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1742269487150510822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2010/01/divagaciones-bajo-la-lluvia.html' title='DIVAGACIONES BAJO LA LLUVIA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/S1ignFaY_cI/AAAAAAAAaVo/F1wAZiY-PTk/s72-c/Campo+de+Gibraltar_640x467.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1763132609539497463</id><published>2009-07-25T21:11:00.006+01:00</published><updated>2011-01-03T06:52:18.983Z</updated><title type='text'>¡EL SIGUIENTE! - PERSONA Y SOCIEDAD DE CONSUMO. UNA REFLEXIÓN</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SmtnSOIWSII/AAAAAAAANsQ/6DKBwDY5Gdw/s1600-h/Cola+2_468x355.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5362493344043124866" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SmtnSOIWSII/AAAAAAAANsQ/6DKBwDY5Gdw/s400/Cola+2_468x355.jpg" style="float: left; height: 303px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Hay voces que se clavan en el alma. Unas, hablan de amor, amistad o ternura; otras, por el contrario, son un libro de historia y llevan como a fuego una larga costumbre de rencor, de desprecio, de toda la negrura que pesa sobre el hombre y le impulsa a la destrucción.&lt;br /&gt;Hay voces, en efecto, que te arrancan la piel y te dejan desnudo, indefenso ante miles de garras que amenazan con destrozarte y arrojar por la borda de un buque fantasma la máscara dulcísima que nos hace pasar por personas, criaturas singulares, seres irrepetibles, sin cuyo aliento el mundo se rompiera.&lt;br /&gt;Son las voces de mando, los insultos, las amenazas, y las hay estridentes, desapacibles, ásperas, destempladas o tan sólo desagradables. Pero están ésas otras, tan frecuentes y familiares, que casi no se advierten, tal vez porque pasaron a la alacena oscura de la memoria y encontraron allí más fantasmas, más sombras inclementes con las que aparearse.&lt;br /&gt;Es el caso de un clásico de antaño, todo un superviviente de las peores épocas, cuando la dignidad era una fila hambrienta y la vileza un grito, un informe alarido que ordenaba: &lt;em&gt;¡El siguiente!,&lt;/em&gt; y así, uno por uno, silenciosos, anónimos, sin rostro, desposeídos de su ayer y privados de un mañana imposible, desfilaban los parias de la tierra, sin que la opacidad de sus ojos perdidos delatase la meta de tanta amargura, ya el seno hospitalario de la fosa común, el oprobio nutricio de la sopa boba o un trozo de jabón contra la sarna, es igual: siempre la misma hilera o un corrillo expectante y la voz del sicario, mensajera del fin del mundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡El siguiente!,&lt;/em&gt; es decir, uno más, sin importar quien sea. Uno más, entre muchos que no valen nada. Puede ocurrir que alguno haya muerto mañana. Es igual: a la voz de &lt;em&gt;¡El siguiente!&lt;/em&gt;, alguien responderá con su presencia incógnita, su paso apresurado, su inadvertida insignificancia. Eran así las colas de racionamiento y las consultas del Seguro de Enfermedad.&lt;br /&gt;Hoy, cuando aquella voz dormitaba en el sumidero de las pesadillas, se despierta ante el mostrador de mi panadero, con el timbre chillón y profesional de una aprendiza descarada e imperturbable, que ni siquiera obtuvo el Graduado Escolar. Te mira la muchacha, responde con zalemas, con halagos te coge los dos euros y los sepulta en la sofisticada registradora. &lt;em&gt;Adiós, hasta mañana, tenga usted buenos días&lt;/em&gt;, le dices. Pero ella te ha borrado de la pantalla: &lt;em&gt;¡El siguiente!&lt;/em&gt;, conmina, con sus ojos helados. Y tú te vas pensando en que no somos nadie, salvo aquel par de euros que quedaron en caja, y se te pone cara de vaca lechera, de una vaca lechera exorbitante a la que ordeñan sin descansar.&lt;br /&gt;En eso has acabado, me digo. Pero soy, simplemente, uno más en la fila de los consumidores. Antes se nos llamaba clientes y, en apariencia al menos, éramos respetados. Ahora, ya lo ven, tropilla de infelices a quienes se soporta tan sólo por el gasto.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #ffcc33; font-size: 78%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;Extramuros, 25 de julio de 2009.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1763132609539497463?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1763132609539497463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1763132609539497463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/07/el-siguiente-persona-y-sociedad-de.html' title='¡EL SIGUIENTE! - PERSONA Y SOCIEDAD DE CONSUMO. UNA REFLEXIÓN'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SmtnSOIWSII/AAAAAAAANsQ/6DKBwDY5Gdw/s72-c/Cola+2_468x355.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1214777862146942542</id><published>2009-05-11T20:32:00.005Z</published><updated>2011-01-03T06:53:47.729Z</updated><title type='text'>DÍAS DE FERIA Y ROSAS. ALGUNAS CONSIDERACIONES DESDE LA DISIDENCIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SgiMDxgSdQI/AAAAAAAAGS8/pLEZMFf6bS8/s1600-h/Real+de+la+Feria.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334667755076613378" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SgiMDxgSdQI/AAAAAAAAGS8/pLEZMFf6bS8/s400/Real+de+la+Feria.jpg" style="cursor: hand; float: right; height: 400px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 287px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¿... Y os dije que, en Jerez, ha estallado la feria? Ah, ciudad portentosa, que, antes de que Jesús abandone el chupete, anda por esas calles flagelándolo, escarneciéndolo, ciñéndole las sienes con espinas y exhibiendo su torturada desnudez, pendiente de los clavos, en la cruz. No sin haber pasado, desde luego, por la farsa del carnaval y la fanfarria desafinada del día de la patria andaluza, merecido homenaje a los sayones y a quienes, a paso de costalero, acabarán repartiéndose nuestros vestidos: Padre, perdónalos, porque saben perfectamente lo que se hacen.&lt;br /&gt;Pero esta ciudad de sacristanes, &lt;em&gt;devota de Frascuelo y de María&lt;/em&gt; -los poetas como Machado rara vez se equivocan-, hace honor a su industria, de festín en festín. Ahora llegó la hora de la feria, la hora de &lt;em&gt;la sangre de los toros&lt;/em&gt; -la del &lt;em&gt;humo de los altares&lt;/em&gt; es un virus latente, hasta la próxima procesión-, hora de farolillos y faralaes, de tinglados carísimos a precios populares -quise decir afines al PP-, de baile por sevillanas, de calles del infierno -como si las de siempre no fueran ya infernales con todas las de la ley-, hora de aparentar, de lucir más rumbosos que el vecino... En fin, la apoteosis del Barroco, &lt;em&gt;el gran teatro del mundo&lt;/em&gt;. Luego, cuando los decorados, la casposa escenografía de la diversión por decreto, sean tan sólo un sucio montón de desperdicios, volverán las banderas victoriosas, al paso de la oca que le marquen las hipotecas, el paro, la nueva miseria y la nueva gripe -todo es nuevo, cuando se trata de &lt;em&gt;refundar el capitalismo&lt;/em&gt;-, la amenaza del despido porque sí, porque lo manda el menda, la corrupción, la droga, los grafitis, la mugre, la ignorancia y el patio de Monipodio.&lt;br /&gt;No hay dinero, quién lo diría al ver tanto derroche, tantas ganas de jolgorio, tanto tirar de cartera. Pero lo cierto es que no lo hay, que el dueño de un restaurante de campanillas, de esos de reservar mantel y mesa con dos meses de antelación, se quejaba de no haber servido más allá de un menú a mediodía; que, en cosa de tres meses, he visto echar el cierre a montón de establecimientos; que el veinticinco por ciento de la población mal llamada activa no tiene un cochino trabajo que llevarse a la boca; que el edificio del bienestar, tan denostado por los que ahora pretenden que el tesoro público les reflote sus bancos, comienza a tambalearse, como sacudido por un sunami; y que el agua nos llega al cuello.&lt;br /&gt;No entiendo nada, amigos, y por eso os remito esta &lt;em&gt;carta marrueca&lt;/em&gt;, en demanda de alguna explicación. Debo ser extranjero. En mi país -la isla de Utopía- , ya habríamos fusilado al gobierno y la oposición, a los patronos de la patronal y a algún sindicalista que no lo tiene claro. Menos mal que en mi patria no tenemos perrito que nos ladre ni Dios ni amo ni CNT. Ni fusiles, faltara más. Ni crisis, por supuesto. Ni procesiones de Semana Santa. Ni corridas de toros. Ni liga de campeones. Ni grandes superficies. Ni gestores culturales. Ni cáncer.&lt;br /&gt;Pero la vida es un sueño &lt;em&gt;y los sueños, sueños son&lt;/em&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;Extramuros, a 11 de mayo de 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1214777862146942542?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1214777862146942542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1214777862146942542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/05/dias-de-feria-y-rosas-algunas.html' title='DÍAS DE FERIA Y ROSAS. ALGUNAS CONSIDERACIONES DESDE LA DISIDENCIA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SgiMDxgSdQI/AAAAAAAAGS8/pLEZMFf6bS8/s72-c/Real+de+la+Feria.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6917536227691863781</id><published>2009-05-01T14:44:00.005Z</published><updated>2011-01-03T06:57:00.857Z</updated><title type='text'>SUEÑOS, ENSUEÑOS Y MEDITACIONES PARA CONMEMORAR EL 1 DE MAYO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfsK7C8sl2I/AAAAAAAAF5s/QWhZtGsuROE/s1600-h/potemkin.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330866593443125090" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfsK7C8sl2I/AAAAAAAAF5s/QWhZtGsuROE/s400/potemkin.jpg" style="float: left; height: 268px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ah, los políticos...! Bien se ganan el pan de cada día y esos pluses que, el de mañana, consolidarán el desclasamiento de los tiralevitas de izquierdas y acrecentarán la fortuna de los buitres de la derecha, tras habernos vendido los primeros y succionado, los otros, hasta el último hematíe. Y Dios, que es del PP -ahora, con la vejez, ha democratizado sus impulsos-, colabora con ellos de buen grado y, por no dejar de embustero al evangelista, suelta a la caballería: pandemias, terremotos, guerras, plagas, hambrunas... Es su oficio. Entre todos, nos joden. Ya lo dije en un poema: &lt;em&gt;no toleran los dioses la felicidad de los hombres&lt;/em&gt;. La historia se repite. El apocalipsis, también.&lt;br /&gt;El caso es que hoy, en México, nadie saldrá a las calles para exigir trabajo y justicia. En España, algo menos desdichados, quienes no se escondieron bajo la cama serán empujados hacia las playas, subirá la gasolina y seguirán creyendo que el sistema funciona. Todo va bien, faltara más: lo peor de la crisis ha pasado -pontifican Obama y Zapatero-, pero los datos macroeconómicos -los demás, los que pueden palparse a pie de calle, son mucho más elocuentes- ahondan en el abismo de la recesión. ¿Qué se estará cociendo en el G20? ¿Hasta qué siglo o era nos llevarán, marcha atrás?&lt;br /&gt;El panorama, a despecho de la Bestia televisiva, empeñada en vestir de rosa a la hecatombe, se me antoja dantesco, sí, más dantesco que un Dante para quien el Infierno, más que cámara gótica o mazmorra guantanamera, es el símbolo del dolor espiritual, ese dolor vacío que quema las entrañas e hiela el corazón, mientras el propio llanto se convierte en puñal. &lt;em&gt;Es el apocalipsis&lt;/em&gt;, vaticinan los timoratos, que no leyeron nunca dos páginas de historia. &lt;em&gt;Esto es la consecuencia del divorcio entre el hombre y el medio natural&lt;/em&gt;, aseguran los defensores del dogma de la infalibilidad de la ciencia.&lt;br /&gt;Y, si he de ser sincero, voto al apocalipsis. Prefiero que se caigan las estrellas a tener que seguir aplaudiendo tanta mediocridad. Que se desborde el mar, pero que en él naufraguen esos desalmados, para quienes se hicieron triunfos, riquezas y galardones. Y cuando llegue el día D, hora H, en los llanos de Armagedón, pues mira, que Dios reparta suerte y que gane el mejor. Acaso nos llevemos una sorpresa.&lt;br /&gt;La vida nunca fue &lt;em&gt;buena ni noble ni sagrada&lt;/em&gt;. Ya lo escribió García Lorca. Y yo, modestamente, contra viento, marea y sordina, no he cesado de proclamarlo. Ahora, en el último tramo de la edad, lo único que lamento es mi cobardía, no haber sido capaz de saltar en marcha y escribir con mi muerte, si hubiera sido preciso, el testimonio de mi coherencia. Como el Ché, como Gandhi, como Jesús.&lt;br /&gt;Pero soy, simplemente, un poeta y, parafraseando a alguien, &lt;em&gt;cuyo nombre no puedo oír&lt;/em&gt; -ni pronunciar- &lt;em&gt;sin escalofrío&lt;/em&gt;, tengo tan sólo sueños.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Extramuros, a 1 de mayo de 2009.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La carga&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En blanco y negro el cielo de esos años,&lt;br /&gt;Einsestein, con su cámara,&lt;br /&gt;rodase en cualquier sitio la barbarie:&lt;br /&gt;una calle, una plaza, una esquina cualquiera;&lt;br /&gt;sobre todo, los templos del saber&lt;br /&gt;y el aroma a jazmines&lt;br /&gt;que desprende, desnuda, la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas partes acudían rebeldes,&lt;br /&gt;por todas partes se sentían consignas,&lt;br /&gt;en todas partes, como una nebulosa,&lt;br /&gt;la espiral de la voz que quiere ser oída,&lt;br /&gt;la espiral de la mano que otra mano requiere,&lt;br /&gt;la espiral del latido&lt;br /&gt;que busca un corazón en que anidarse;&lt;br /&gt;y allí el mapa vertía sus rosales&lt;br /&gt;y era joven de pronto la mañana,&lt;br /&gt;allí, en la escalinata torturada de Odessa,&lt;br /&gt;una calle, una plaza,&lt;br /&gt;una esquina cualquiera de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas partes emergían serpientes,&lt;br /&gt;por todas partes se esparcía el veneno,&lt;br /&gt;en todas partes, como un rayo oscuro,&lt;br /&gt;el vergajo, la muerte,&lt;br /&gt;cercenando la luz: era la policía,&lt;br /&gt;allí, en la escalinata torturada de Odessa,&lt;br /&gt;una mañana gris del mes de octubre&lt;br /&gt;o una tarde de enero; fue tu vida,&lt;br /&gt;los años que perdimos o se fueron a bordo&lt;br /&gt;del viejo acorazado Potemkin.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: x-small;"&gt;(De &lt;em&gt;La sombra del celindo&lt;/em&gt;. Jerez, EH, 2006)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6917536227691863781?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6917536227691863781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6917536227691863781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/05/suenos-ensuenos-y-meditaciones-para.html' title='SUEÑOS, ENSUEÑOS Y MEDITACIONES PARA CONMEMORAR EL 1 DE MAYO'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfsK7C8sl2I/AAAAAAAAF5s/QWhZtGsuROE/s72-c/potemkin.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6605508823442111684</id><published>2009-04-27T21:22:00.005Z</published><updated>2011-01-03T06:58:16.392Z</updated><title type='text'>PANDEMIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfYiG1bl1dI/AAAAAAAAF2U/uROzjM81cuc/s1600-h/0000120710.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329484709856925138" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfYiG1bl1dI/AAAAAAAAF2U/uROzjM81cuc/s400/0000120710.jpg" style="cursor: hand; float: right; height: 281px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Pues no, no me lo creo. Ya sé que las pandemias, antiguas como el hombre y oportunistas como sus dirigentes, aparecen de vez en cuando y, a imagen y semejanza de las crisis capitalistas, son cíclicas. Recordemos, a bote pronto, las pestes del siglo XIV, el cólera decimonónico o la célebre gripe asiática de a mediados de la centuria anterior: son, por así decirlo, las estrellas de una función que, gracias a vacunas como las de la viruela o la poliomielitis y a los fármacos antibióticos, dimos por acabada, mientras el bacilo de la tuberculosis y el treponema pálido de la sífilis hacían mutis entre bastidores, temiendo los tomatazos del público.&lt;br /&gt;Pecamos de soberbia y aparcamos los buenos oficios de San Caralampio bendito para apostarlo todo a una ciencia imparable, que hizo lo que podía en materia de terapias y profilaxis, pero acabó estrellándose, como todos y todo, en el muro de la financiación y la endémica desfachatez de la clase política. Si los gobiernos no han controlado el sida es por su connivencia, activa y/o pasiva, con las grandes multinacionales del medicamento y no porque el clásico preservativo -según la experta opinión de Benedicto XVI- tenga más poros que el Internet Explorer.&lt;br /&gt;Y no, no digo yo que H1N1 sea, como aquel Urtain de los años sesenta, un &lt;em&gt;morrosko &lt;/em&gt;de pacotilla para consumo interno de los países pobres ni niego que el mutante porcinogaláctico pueda representar un severo peligro para el género humano y acabe el propio Obama enviándole los marines. Sin embargo, algo hay en todo esto que me induce a sospechar nos hallemos ante una de esas cortinas de humo con que, en momentos críticos, suele el capitalismo ocultar sus maquinaciones y largarse, a escondidas, con el botín.&lt;br /&gt;Así, cuando los pobres del mundo, los parias de la tierra, la famélica legión que nos llama, vivimos con el alma en vilo, pendientes de la miseria que se nos viene encima, aparece en pantalla el microbio porcino, dispuesto a devorarnos sin remisión. Y, si alguien pensó en organizarse, en salir &lt;em&gt;a la calle, que ya es hora&lt;/em&gt;, en tirar de &lt;em&gt;la estaca&lt;/em&gt; -esa estaca de Llach, que sigue ahí, podrida-, en exigir un cambio de rumbo y de sistema, encontrará tan sólo mascarillas, miedo a ser infectado y sumisión incondicional a quien tenga en sus manos las llaves de la salud.&lt;br /&gt;Ya lo ven: ha bastado un microorganismo de cuarta fila para que el mundo cambie su percepción de la crisis. A pocos interesan los planes del G20, las especulaciones del FMI y las recetas menguélicas del Banco de España, cuando sólo se trata de salvar el pellejo. Ante la perspectiva del contagio, la sempiterna división de la sociedad en ricos y pobres deja paso a una nueva desigualdad entre individuos sanos (susceptibles de ser infectados) e individuos enfermos (potenciales vehículos de infección).&lt;br /&gt;Mientras esto sucede, otro virus, acaso más siniestro y no menos porcino, fagocitará nuestros devaluados ahorros, nos quitará viviendas y vehículos, pulverizará las pensiones, fulminará nuestros pocos derechos laborales y nos devolverá a la Edad Media, la servidumbre, el trabajo de sol a sol, la ignorancia, el oscurantismo y el tribunal de la Inquisición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Al hilo de lo expuesto , me pregunto qué ha sido de las guerras, de las emisiones contaminantes, de la escasez de agua, del cambio climático, de la falta de alimentos...&lt;br /&gt;La pandemia es el capitalismo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;Jerez de la Frontera, 27 de abril de 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6605508823442111684?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6605508823442111684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6605508823442111684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/pandemia.html' title='PANDEMIA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SfYiG1bl1dI/AAAAAAAAF2U/uROzjM81cuc/s72-c/0000120710.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-101644145542091780</id><published>2009-04-17T17:50:00.003Z</published><updated>2009-04-17T17:59:48.393Z</updated><title type='text'>ESCRIBIR HOY. A VUELTAS CON EL TÓPICO DE LARRA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SejBeriKA-I/AAAAAAAAFNk/iZ11Nm1SfJ0/s1600-h/poetas_contemporaneos.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 277px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325719292191835106" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SejBeriKA-I/AAAAAAAAFNk/iZ11Nm1SfJ0/s400/poetas_contemporaneos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Uno empieza a cansarse. La literatura, como la vida, es un coto prestado, un piso de alquiler donde, tarde o temprano, alguien llama a la puerta con un requerimiento y adiós, debe usted irse, bajo pena de desalojo, en quince o veinte días: ya lo ven, tantos años y te dan veinte días para irte a ninguna parte. El desahucio. O el fin.&lt;br /&gt;Pero la vida, al menos, como el rosario, tiene misterios gozosos, da por bien excusados los de gloria y reserva los dolorosos para los contumaces de la literatura que, como el pobre Larra, saben a ciencia cierta que “escribir es llorar”. En España, naturalmente, y después que le vengan a uno con violetas y esas mariconadas que no conducen -lo dije- a ninguna parte.&lt;br /&gt;Y eso es lo grave, que no vale nada ni el saber ni el esfuerzo ni la poca o mucha pericia que cada quisque pueda exhibir. Porque aquí, parodiando a Julio César, “la suerte está echada” siempre. Piensa lo que quieras, escribe lo que quieras, haz lo que te dé la real gana: por ejemplo, el Quijote, que ya saldrá algún Lope de la chistera nacional a llevarse las rentas, los aplausos y el gato al agua.&lt;br /&gt;¿Por qué sucede esto? Vaya a saberse. Un amigo, que escribe en los periódicos, me comentaba hace días que, en diez o quince años, escribiendo columnas semanales, bastante comprometidas, nadie le había replicado jamás, con lo que el hombre, viendo el camino libre de trabas, cargaba más las tintas y el lenguaje, el tono de sus artículos, cada vez más cercanos a la soflama, empezaban a oler a pólvora. Ni aun así replicaron. Ni una queja se alzó contra el transgresor, que empezó a sentir miedo, incapaz de medir el alcance de sus palabras.&lt;br /&gt;Ingenuo, imaginó que nadie le entendía o que, sencillamente, a ninguno le interesaba lo que escribía, él, columnista brillante donde los hubiera, sin perrico que le ladrase. Pero no. Se engañaba con tan cándidos pensamientos. La causa del mutismo lejos se hallaba del respeto público, cuanto menos de admiración y otros nobles sentimientos que en la literatura poca cabida encuentran: ninguneo, ignorancia deliberada, calculado silenciamiento; una conspiración o conjura de necios, incapaces de soportar la lucidez ajena, la brillantez del prójimo, el contraste que mide la propia indigencia.&lt;br /&gt;Pero no es éste el caso y, si uno se cansa, si desfallece el ánimo y la pluma flaquea, sucederá tan sólo que la vida diaria se repite, se repite la historia y también se repite la misma canción: corruptelas, favoritismo, chanchullos, ineptitud, mal gusto, girando sobre su eje, como un triste planeta, mientras pasan los años, los lustros, las décadas, y aquí no cambia nada ni se mueve una brizna de aire fresco, un mínimo ventalle, donde se echa de menos un huracán.&lt;br /&gt;Y así continuaremos. Las palabras no se dicen en vano. Larra dijo las suyas cuando no había mediado el XIX. Medio siglo más tarde, Bécquer se convirtió en la viva demostración de cuanto Larra afirmó. Finalmente, por no eternizarnos en una cadena de ejemplos, el caso de Cernuda puso sobre el tapete la misma evidencia. Suma y sigue.&lt;br /&gt;No cambiará la situación un ápice, si antes no cambia la mentalidad del país. ¿Soluciones? Ninguna. O la de Larra.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffcc66;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;….&lt;/span&gt;Extramuros, abril, 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-101644145542091780?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/101644145542091780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/101644145542091780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/escribir-hoy-vueltas-con-el-topico-de.html' title='ESCRIBIR HOY. A VUELTAS CON EL TÓPICO DE LARRA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SejBeriKA-I/AAAAAAAAFNk/iZ11Nm1SfJ0/s72-c/poetas_contemporaneos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-6220864125976192542</id><published>2009-04-16T13:38:00.006Z</published><updated>2011-01-03T07:00:12.072Z</updated><title type='text'>EL SÍNDROME MARSÉ</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sec08_nfspI/AAAAAAAAFLk/WtlcJvRZFnI/s1600-h/image.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325283306862785170" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sec08_nfspI/AAAAAAAAFLk/WtlcJvRZFnI/s400/image.jpg" style="cursor: hand; float: right; height: 358px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 261px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;¿Te acuerdas de Marsé, de Joan, de Juan Marsé, el de &lt;em&gt;Últimas tardes con Teresa&lt;/em&gt;? Aquella novela llegó a convertirse en uno de los iconos de nuestra generación, que vio -vimos- en ella una crítica acerba de los vicios, corruptelas e hipocresía de las clases que optaron por acomodarse al sistema y vivir confortablemente bajo el paraguas franquista. Era además una historia cercana a quienes, día a día, nos tragábamos el acíbar de la frustración y ahogábamos el deseo en una brutal represión.&lt;br /&gt;¿Quién recuerda esos años, ese sordo dolor de la renuncia, ese sabor a sangre que dejaba en la boca la injusticia, esa desolación ante la impotencia? Cualquier libro o artículo, en que asomase la contravención el filo de una uña, abanderaba nuestra rebeldía y entrábamos a saco en sus páginas, ávidos de exprimir cada palabra, buscando, más allá del significado, la perdida razón de nuestra existencia y el rumbo de este triste, miserable país.&lt;br /&gt;Los autores, no obstante, parecía tener otras miras y entonces, como ahora, se dejaban querer, apostando por la supervivencia, como hoy por la cuenta de resultados. Y es que, como dice el refrán, &lt;em&gt;se nace incendiario y se muere bombero&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Marsé, nuestro Marsé, era un mito y es malo ser carnaza de leyenda cuando hay que comer todos los días, echar unos polvos de vez en cuando, nadar y guardar la ropa. No tengo a mano declaraciones suyas de una época en que los escritores sólo pontificaban en las páginas de &lt;em&gt;Triunfo&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Cuadernos para el diálogo&lt;/em&gt;, catecismos ideológicos de los jóvenes progresistas, tolerados a medias por el régimen. Por entonces, se le consideraba un novelista comprometido, a lo que, desde luego, contribuían sus orígenes proletarios y la batuta todopoderosa de don Carlos Barral.&lt;br /&gt;Hoy, cuando lo más progresista de nuestra sociedad es el botellón de los sábados y la revista de los culturetas un catálogo mejorado, de título &lt;em&gt;Mercurio&lt;/em&gt;, buque insignia de la denominada &lt;em&gt;industria cultural&lt;/em&gt;, el autor de &lt;em&gt;Si te dicen que caí&lt;/em&gt;, bendecido por el premio Cervantes (en España, estos premios suelen ser &lt;em&gt;recompensa&lt;/em&gt;, mejor que galardón), pone en pared los dos pies y, cuando José Martí Gómez le refiere, a modo de pregunta, la visita de una muchacha a quien sus profesores enseñaron que &lt;em&gt;Últimas tardes con Teresa&lt;/em&gt; constituye &lt;em&gt;un ajuste de cuentas con la burguesía&lt;/em&gt;, responde tan campante: &lt;em&gt;Sí. Me he encontrado con muchos casos como ese y sería la parte más divertida: la de hablar con gentes que te explican, muy convencidas, unas facetas de tu narrativa que yo desconozco por completo. "Esto usted lo escribió porque...", te dicen. "Pues mire: quizá sea cierto pero hasta el momento en que usted me lo ha dicho yo no había caído", les responde. Sobre mis personajes hay críticos y estudiosos de mi obra que han escrito cosas que han sorprendido al propio autor, que soy yo&lt;/em&gt;. Como insistiera el entrevistador en que &lt;em&gt;de ajuste de cuentas con la burguesía nada de nada&lt;/em&gt;..., puntualiza Marsé: &lt;em&gt;Y es cierto. La burguesía es materia para los sociólogos o los economistas. No para un novelista.Y cuando me cansé le dije: "Mire usted: la razón por la que escribí&lt;/em&gt; Últimas tardes con Teresa &lt;em&gt;fue porque siempre soñé con irme a la cama con una chica rubia y con los ojos verdes y los muslos que tú tienes y como no pude conseguirlo me inventé a Teresa y..." No pude continuar dándole mi versión porque la chica cogió sus papeles y se marchó a toda prisa.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Vaya por Dios y la memoria histórica de algunos: ahora resulta que a nuestro autor se la traían al pairo las cargas de los grises, el Tribunal de Orden Público y la censura cinematográfica -por no extenderme en la enumeración de las muchas aberraciones franquistas- y que el hombre tan sólo quería follar. Lo demás son inventos de manipuladores, los del contubernio de Munich, los intelectuales a sueldo de Moscú, especialistas en sacar patilla, allí donde no hay pelo: &lt;em&gt;Posiblemente eso me lleva a la búsqueda de belleza, a encontrar en la literatura un mundo de experiencias que no he tenido pero he soñado. Quizás sea el afán de sumergirme en un mundo de fantasía en el que la vida podría ser de otra manera lo que me ha llevado a escribir: la novela como réplica a la vida, a la realidad&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Tal vez diga verdad y, para colmo, le asista la razón. Vistos los resultados, uno empieza a pensar que, a despecho de burlas y chistes idiotas, todo estaba &lt;em&gt;bien atado&lt;/em&gt; por el dictador, a quien tan sólo el miedo le habría impedido ver que, tras las algaradas, los panfletos, las pintadas con brocha gorda y las consignas románticas, tan sólo se escondía la ambición de unos pocos -tan voraces como sus oponentes- y la urgencia de echar unos polvos. Pocos años después de su ascensión a los cielos, cuando Adolfo Suárez se empeñaba en cambiarlo todo para que todo siguiera igual, &lt;em&gt;Jarcha&lt;/em&gt;, un grupo progresista, que legó a la &lt;em&gt;movida &lt;/em&gt;de los ochenta las peinetas de Martirio, pregonaba sin pudor de ninguna índole eran los españoles &lt;em&gt;gente que sólo desea/ su pan, su hembra y la fiesta en paz&lt;/em&gt;. Aquella canción se titulaba &lt;em&gt;Libertad sin ira&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;En esto, que he llamado &lt;em&gt;el síndrome Marsé&lt;/em&gt;, queda enterrada una época y, parafraseando a Herbert Marcuse, &lt;em&gt;el final de la utopía&lt;/em&gt;.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;Extramuros, abril, 2009.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-6220864125976192542?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6220864125976192542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/6220864125976192542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/el-sindrome-marse.html' title='EL SÍNDROME MARSÉ'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sec08_nfspI/AAAAAAAAFLk/WtlcJvRZFnI/s72-c/image.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-4815347883275459943</id><published>2009-04-10T19:59:00.002Z</published><updated>2009-04-10T20:05:37.081Z</updated><title type='text'>DEL TIEMPO Y LA MEMORIA. PENSAMIENTOS AL FILO DE LA TARDE</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sd-lMI8kQtI/AAAAAAAAFG8/Ggqn7csyE0o/s1600-h/100_6054.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 282px; FLOAT: left; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323154912553747154" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sd-lMI8kQtI/AAAAAAAAFG8/Ggqn7csyE0o/s400/100_6054.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y cómo pasa el tiempo. Y cómo se nos va de entre las manos, llevándose en el vórtice todo lo que hemos sido, todo lo que no fuimos, todo lo que nunca volverá a ser. 10 de abril, cien días de este año que apenas acaba de comenzar, rumbo ya a otros eventos de la memoria, con cuyos hitos vamos señalando el vértigo, el terrible tornado del tedio, la maraña voraz del sinsentido.&lt;br /&gt;            Pasan semanas, meses, dejando en nuestras manos una tremenda sensación de pérdida, como forma pasiva de la propia pasividad, el acto increíble de no hacer nada, no ver nada, no esperar nada, como escribió Cernuda.&lt;br /&gt;Y digo yo que el paso de los días, esa carrera vertiginosa, tanto más acelerada cuanto menos veloces se afanan nuestras piernas, como si, despojadas del lastre corporal –esos kilos que sobran y esas fuerzas que ya flaquean-, tan sólo de la mente la razón atendieran de acortar cada paso, a volver la mirada nos conminase, no para calcular, prudentes, el trayecto –recorrido o por recorrer-, sino para mostrarnos la hermosura que yace en toda pérdida y aquel remoto y breve paraíso donde ardieron las ascuas de nuestra juventud.&lt;br /&gt;            Bello, pues, recordar, aunque el llanto, a hurtadillas, pague en moneda de dolor y melancolía la mágica alcabala de retornar lo huido y una localidad en la platea para ver, escuchar, percibir esas cosas, que sólo en la memoria han podido salvarse del naufragio.&lt;br /&gt;            Nosotros, escribimos. Y escribir nos permite desvalijar la memoria y reflotar sus pecios en un pequeño océano de papel. Volvamos, sí, a la infancia y arranquemos al tiempo aquella niña de mirada triste, que encendió con un leve parpadeo el fanal de los sueños. Yo estuve allí , decimos al lector, diez, cincuenta, mil años más tarde, con la satisfacción del periodista -¿existirán entonces?- que acaba de escribir el mejor reportaje de su vida; yo estuve allí, lo presencié; testigo soy, en la primera línea de la noticia. Pero ya no estaremos y sólo en las palabras que hayamos dejado impresas la memoria de lo que fuimos, el recuerdo de lo que somos hoy, habrán derrotado a la muerte.&lt;br /&gt;            No sé por qué refiero todo esto, cuitas al cabo de alguien que ya no es joven y, más que a morir, teme que la luz se le apague, que la voz se le nuble, que la palabra expire en el olvido, y entonces sí, se habrá perdido todo, incluso los jazmines que rubrican el aire esta tarde.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&lt;br /&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 10 de abril de 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-4815347883275459943?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4815347883275459943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4815347883275459943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/del-tiempo-y-la-memoria-pensamientos-al.html' title='DEL TIEMPO Y LA MEMORIA. PENSAMIENTOS AL FILO DE LA TARDE'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Sd-lMI8kQtI/AAAAAAAAFG8/Ggqn7csyE0o/s72-c/100_6054.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3532509943510970504</id><published>2009-04-08T17:42:00.002Z</published><updated>2009-04-08T17:48:18.133Z</updated><title type='text'>APOCALIPSIS XERRY O UN MODO DIFERENTE DE SUFRIR LA SEMANA SANTA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SdziGuEI7yI/AAAAAAAAFE8/PgPx5-0guqo/s1600-h/Jerez+S.Santa.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 276px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322377464717569826" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SdziGuEI7yI/AAAAAAAAFE8/PgPx5-0guqo/s400/Jerez+S.Santa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se me cae encima el mundo a estas malditas horas de la tarde, cuando la prematura canícula busca en vano su hueso y un órdago florido reta a las brunas capas de la muerte y el fuego de los cirios calcina la ciudad. Por la ventana del habitáculo donde escribo entra la luz y estalla sobre los anaqueles. Afuera, las campanas doblan lúgubremente desde hace media hora y, rebasado el cómputo, pífanos y tambores anuncian la salida del desfile procesional.&lt;br /&gt;            Ay, pavor de país… Cuando las rosas abren sus pistilos, cuando la carne adolescente aprieta, cuando el aroma de la vida instila flujos de primavera a la mirada, salen las sombras de su madriguera y agitan con ahínco la carne torturada, la piel molida a golpes de flagelo, las llagas lancinantes, los sangrientos veneros de la sangre, heraldos de renuncia y gallardetes de infelicidad.&lt;br /&gt;            &lt;em&gt;Oh, no eres tú mi cantar&lt;/em&gt;… No lo es el estrépito que invade mi calleja, el trajín de la turba que pasa, bebe, aúlla y orina, profiriendo palabras incomprensibles y risotadas hueras, mientras en vano intento concentrarme, escapar de esta burla que convierte las calles en una remembranza de otro tiempo, a merced de la clerigalla y las manos siniestras que mueven los hilos.&lt;br /&gt;            Con esto de la crisis y otros bretes, este año tendré que resignarme a sufrir los rigores de una cultura carpetovetónica, que no es parca ni indulgente, a fuerza de un mester de intolerancia, tan antiguo como arraigado en estas alquerías.&lt;br /&gt;            Lo de menos, naturalmente, es el ya de por sí deplorable espectáculo de las procesiones, con su derroche fantasmagórico de riquezas improductivas, en medio de la atávica superstición de los más y la párvula complacencia del resto; lo peor es la gente que viene y que va, sube y baja, corre de aquí para allá y convierte las calles en un hormiguero que, en pocas horas, se transforma en un albañal.&lt;br /&gt;            Imposible, caminar libremente por la calle; pues, vayas donde vayas, te toparás con la comitiva de encapuchados y, no sin menoscabo de tus derechos cívicos, habrás de dirigirte a un paso custodiado por pretorianos y aguardar a que el prepotente alguacil, con ínfulas de corchete o familiar del Santo Oficio, abra dicho pasillo, tras haberlo cruzado el trono correspondiente.&lt;br /&gt;            Mas, si crees que quedándote en casa todo se soluciona, craso error. El ruido del gentío, sus meadas, sus borracheras, convierten nuestra calle en una cloaca que, para colmo, animan de continuo las bandas con sus músicas: palio o misterio que entra o sale del templo, dispara los acordes del himno nacional, y uno, sobresaltado, conjetura encontrarse en un cuartel de la legión y que el espectro de Millán Astray vaya a filtrarse por la pared.&lt;br /&gt;            ¿Ir de bares? Ni se te ocurra. Donde quiera que vayas, una cola de hambrientos irreductibles, en espera de una vacante sin oposición, te disuadirá, si antes no lo han hecho los precios abusivos, la maloliente bazofia y esa nefasta moda de enfriar los vinos, como si de refrescos se tratara.&lt;br /&gt;            No hace falta decir que, por la noche, la intentona de dormir un poco es un designio absurdo; y, como el griterío invalida cualquier afán de leer algún libro, sólo resta a tus nervios el recurso de una televisión que, como en los mejores tiempos del Invicto, retransmite en directo más y más procesiones o te castiga hasta el paroxismo las sufridas neuronas con algún &lt;em&gt;peplum&lt;/em&gt; u horterada moralizante por el estilo.&lt;br /&gt;            Y a mí, ¿quién me protege de la Iglesia? ¿Por qué razón un feto ha de tener más derechos que yo? Ay, que en este país de maricastaña hayamos de estar aún enfrascados en necios debates. Sí, sí, no cabe duda: somos una &lt;em&gt;unidad de destino en lo universal&lt;/em&gt;, un caso casi único en el mundo: pura contradicción entre los fundamentos laicos de la democracia y el &lt;em&gt;vivan las caenas&lt;/em&gt; del &lt;em&gt;servilón&lt;/em&gt; que muchos llevan dentro. También las izquierdas, faltara más.&lt;br /&gt;            Santa paciencia…&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;...&lt;/span&gt;Jerez, abril, 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3532509943510970504?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3532509943510970504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3532509943510970504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/04/apocalipsis-xerry-o-un-modo-diferente.html' title='APOCALIPSIS XERRY O UN MODO DIFERENTE DE SUFRIR LA SEMANA SANTA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SdziGuEI7yI/AAAAAAAAFE8/PgPx5-0guqo/s72-c/Jerez+S.Santa.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-7877145398587764837</id><published>2009-03-14T20:30:00.003Z</published><updated>2009-03-14T20:41:05.388Z</updated><title type='text'>COSTUMBRES DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. REFLEXIONES DE UNA GÁRGOLA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SbwULb11aoI/AAAAAAAAEho/zznDmEqza2k/s1600-h/100_5925+Catedral+de+Jerez.+G%C3%A1rgola.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313143847075015298" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 315px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SbwULb11aoI/AAAAAAAAEho/zznDmEqza2k/s400/100_5925+Catedral+de+Jerez.+G%C3%A1rgola.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La muerte, cualquier muerte, porque la dama tiene mucho de obsceno, casi siempre nos sirve en la pantalla cuanto sucede al margen del finado, pues no en otra cosa consiste la obscenidad sino en mostrar aquello que, púdicamente, no debiera salir en las fotografías.&lt;br /&gt;La cultura, no obstante, posee un gran repertorio de recursos para ennoblecer cuanto, innoble, bien debiera velarse. Así, por ejemplo, la monta de la hembra, ni mejor ni peor en cualquier otra especie, ha contado en la humana con la mitología, la literatura y los usos galantes para ocultar lo obvio: que un falo bien erguido es una fuerza viva de la naturaleza y el varón un verraco, como cualquier cochino que se precie.&lt;br /&gt;No es extraño por ello que los hábitos funerarios de nuestra avanzadísima sociedad hayan elaborado un complejo discurso para lavar el rostro a la hipocresía y explotar a los muertos tal si estuvieran vivos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Con lo bueno que era&lt;/em&gt;…, exclama algún mamón que, hace apenas dos días, zancadilleaba al finado. &lt;em&gt;Qué pena&lt;/em&gt;, dice otro, cuando unas horas antes se afanaba en hacerle la vida imposible. &lt;em&gt;Siempre se van los mejores&lt;/em&gt;, tercia un Judas que, año tras año, ninguneaba al muerto. Y así sucesivamente, sólo porque a la luz de los cirios, horteramente eléctricos, pasan unos y otros revista, haciéndose preciso estar presente, dejarse ver, postularse piadosos y liderar la depredación de un cadáver que, aun camino del crematorio, pudiera generar dividendos o dispensar algunos beneficios en la pedrea social.&lt;br /&gt;Sin embargo, no hará falta digamos que nadie, lejos de darse por aludido y asumir como hipócrita su conducta, hará otra cosa sino exculparse, depositando en la metafísica algo que sólo es víscera, malas entrañas, reflejo lobuno: &lt;em&gt;la muerte lima toda diferencia&lt;/em&gt;, pontificarán; &lt;em&gt;cuando uno muere, todo se le perdona&lt;/em&gt;, aseverarán; &lt;em&gt;la muerte nos reconcilia con el género humano&lt;/em&gt;, ponderarán; cualquier cosa, en efecto, menos admitir que los vivos, por el hecho de serlo y estarlo, somos una cuadrilla de cabronazos, quizá porque nos venga de casta, como al galgo, o porque nuestra propia educación nos acerca al lobezno que hay en todo bebé, antes incluso de que la cultura nos afile las uñas.&lt;br /&gt;En esto, pues, consiste la civilización, uno de cuyos símbolos más elocuentes es, sin duda, el vestido que nos cubre, ocultando bajo el glamour y la petulancia el cuerpo del delito, el refrendo de nuestra indiscutible condición animal.&lt;br /&gt;Vivimos instalados en la mentira y, por saber vestirla de Chanel, nos creemos más sabios que el &lt;em&gt;yeti&lt;/em&gt; y nos sentamos a la diestra de Dios.&lt;br /&gt;Manos mal que &lt;em&gt;de ilusión también se vive&lt;/em&gt;, dicen, y por este camino vamos acaso mucho mejor, oponiendo a nuestras miserias la grandeza de nuestros sueños: tal vez la vida misma, como escribió Calderón. Pero ésa es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;. .&lt;/span&gt; Domingo F. Faílde. Extramuros, marzo, 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-7877145398587764837?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7877145398587764837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7877145398587764837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/03/blog-post.html' title='COSTUMBRES DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. REFLEXIONES DE UNA GÁRGOLA'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SbwULb11aoI/AAAAAAAAEho/zznDmEqza2k/s72-c/100_5925+Catedral+de+Jerez.+G%C3%A1rgola.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-61932950542260776</id><published>2009-02-14T19:11:00.004Z</published><updated>2011-01-03T07:02:51.469Z</updated><title type='text'>HABLANDO DE BANDERAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZcXdZQzt2I/AAAAAAAAD3o/k0jBmNgGEGM/s1600-h/SN200156Detalle.JPG"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302732880017078114" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZcXdZQzt2I/AAAAAAAAD3o/k0jBmNgGEGM/s400/SN200156Detalle.JPG" style="cursor: hand; float: right; height: 400px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 281px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;No es la primera vez que, al pasar por delante del palacio episcopal –oficialmente denominado &lt;em&gt;Casa de la Iglesia&lt;/em&gt;- observo una bandera, dueña y señora del balcón principal. No, no es la enseña española, por más que el edificio hunda en tierra de España sus cimientos y, a juzgar por las estadísticas, sean también españoles los 241 millones de euros que financian sus actividades en este país, incluyendo las que, pasándose de la raya, constituyen un ataque frontal a la democracia y a derechos fundamentales que el pueblo soberano ha ido conquistando con sangre, sudor y lágrimas, a través de una historia atormentada. Habría que añadir que ese tormento ha sido con frecuencia infligido, potenciado o tolerado por dicha institución que, según los colores exhibidos en su barroca balaustrada, pertenece a un estado extranjero: la Ciudad del Vaticano, una pequeña monarquía absolutista, enclavada en las entrañas de Roma, desde donde dirige o pretende dirigir las conciencias de toda la humanidad.&lt;br /&gt;De cómo lo lograra en el pasado (Inquisición, torturas, censura, oscurantismo, etc., etc.) y cómo se proponga intentarlo en el porvenir no vamos a ocuparnos en este breve artículo, cuyas críticas más acerbas apuntan a otra diana, la de esa derecha montaraz, oportunista e hipócrita, que se rasga las vestiduras cada vez que en Euskadi o en Catalunya ondea en solitario la bandera autonómica. Cuando esto sucede, sus prebostes, tras poner estentóreamente el grito en el cielo, exigen que se cumpla la ley y, en consecuencia, la bandera de España, en lugar preeminente, ondee junto a las demás.&lt;br /&gt;Es la ley y, por tanto, nada hay que objetar a su cumplimiento: &lt;em&gt;Dura lex, sed lex&lt;/em&gt;, ya se sabe. Lo malo, en este caso, es la ley del embudo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Extramuros, febrero, 2009.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-61932950542260776?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/61932950542260776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/61932950542260776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/02/hablando-de-banderas.html' title='HABLANDO DE BANDERAS'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZcXdZQzt2I/AAAAAAAAD3o/k0jBmNgGEGM/s72-c/SN200156Detalle.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-2940226434990199017</id><published>2009-02-13T20:15:00.005Z</published><updated>2011-01-03T07:04:25.711Z</updated><title type='text'>MONTSERRAT NEBRERA vs MAGDALENA ÁLVAREZ: DE LA FONÉTICA COMO CORTINA DE HUMO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZXVCKn3D9I/AAAAAAAAD2o/MkBtlm2_4EA/s1600-h/1198004098_0.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302378369486622674" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZXVCKn3D9I/AAAAAAAAD2o/MkBtlm2_4EA/s400/1198004098_0.jpg" style="cursor: hand; float: left; height: 366px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 300px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;A la señora Montserrat Nebrera no le gusta cómo hablamos los andaluces. Que un catalán defienda la &lt;em&gt;lengua del imperio&lt;/em&gt; o utilice su ortología como rasero cultural y social a mí me parece de lo más sospechoso, sobre todo si tenemos en cuenta la militancia de esta diputada, afecta a una derecha poco proclive a veleidades nacionalistas ni otras heterodoxias que las bonitas piernas de la señora Sáez de Santamaría. En vista de lo cual, como pensar es libre, imagino a doña Montserrat ejerciendo de señorona y mirando por encima del hombro a esos malencarados &lt;em&gt;charnegos&lt;/em&gt;, que llegaban en tren con diez duros en el bolsillo y una muda zarrapastrosa en la maletita de cartón piedra. Sería –sigo pensando- de aquellas que decían a su santísimo: &lt;em&gt;tú me haces los pobres y yo les pongo la tómbola&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Seguro, sin embargo, que exagero y el león no es tan fiero como lo pinto, de manera que, erre que erre con mis malos pensamientos, imagino a la expedientada señora Nebrera contrita y penitente, preguntándose por qué coño la emprendió con las peculiaridades fonéticas de la ministra, cuando hubiese bastado con pedir su dimisión, como todo el mundo.&lt;br /&gt;No me gusta hacer leña del árbol caído, de manera que, en vez de arrojar la primera piedra contra doña Montserrat, voy a ofrecerle el bálsamo de la comprensión. Su pecado –mucho más leve que el de doña Magdalena- consistió en olvidar que, a los naturales de la periferia, hacer chanzas de nuestra forma de hablar es peor que mentarnos a nuestra madre, y mire usted por dónde &lt;em&gt;mare&lt;/em&gt; la llamamos en el profundo sur y &lt;em&gt;mare&lt;/em&gt; la llaman en Catalunya.&lt;br /&gt;A todo esto, hablando de cuestiones más livianas, hemos sobreseído la principal: mientras sacamos punta al esperpento y la señora Nebrera purga su torpeza dialéctica, la señora ministra se nos va de rositas, absuelta de sus fallos garrafales por obra y gracia del don de lenguas.&lt;br /&gt;En fin, no es para tanto. Los andaluces, para bien o para mal, hablamos como nos da la realísima gana, y quien no quiera oírnos tiene bastante con apretarse la jáquima, aquí, en Catalunya o en Katmandú. Otra cosa, naturalmente, es la gestión política de algunos. Pero, en materia de errores, quien esté limpio de culpa tire la primera piedra.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;© Domingo F. Faílde&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;Jerez, enero, 2009.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-2940226434990199017?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2940226434990199017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2940226434990199017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/02/montserrat-nebrera-vs-magdalena-alvarez.html' title='MONTSERRAT NEBRERA vs MAGDALENA ÁLVAREZ: DE LA FONÉTICA COMO CORTINA DE HUMO'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SZXVCKn3D9I/AAAAAAAAD2o/MkBtlm2_4EA/s72-c/1198004098_0.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-466308100929539762</id><published>2009-01-07T15:22:00.005Z</published><updated>2011-01-03T07:05:42.657Z</updated><title type='text'>PASEO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SWTI8uHaqPI/AAAAAAAAC4w/LJqWN28hsaA/s1600-h/Jerez.+Alameda+vieja+1.JPG"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288572807936649458" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SWTI8uHaqPI/AAAAAAAAC4w/LJqWN28hsaA/s400/Jerez.+Alameda+vieja+1.JPG" style="cursor: hand; float: right; height: 280px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Adictos a la urgencia y al uso de transportes, públicos o privados, los hombres y mujeres de nuestra hora hemos perdido la costumbre de pasear. La premura de nuestros actos, desde los más ociosos hasta aquellos que dicta la mera supervivencia, propenden a acortar entre unos y otros la distancia que media entre el tiempo libre y la obligación. Así, en las grandes ciudades y aun en bastantes pueblos, ir al supermercado a llenar la despensa y abastecernos de provisiones para toda la semana laboral se ha convertido en alternativa de asueto, trocando los paseos, la tertulia con familiares y amigos, el cine o la lectura por largas colas en la caja correspondiente y una hamburguesa con Coca-Cola en algún chiringuito del centro comercial.&lt;br /&gt;Se ha perdido el paseo. La dispersión del hábitat urbano, que ha vaciado los cascos antiguos en beneficio de la periferia, obliga a los residentes a salir de la urbanización, naturalmente en coche, para comprar tabaco, adquirir los periódicos del día o tomarse un café. Las grandes avenidas han reemplazado a los lugares de pública concurrencia, ahora frecuentados, donde los hay, por personas de avanzada edad. El sistema capitalista y su apuesta por industrializar hasta el aire que respiramos ha convertido el ocio en negocio y, por tanto, en una extensa gama de actividades homologadas, sujetas a la oferta y la demanda, cuyo precio se justifica en razón del gran mito de nuestros días: la calidad. A bordo del mercado, uno puede ubicarse en Nueva York sin salir de Sevilla o creerse en Japón sin moverse de Barcelona: la cultura global es, simplemente, clónica.&lt;br /&gt;Las cosas, sin embargo, no acontecen de un modo fortuito o, miradas desde otra perspectiva, los signos que de ellas se desprenden nos remiten a aspectos de la realidad, merecedores al menos de una reflexión. El habitante de un chalet adosado, que se desplaza en coche a todas partes, es un ser solitario, casi aislado, cuya salida al exterior va siempre acompañada de hostilidad: conductores que entorpecen su marcha o generan peligro, problemas, imponderables, estrés… Su experiencia del espacio urbano reproduce la realidad del mercado al que se dirige: obstáculos, zancadillas, competencia, frustración y estrés, siempre el estrés, combustible que impulsa una vida anodina e insatisfecha, también a imagen y semejanza de lo anterior. Es un hombre atrapado, sin más posibilidad de evasión que el paraíso artificial del consumo y la alienación laboral como medio de acceso a sus beneficios.&lt;br /&gt;La sociedad neoliberal no propicia el paseo. El &lt;em&gt;footing&lt;/em&gt;, a lo sumo, que comparte con él la actividad pedestre, pero añade una carga negativa y un fin utilitario, como purga de nuestros excesos alimenticios e instrumento para la puesta a punto del mecanismo competitivo del yo profesional y social.&lt;br /&gt;Existe una cultura del paseo, cuyo punto de partida radica en la búsqueda del conocimiento, basado en el empirismo y la observación de la naturaleza. No nos puede extrañar, en consecuencia, que los maestros de la antigüedad enseñasen sabiduría mientras paseaban con sus discípulos y que algunos, como Aristóteles, fuesen abiertamente &lt;em&gt;peripatéticos&lt;/em&gt;, es decir, &lt;em&gt;paseantes&lt;/em&gt;. Entre éstos, el enorme poeta que fue Antonio Machado, aficionado al largo caminar, conversando consigo mismo.&lt;br /&gt;Porque aquí está la clave: andar, hacer camino, pues no en otra cosa consiste la vida. Al caminar entramos en sintonía con ella y de esta simbiosis se derivan sabrosos conocimientos. El hombre que pasea no está aislado, sino integrado, desde su propia individualidad, en su entorno, en el universo, y aspira a la armonía con el mundo y a la concordia con sus semejantes, mientras evacua cuitas cotidianas y refuerza el sentido moral de sus actos.&lt;br /&gt;En las viejas ciudades, el paseo era el sitio de encuentro, ya dispusieran de espacios aderezados a tal efecto o tuvieran que contentarse con cualquier arboleda en las afueras. Encuentro con los otros, desde luego, pero con uno mismo, sobre todo, mientras la luz, el aire, la tierra, impregnaban nuestros sentidos y estimulaban nuestra inteligencia, mostrándonos acaso que no hay grandes distancias para los pies del hombre ni abismos insondables para su pensamiento.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen y el texto:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 2009&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-466308100929539762?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/466308100929539762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/466308100929539762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2009/01/paseo.html' title='PASEO'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SWTI8uHaqPI/AAAAAAAAC4w/LJqWN28hsaA/s72-c/Jerez.+Alameda+vieja+1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3028825593869805420</id><published>2008-07-28T11:29:00.005+01:00</published><updated>2011-01-03T07:06:58.571Z</updated><title type='text'>De Venecia a Metrópolis. Utopía e involución en el tramo final de la historia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_ZmQfug2uarA/SI7XNutMdWI/AAAAAAAABrk/2jsauyHbNfI/s1600-h/Metropolis_2.JPG"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228352848299586914" src="http://bp2.blogger.com/_ZmQfug2uarA/SI7XNutMdWI/AAAAAAAABrk/2jsauyHbNfI/s400/Metropolis_2.JPG" style="float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;[Tu carta] nos conduce al concepto de decadencia, que traes en carne viva, sin duda, como recuerdo de tu viaje. Venecia es, desde hace mucho tiempo, el símbolo, la imagen inequívoca de un mundo, de una civilización, que se hunde, día a día, en un mar de cieno, mientras por isostasia crecen los rascacielos y florece la rosa pestilente de la ruindad.&lt;br /&gt;Somos &lt;em&gt;los últimos de Filipinas&lt;/em&gt;, como en aquella inolvidable película que tanto influyera en nuestra educación sentimental. Esa conciencia de &lt;em&gt;fin de raza&lt;/em&gt; (título de un poema que Téllez me dedicó) nos hunde con el barco y cuanto en él a bordo se encamina a la historia.&lt;br /&gt;¿A qué historia? Pues los listillos de esta pobre hornada proclaman, tan campantes, que la historia no existe, sicarios de un sistema que sólo cree en el hoy y al que sobra, sin duda, la memoria, llena de malos ejemplos para un pueblo remiso y sumiso, al que conviene mantener dormido. El &lt;em&gt;alzhéimer&lt;/em&gt; social surge como reacción a la memoria histórica y pretende romper cualquier vínculo entre el hombre actual y la experiencia de la especie humana, para reconducirlo a la esclavitud.&lt;br /&gt;Quienes diseñan el mundo globalizado que se nos viene encima, son conscientes de que el progreso, tal como lo hemos entendido hasta hoy, está abocado al fin. Tal vez consista en ello el apocalipsis -que tan bien manipulan los jerarcas cristianos-, pues la muerte de nuestra civilización está ligada indefectiblemente a los carburantes y éstos, en breve plazo, dejarán de existir, sin que sus sustitutos, por otra parte, sean capaces de satisfacer la demanda actual ni aporten soluciones a los graves problemas medioambientales que aquellos generaron y que incluso podrían agravarse.&lt;br /&gt;Las consecuencias de este fenómeno no han hecho sino empezar. Las crisis económicas, la destrucción de empleo, la depauperación progresiva de la hasta no hace mucho sociedad opulenta, se sumarán al hambre del Tercer Mundo, en tanto los recursos, cada vez más escasos, se concentrarán en cada vez menos manos, creando así una élite global que, al detentar el poder económico, detentará igualmente el político y militar, a fin de asegurarse el dominio de toda la población.&lt;br /&gt;La democracia, pues, tiene los días contados. Los derechos civiles y laborales están retrocediendo a marchas forzadas, tanto en Oriente como en Occidente, donde la recesión da pretextos a los gobiernos para disminuir el gasto público y bajar los impuestos a los más ricos, aumentando escandalosamente la jornada laboral y reduciendo los derechos de los trabajadores, cuyo inevitable descontento podría dar lugar a disturbios de toda índole y alentar movimientos revolucionarios.&lt;br /&gt;Nos hallamos, a medio plazo, ante una situación explosiva, que los poderes públicos se apresuran a controlar. Sin incurrir en las ingenuidades de la ciencia ficción, acude a mi memoria la imagen de un perro que ataca a un hombre. Éste, tratando de defenderse, opone a su enemigo el brazo izquierdo, que le sirve de escudo. Y cuando el animal se confía en la presa, el individuo de nuestra historia lo agarra y, levantándolo, le hace perder el contacto con el suelo. Cuando esto sucede, el can se asusta, tiembla de miedo, gime y depone su agresividad, quedando a merced del hombre. De un modo parecido, las personas, despojadas de sus raíces y privadas de la memoria, son domeñadas con facilidad.&lt;br /&gt;¿Qué será de nosotros cuando muera Venecia? La República Serenísima, más allá de la magia y belleza de su propio urbanismo, es referente estético de un modelo concreto de cultura: la música (hasta los Beatles), la poesía (hasta los Novísimos, en el caso de España), la pintura (hasta Pablo Picasso), la arquitectura (hasta el Empire State), la moda (hasta Coco Chanel), la política (hasta los fascismos) y el amor pasearon por sus canales, se asomaron a sus cúpulas e inspiraron los sueños de la humanidad.&lt;br /&gt;Suplantándola, en la otra orilla, donde hasta los latidos cotizan en bolsa y cualquier cosa noble se convierte en caricatura, Metrópolis, sí, la Metrópolis de Fritz Lang, paradigma del trabajo alienado, que sostiene desde el submundo a unos pocos privilegiados que se lucran de su agonía.&lt;br /&gt;Ella es el futuro. Y aún puede ser peor la pesadilla.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Extramuros, julio, 2008.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3028825593869805420?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3028825593869805420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3028825593869805420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2008/07/de-venecia-metrpolis-utopa-e-involucin.html' title='De Venecia a Metrópolis. Utopía e involución en el tramo final de la historia'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_ZmQfug2uarA/SI7XNutMdWI/AAAAAAAABrk/2jsauyHbNfI/s72-c/Metropolis_2.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-4340087903011225263</id><published>2008-04-14T12:43:00.005Z</published><updated>2011-01-03T07:08:05.157Z</updated><title type='text'>La Feria del Libro y las miserias de la palabra escrita</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7aVSE5YzI/AAAAAAAABrs/E3fHQMMFENs/s1600-h/IMG_1863_%5BResolucion_de_Escritorio%5D.JPG"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228356276588208946" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7aVSE5YzI/AAAAAAAABrs/E3fHQMMFENs/s400/IMG_1863_%5BResolucion_de_Escritorio%5D.JPG" style="cursor: hand; float: right; margin: 0px 0px 10px 10px;" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Un año más, las exequias de don Miguel de Cervantes y el señor William Shakespeare nos trajeron la Feria del Libro, un evento que, haciendo honor al nombre, es tan sólo un &lt;em&gt;mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados &lt;/em&gt;-según la Academia-, entendiendo como tal el &lt;em&gt;conjunto de operaciones comerciales que afectan a un determinado sector de bienes&lt;/em&gt; y, más ampliamente, las actividades de aquella índole realizadas &lt;em&gt;libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público&lt;/em&gt;. O sea: comercio, negocio puro y duro, aunque el Estado y los ayuntamientos, contra toda definición, inyecten a la industria editorial sumas no desdeñables, bien financiando acontecimientos de esta naturaleza, bien convocando premios literarios que siempre gana alguien de la cuadra editora, bien mediante cualquiera de los enjuagues, bajo cuyo paraguas munificente nuestra madre literatura se ha convertido en un lupanar.&lt;br /&gt;Claro que a la Academia no hay que darle excesivo crédito, a juzgar por los múltiples denuestos con que los más conspicuos asalariados del ramo se empeñan en marcar las distancias entre la &lt;em&gt;trasnochada erudición&lt;/em&gt; y las nuevas propuestas de quienes se empecinan en convertir los viejos géneros literarios en nutrientes televisivos y a los autores en personajes de la prensa del corazón. Quien no sea mediático, no existe. Así de sencillo. Los defensores de este nuevo orden no vacilan en llamar &lt;em&gt;momias&lt;/em&gt; a los profesores de literatura de este país, que, en vez de enseñar su disciplina con aburrido rigor, debieran convertirse en muñegotes de la casa Brotons y transformar el aula en pasacalles.&lt;br /&gt;En España, donde los hábitos de lectura fueron tradicionalmente mínimos y clasistas, lejos de formar una mayoría de lectores críticos y exigentes, se pretende crear una masa de meros consumidores de letra impresa que, ausentes de las anacrónicas librerías, se dejen dirigir por la publicidad y echen un libro al carro de la compra en el supermercado de turno. Una visita a las hemerotecas nos puede resultar esclarecedora, poniendo en evidencia que, en el último cuarto de siglo, los suplementos más o menos literarios de los periódicos han desaparecido o escorado hacia asuntos y materias del ocio consumista, más atentos a granjearse el favor del público y el dinero de los anunciantes –explícitos o encubiertos-, que a ofrecer un espacio para el debate y la crítica. En la televisión, los programas llamados culturales difunden la doctrina del sistema y reemplazan la seriedad del análisis por la publicidad.&lt;br /&gt;Comercio, ya lo dije, aquí donde la industria editorial publica toneladas de textos extranjeros y da la espalda a los autores de casa, alegando &lt;em&gt;off the record&lt;/em&gt; que son muchos y malos o afirmando, con santa desvergüenza, que no venden. La realidad, a cargo de pequeños editores e iniciativas al filo de lo marginal, desmienten la falacia de los grandes monopolios de la expresión escrita, reducida a dos o tres grupos que controlan periódicos, editoriales, cadenas de radio y televisión, grandes almacenes, entidades bancarias, fábricas de condones, etc., etc. A esto hemos llegado.&lt;br /&gt;Comercio, sí, como si los productos de la inteligencia fuesen melones o mandarinas y, más que los contenidos, importase el objeto que los contiene, alcanzándose de este modo el concepto del libro por el libro, aséptico y políticamente correcto, sin ningún vínculo con la realidad ni compromisos éticos con ella.&lt;br /&gt;Así, mientras algunas editoriales minoritarias y un puñado librerías se desgañitan como turroneros, la juventud prefiere al cantante de rap, contratado como atracción.&lt;br /&gt;Pero no hay que rasgarse las vestiduras. En la trinchera opuesta (que, en el fondo, es la misma), Fernando Savater (a quien vimos firmando dos o tres ejemplares, escoltado por el sector oficial) hizo aguas en el coloquio y defraudó a buena parte del público que asistió a su espectáculo. En país como el nuestro, donde la filosofía es un género de ficción, demandar unas migas de coherencia supone, simplemente, pedir peras al olmo.&lt;br /&gt;En fin, que se nos muere la criatura; que nos la están matando. Y con ella, me temo, agoniza la libertad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Extramuros, abril, 2008.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-4340087903011225263?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4340087903011225263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/4340087903011225263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2008/04/la-feria-del-libro-y-las-miserias-de-la.html' title='La Feria del Libro y las miserias de la palabra escrita'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7aVSE5YzI/AAAAAAAABrs/E3fHQMMFENs/s72-c/IMG_1863_%5BResolucion_de_Escritorio%5D.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-7499878100426031194</id><published>2007-11-05T17:58:00.002Z</published><updated>2011-01-03T07:09:33.273Z</updated><title type='text'>Rajoy y el cambio climático</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7a_h71-2I/AAAAAAAABr0/TOYcqTOZTUY/s1600-h/20060620160937-desertizacion3.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228357002399710050" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7a_h71-2I/AAAAAAAABr0/TOYcqTOZTUY/s400/20060620160937-desertizacion3.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Menos mal, Sr. Rajoy; menos mal que ese cuento del cambio climático es un bulo del rojerío y hay que ver lo que inventa esta gentuza para desacreditar al PP y abundar en su desmemoria; total, por unos cuantos muertos en la Guerra Civil y cuatro décadas mal contadas de dictadura que, como marzo y abril, con sus ventiscas y chaparrones, sacaron florido y hermoso al mayo posmoderno de la COPE y marcha atrás.&lt;br /&gt;Es su derecho, jefe, y yo ejerzo el correspondiente si le digo que su discurso me repatea y que asertos kafkianos como el suyo me asquean hasta la náusea. Nos menosprecia, amigo: somos gentuza, vale, pero no retrasados y aún nos queda memoria y capacidad para discernir.&lt;br /&gt;Menos mal, don Mariano, que ese cuento es un guión de Hollywood y que, gracias al mismo, su colega el Sr. Al Gore recibió el Óscar –el Nobel, quise decir- y todavía no acabo de entenderlo, pues lo del tipo ése se parece bastante a un viejo chiste en el que una señora, burguesona ella y dama del ropero parroquial, le espeta a su marido, empresario de éxito: Cariño, tú me haces los pobres y yo les pongo la tómbola. Conque a buen entendedor...&lt;br /&gt;Ya lo sé, ya lo sé: soy un romántico empedernido; un inmaduro, vamos. Recuerdo, en cualquier caso, los gélidos noviembres de mi infancia y el frío que pasaba en el colegio, a pesar de que era de pago. Me veo en una estancia de mi casa, con los pies enfundados en unas botas de recio paño, mientras en la terraza contigua se encendía el brasero de picón, a cuyo abrigo almorzaríamos luego y los mayores cambiarían impresiones después de la cena.&lt;br /&gt;Hoy, muchos años después, pero no tantos como para haberlo olvidado, salgo a la calle en mangas de camisa y leo treinta y un grados en la pantalla que hay en el Arroyo. Sí, don Mariano, dije bien: treinta y uno, como en el mes de junio, hace apenas diez años, y he recalado en un café del centro, cuyos ventiladores giraban y giraban, como en el ferragosto.&lt;br /&gt;No, no es verdad lo del cambio climático. Los edificios inteligentes mantienen todo el año la misma temperatura y, por ese motivo, ustedes, los potentados, piensan que todo el monte es orégano y que, en el exterior de sus fortalezas, el mundo, la vida, son el reino de Jauja y sus tecnócratas, con perdón, una especie de Midas, que convierten en oro cuanto tocan. Pues no.&lt;br /&gt;En fin, ya no se acuerda de la lluvia de antaño ni acaso de los puestos de castañas que, como en los viejos cuentos de Dickens, nos acercaban el calor de la miseria con el humo de sus hornillos, mostrándola cercana y entrañable. Pues no, Sr. Rajoy: esa gente pasaba hambre y frío, por más que sus amigos evoquen con nostalgia los tiempos del franquismo.&lt;br /&gt;Pero, ¿qué va a contarme? Son el partido de la desmemoria.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Extramuros, noviembre, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-7499878100426031194?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7499878100426031194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7499878100426031194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/11/rajoy-y-el-cambio-climtico.html' title='Rajoy y el cambio climático'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7a_h71-2I/AAAAAAAABr0/TOYcqTOZTUY/s72-c/20060620160937-desertizacion3.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-9129284114271215404</id><published>2007-10-22T22:01:00.002Z</published><updated>2011-01-03T07:11:51.338Z</updated><title type='text'>Libertad vigilada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7cBVXo3II/AAAAAAAABsE/sg10YrezLo4/s1600-h/Represi%C3%83%C2%B3n.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228358132897995906" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7cBVXo3II/AAAAAAAABsE/sg10YrezLo4/s400/Represi%C3%83%C2%B3n.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Del estado policial a la dictadura media tan sólo una delgada línea y no roja, como el título de una famosa película, sino negra, como la oscuridad, la terrible tristeza del cautiverio, la rotunda desolación de sentirse a merced del que manda, como un mono en el zoo. Pues no existe opresión más despiadada que estar siempre en el punto de mira, vigilado, observado, registrado en cada uno de nuestros movimientos, de nuestras emociones, de esos pequeños gestos que delatan sentimientos e ideas. En posesión del otro, nada nos pertenece. Los actores del “Gran Hermano” reconocen sufrir una rara transformación: acaso no lo saben, pero van, poco a poco, degradando su personalidad hasta convertirse en objetos vivientes, en quienes todo el mundo proyecta sus deseos, frustraciones o inquinas, criticándolos o alabándolos sin más razón, a veces, que la más aberrante, enfermiza subjetividad.&lt;br /&gt;Los autores del engendro, al convertir la vida en espectáculo, como aquel show de Truman que conmoviera a medio planeta, han transformado la intimidad del hombre en una jornada de puertas abiertas, con horario de drugstore y un despliegue de cámaras que, indefectiblemente, confluyen, como un río secreto y despiadado, en la pantalla del segurata o en la red controlada por alguna comisaría. Por su parte, las víctimas, en lugar de sentirse perseguidas, se creen protagonistas de la película de sus sueños y buscan ellas mismas el implacable ojo, dispuestas a inmolarle hasta el alma.&lt;br /&gt;Uno comprende, sin embargo, el riesgo que comporta la libertad. Quienes, en la otra orilla, se empecinan en conculcarla, siempre hallarán pretexto y ocasiones. Al igual que en el viejo Chicago, acribillado por los mafiosos, la gente pedirá protección y surgirá un mercado de la seguridad que, abastecido por intereses privados o móviles políticos, terminará abocando al ciudadano a un siniestro dilema: tranquilidad a cambio de ceder sus derechos a terceros, ya se trate de empresas, ya sea el propio Estado quien asuma el control de la población.&lt;br /&gt;Nos van acostumbrando lentamente. Uno pasea por el centro urbano y, al pasar por delante de un establecimiento, ve su imagen en el televisor, se siente actor y piensa lo feliz que sería, mientras cientos de cámaras le graban el paseo. Nos van acostumbrando a un continuo cacheo en aeropuertos, estaciones de ferrocarril, sucursales bancarias y dependencias públicas. Nos parece normal: hay tanto cabrón suelto; y entendemos que, cada dos por tres, nos irradien en un escáner o que, a bordo de un tren de cuarta clase, siempre haya un helicóptero, como un moscardón, revoloteando a tu alrededor. Y crees que es necesario, lo es. Y te sientes seguro y acaso lo estás. Y te callas y otorgas y hasta aplaudes, convencido de la bondad de tamaño despliegue y la importancia de tu sacrificio.Las costumbres, no obstante, hacen leyes, como reza un antiguo refrán. Y más de uno tememos que, pasado el peligro, si es que pasa, sigamos vigilados, observados, cacheados. En suma, controlados. Y que ahora, a hurtadillas, entre unos y otros, nos estén desmontando la libertad.&lt;span style="color: #ffff33;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Extramuros, 2007.- &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-9129284114271215404?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/9129284114271215404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/9129284114271215404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/10/libertad-vigilada.html' title='Libertad vigilada'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7cBVXo3II/AAAAAAAABsE/sg10YrezLo4/s72-c/Represi%C3%83%C2%B3n.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3469428011105111274</id><published>2007-10-07T19:00:00.002Z</published><updated>2011-01-03T07:13:49.647Z</updated><title type='text'>Los Beatles se hacen viejos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7dIPgQtYI/AAAAAAAABsU/FC1_OVjaR7o/s1600-h/beatles-the-photo-xl-the-beatles-6207671.jpg"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228359351094261122" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7dIPgQtYI/AAAAAAAABsU/FC1_OVjaR7o/s400/beatles-the-photo-xl-the-beatles-6207671.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Recuerdo que llovía mansamente. En el interior del café, mientras se oía, lejano y machacón, el sonido de uno de esos programas televisivos que echan el ancla en la sobremesa, unos ancianos, junto al ventanal, sesteaban tranquilos, como si todo el tiempo fuese suyo y otra cosa jamás hubieran hecho. En la barra, un cliente cuchicheaba con el único camarero algo acerca del fútbol. La atmósfera, entretanto, se iba haciendo más gris, oscureciéndose, conforme la mollizna parecía espesarse y los coches, afuera, salpicaban con fuerza los cristales con proyectiles líquidos que estallaban en leves regueros. De pronto, apareció.&lt;br /&gt;Era un hombre de edad indefinida, no obstante su apariencia de incipiente vejez, con un aire rural y aguardentoso que, enrojeciendo la punta de su nariz, le confería un aspecto de gnomo pueblerino, no del todo discorde con sus ínfulas de reliquia del rock. Pongámosle sesenta, cinco arriba o abajo, quizá menos o acaso algunos más, el misterio insondable de sus años, que, con la dignidad de los últimos de Filipinas, ataviara con toscos vaqueros, zapatillas de marca y un chaleco ceñido del cual, con los chichotes, sobresalían los cuadros de una gruesa camisa, tan basta como todo lo demás.&lt;br /&gt;Tenía el cabello largo, gris por añadidura, a juego con el dédalo de rizos que asomaba por la pechera. Entre huraño y curioso, miró en torno sin pronunciar palabra y, a los pocos minutos, estaba dando cuenta de un coñac peleón en la mesa de al lado, con el automatismo de lo usual.&lt;br /&gt;Nunca hube visto un viejo con melena ni esos humos de &lt;em&gt;hippie&lt;/em&gt; que, en mis jóvenes años, retrataban a un chico rebelde, de extrañas ideas, que corría delante de los grises y disfrutaba escandalizando a los ancianitos como Dios manda: traje negro, camisa-blanca-de-mi-esperanza, corbata del color de la viudedad, boina o sombrero; calvos o con el pelo a lo Valentino, aunque venido a menos. Por eso me extrañó, y lo hubiese incluido en mi catálogo de rarezas de no haber escuchado su parla con la coetánea de cabellos sueltos que, con indumentaria consonante, llegó al rato, se sentó junto a él, y emprendieron viaje hacia un pasado que era casi presente para mí.&lt;br /&gt;¿Qué estaba sucediendo? Entrenados en el deporte de ver la paja en el ojo ajeno pero nunca al revés, no me había dado cuenta de que el mundo se llenaba de añosos melenudos: los muchachos-compañeros-de-mi-vida, mis cómplices de farra, los colegas de la facultad, mis amigos de siempre y yo mismo, como si fuera ayer-&lt;em&gt;yesterday&lt;/em&gt; y el guaperas de Paul no tuviese la cara cosida de arrugas ni el atractivo Ringo también peinase canas. Los Beatles se hacen viejos, me dije con tristeza, y la rosa amarilla del &lt;em&gt;carpe diem&lt;/em&gt; se deshojó entre mis dedos.&lt;br /&gt;Solamente John Lennon, apostado detrás de sus gafas redondas, mantenía su estampa juvenil, tremolante a los vientos la breve melena. Pero él era un mito y un mito no envejece. Ni existe.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Extramuros, octubre, 2007&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3469428011105111274?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3469428011105111274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3469428011105111274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/10/los-beatles-se-hacen-viejos.html' title='Los Beatles se hacen viejos'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/SI7dIPgQtYI/AAAAAAAABsU/FC1_OVjaR7o/s72-c/beatles-the-photo-xl-the-beatles-6207671.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1089658742533478097</id><published>2007-09-25T15:01:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:19:41.713Z</updated><title type='text'>La sucia transparencia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rvki5-xS2yI/AAAAAAAAA3U/A695NSTpSTM/s1600-h/Oc%C3%A9ano+Atl%C3%A1ntico.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114157231353551650" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rvki5-xS2yI/AAAAAAAAA3U/A695NSTpSTM/s400/Oc%C3%A9ano+Atl%C3%A1ntico.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt; &lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: small;"&gt;Algo huele a podrido. En la poesía española, de unos años acá, hay un olor endémico a chanchullo, a chapuza bajo sospecha, a ley del embudo. La gente, sin embargo, guarda silencio y mira hacia otro lado, temerosa de levantar la liebre, de ponerse en los labios el nombre poderoso, de encontrarse con una querella o sufrir un linchamiento en Internet. En España, la libertad de expresión es pura farsa: demasiados controles, cuando conviene a alguien, y muy escasas manos sosteniendo las riendas de la información.&lt;br /&gt;La cultura no existe. Hace unos días, oí a una concejala hablar de industria cultural, objeto de un apoyo que el buen sentido democrático debiera destinar a los creadores. Pero los pactos por el libro, las campañas de fomento de la lectura, las leyes antipiratería y el afán de sacar tajada hasta de que mencionen al autor del invento, han llevado al terreno de la utopía el mismo encanallamiento, la misma competencia, la misma basura que circula por las empresas de este serrallo capitalista en cuya ciénaga se ahoga cualquier sueño.&lt;br /&gt;La obra literaria, protegida &lt;em&gt;desde el momento mismo de su creación&lt;/em&gt;, según pregonan los charlatanes de turno, se reduce a una simple cuestión de copyrigh: a &lt;em&gt;poner en valor&lt;/em&gt; -dicen los técnicos- las palabras del escritor. A tanto el kilo de texto homologado, supongo, sin entrar en discursos de calidad ni otros aspectos al margen del mercado, verdadero regulador y estabilizador del producto. El mercado, el nuevo dios de un mundo globalizado que gira en torno al euro y el dólar, se ha convertido en el suero de goteo de una cultura enferma, amenazada por la malaria de los mass-media.&lt;br /&gt;Televisión (da igual si pública o privada), radio (polarizada en dos grandes canales, aparentemente antagónicos), prensa escrita (en análoga situación) y, cómo no, las grandes editoriales, conducen a su antojo la opinión ciudadana e imponen en la práctica una auténtica dictadura idológica, a imagen y semejanza de la infraestructura económica de un país, cuya soberanía, mediatizada por el imperio de las multinacionales y servidora de su brazo armado (la OTAN), es pura ficción.&lt;br /&gt;Los editores, denostados en la época de la transición (otro sandio concepto a revisar) como cualquier otro género de empresario, empezaron a sacar pecho a partir del 92. Ya imaginan ustedes el porqué. Encriptados en la superestructura estatal, han convertido los premios literarios en una fuente de financiación. Basta escribir en Google el nombre del ganador de cualquier premio y relacionarlo con el de la editorial encargada de la publicación para comprobar que este dato no es baladí y que, efectivamente, en un elevado porcentaje de casos, el editor impone a un escritor de su cuadra.&lt;br /&gt;Y pensar que nos quejábamos cuando el premio de Villarriba del Monte se editaba en la imprenta de enfrente... Vamos de mal en peor, ya lo creo; y, si antes repartían el bacalao los alcaldes y sus amigos, ahora desenfundan con bula y venia las pistolas más hábiles del oeste, los caballeros de la buena mesa, doña Oscura Jonás, qué sé yo, entre el aplauso de los que guardan cola en espera de que les llegue el turno.&lt;br /&gt;Gana siempre quien tiene que ganar. A veces, en silencio y en otras ocasiones con alardes que nada bueno presagian. Por ejemplo: imaginen un certamen que, en un derroche de transparencia informativa, publica un listado de finalistas y consigna, junto al título de los libros ganador y comparsas, sus correspondientes seudónimos y, ojo al dato, la procedencia. Sólo falta que publiquen el DNI del autor. Y a esto, una duda: ¿fisgan los matasellos, no siempre fiables, o abren las plicas? Porque, de ser así, fraude &lt;em&gt;habemus&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Pero además las bases no se cumplen o se incumplen de forma descarada, al amparo de la que faculta al jurado a interpretar el resto como me mejor le plazca. De este modo, si la número equis prescribe que los ejemplares se remitan bajo lema, el juez de la horca interpretará que ese extremo se puede omitir, siempre y cuando la calidad del libro –señalado por la omisión- justifique el olvido. Otro caso frecuente consiste en que el jurado don Cagancho se salte a la garrocha la base y-griega, que limita la extensión de los trabajos a equisytantos versos. Luego resulta que el ganador es un libro de prosa poética, eso sí, apabullante, faltara más, y es preciso premiarlo a despecho de los cuatrocientos gilipollas que han tenido la precaución de contar, uno a uno, sus versos, no sea que don Legal se lo cargue en la preselección. Que yo sepa, la prosa no se puede pasar a verso, por libre que éste sea, como los litros a metros cúbicos, a no ser que el sistema métrico decimal haya previsto algo así.&lt;br /&gt;Esto es grave, muy grave, pues implica un desprecio total a las normas, una burla sangrienta al concursante honrado y puede constituir un delito de prevaricación, subterfugios aparte. Pero es mucho más grave el silencio de los corderos o el balido bobalicón del consentido de turno, que aplaude la faena de aliño y, para colmo, le echa su granito de pimienta: &lt;em&gt;Ocnos&lt;/em&gt;, de Luís Cernuda, y &lt;em&gt;Espacios&lt;/em&gt;, de Juan Ramón, están escritos en prosa y contienen, en efecto, altísima poesía. Pero lo cierto es que ni uno ni otro concursaron con aquellos libros ni, en consecuencia, contravinieron normas ni bases ni jurados. Ya sabemos que, como dijo Machado, hay que librarse del verso cuando nos esclavice; pero, vamos a ver: ¿admitirían un poema narrativo en un concurso de novela corta? La poesía no se puede contar, pesar, medir; los géneros literarios poseen sus propios límites y normas. Y, por pura decencia, hay que atenerse a ellos.&lt;br /&gt;Luego vienen las justificaciones, por regla general en un lenguaje absurdo que raya en lo esotérico. Que si el autor explora en el idioma las claves de lo innombrable, que si el poeta escribe una poesía &lt;em&gt;atmosférica&lt;/em&gt;... Pura prestidigitación.&lt;br /&gt;Menos mal que, con sus luces y sombras, nos queda Internet. Los listos aseguran que la literatura no pasa por lugares como éste y así será mientras no logren controlarlo. La poesía, ¿qué es eso? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La transparencia, Dios, la transparencia...&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Extramuros, septiembre, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1089658742533478097?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1089658742533478097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1089658742533478097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/09/la-sucia-transparencia.html' title='La sucia transparencia'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rvki5-xS2yI/AAAAAAAAA3U/A695NSTpSTM/s72-c/Oc%C3%A9ano+Atl%C3%A1ntico.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-7881207170759390817</id><published>2007-08-20T21:56:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:20:57.757Z</updated><title type='text'>Retahílas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsoQDpHV6yI/AAAAAAAAAaU/AbkT1o7qAfE/s1600-h/cafe.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5100907182712810274" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsoQDpHV6yI/AAAAAAAAAaU/AbkT1o7qAfE/s400/cafe.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Uno de los sucesos más divertidos de que guardo memoria acaeció, hace ya tantos años como el Mayo francés, en el sombrío poblachón giennense donde vivían mis padres. También yo –lo confieso, para no indisponerme con esos profetas del localismo local que no faltan en ninguna localidad que en el mapa se localice-, cuando, de tarde en tarde, volvía de Granada, lleno de ideas extrañas, mala fama y una oscura leyenda de monstruo antifranquista que me hizo bastante popular.&lt;br /&gt;Salía a la sazón con un grupo de chicos y chicas, que ni eran morenas ni rezaban a la Macarena al acostarse, por cuya causa el clero, reputando sus almas en el umbral de la perdición, emprendió una cruzada por ver de salvarlas del energúmeno: “Tened mucho cuidado con ése –les dijo un aquél, hoy secularizado y padre de familia-, que es –tomen ustedes nota y por este orden- intelectual, poeta, ateo, rojo, homosexual y masón”.&lt;br /&gt;"¡Qué currículum, Cristo!”, exclamé al enterarme. Y es que, siendo un don nadie –antes, durante y después de Suresnes-, aquella múltiple atribución me halagaba hasta extremos rayanos en el delirio. La Iglesia, generosa –cuando ningún cristiano ganaba oposiciones al cuerpo de maestros sin la tácita anuencia del obispado-, reconocía en mí, pobre muchacho, al brillante intelectual, lumbrera unamuniana o reencarnación de Voltaire; y, aun cuando me ignoraban los antólogos en las Asturias de Oviedo, un curilla de los de misa y olla me consagraba poeta, sin que la lengua se le trabase, bendito sea el Cielo, por más que a los infiernos me remitiera con el resto de la adjetivación.&lt;br /&gt;Creía por entonces era un rasgo piadoso el recurso a las letanías, pues todos las usaban con el prójimo, e incluso en el partido comunista le espetaban a uno aquello tan famoso de “reaccionario, pequeñoburgués, proudhoniano y anarcosindicalista”, que sonaba no menos a anatema. “Los adjetivos –me advirtió un profesor de la progresía- suelen ser peso muerto en el discurso”; y algunos es verdad que asesinaban o te encerraban en Carabanchel.&lt;br /&gt;La intención del presbítero era más bien artera. La de los comunistas no le iba a la zaga, en absoluto, y, si más inocente se reputase, era porque, teniendo mucho menos poder, a pocos alcanzaban sus retahílas.&lt;br /&gt;Al cabo de los años, sin embargo, a uno llega a antojársele una hermosa manera de descalificar. “Éste no vale un duro –venían a decirte-, pero tiene su mérito”, y soltaban seguidamente el relato completo de tus habilidades, tu carta de hidalguía, lo cual, además de caballeroso, resultaba enternecedor.&lt;br /&gt;Durante cierto tiempo, perduraron las buenas costumbres. Un vate laureado, de esos de la experiencia, el correlato estético y las citas de John Saint Perse, llamaba a sus contrarios “tontilocos, resentidos y malos poetas”, antes de recluirlos en su Mathaussen particular con la estrella de David en el antebrazo, de manera que recibíamos la correspondiente lluvia de gas ninguneador, pero al menos sabíamos por qué. Un consuelo, caramba.&lt;br /&gt;Hoy, las cosas se hacen de otro modo y las mafias imponen la ley del silencio. “No lo nombres, que es pecado”, &lt;em&gt;ya tocando la boca, ya la frente, silencio avisan y amenazan miedo... &lt;/em&gt;Y hasta apuros les cuesta a los secuaces. Uno de ellos, al presentar a otro un tercero, poeta, por más señas, y bastante mejor que todos juntos, descubrió la perífrasis: “Te presento a Fulano; bueno, Fulano, que es también profesor, conferenciante, columnista de prensa, crítico literario; sí, hombre, que ha estado en el jurado de muchos premios...” Así, hasta que, al final, mordiéndose los labios y sudando como un verraco, se atrevió a susurrar la palabra prohibida: poeta. Y el hombre descansó.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-7881207170759390817?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7881207170759390817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7881207170759390817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/08/retahlas.html' title='Retahílas'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsoQDpHV6yI/AAAAAAAAAaU/AbkT1o7qAfE/s72-c/cafe.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-2857458347305996145</id><published>2007-08-15T19:46:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:22:36.423Z</updated><title type='text'>Carta a Larra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsNYTZFDohI/AAAAAAAAAaE/GflR5F9czhE/s1600-h/fl2.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5099016293286388242" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsNYTZFDohI/AAAAAAAAAaE/GflR5F9czhE/s400/fl2.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; Disculparás, Mariano, que, al cabo de dos siglos (el redondeo en España se practica al alza), turbe tu bien ganado reposo con una carta de dudoso gusto, necrófila, ya ves, en esta tierra nuestra, que primero te hace la puñeta y después, si algún listo descubre tus cenizas, te saca hasta en la sopa y nos salen larritas debajo de las piedras hasta agotarse el filón. Pues por eso te escribo, aunque algunos me tilden de espiritista, pensando es preferible vérselas con los muertos que con algunos vivos de este patio de Monipodio o república literaria, llena de trapaceros, truhanes y sabandijas de varia lección. Soy un tipo legal, como ahora dicen, y no un hipócrita de la saga de aquel Zorrilla zorrón, que se apuntó a la foto de Esquivel, leyéndote versitos junto a la fosa, y luego, grave y carca redomado, se arrancó por peteneras endecasílabas, jurando por su madre que no, que él no era ése, que donde dije digo quise decir lo que sigue y termino: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;em&gt;Broté como una hierba corrompida/ al borde de la tumba de un malvado/ y mi primer cantar fue a un suicida,/ agüero fue, por Dios, bien desdichado...&lt;/em&gt;Y &lt;em&gt;no es eso, no es eso&lt;/em&gt; –la frase más lograda de Ortega y Gasset-, aunque tampoco vengo a traerte violetas, porque a mí ciertas flores me producen alergia y éstas no sé qué tienen: será que están gastadas por el uso o que, sencillamente, a estas alturas son una cursilada, por no pintar de rosa lo que, descolorido, se ha hecho pálido hasta el desdoro.&lt;br /&gt;Así que hablemos claro, camarada: te escribo esta misiva sin respuesta posible (ningún interés tengo, vade retro, en sacarte del ataúd) porque cada mañana, cuando abro el correo y los periódicos, la bilis se me agria y el ácido clorhídrico del estómago amenaza con cavarme una úlcera, a base de disgustos. ¡Qué torrente de desatinos! ¡Qué bandada de tropelías! Entonces, pese a mi horror al tópico, acude a mi memoria una frase brillante de las tuyas, &lt;em&gt;escribir en España es llorar&lt;/em&gt;, y las lágrimas ruedan por mis mejillas, vertiéndolas abundantes como los héroes de la Ilíada antes de pronunciar un discurso en hexámetros.&lt;br /&gt;Mas no nos engañemos, pues mi llanto no brota &lt;em&gt;de manantial sereno&lt;/em&gt; y ni siquiera es &lt;em&gt;hijo de la ira&lt;/em&gt;, aunque algunos pudieran pensar lo contrario. Lloro por no reír, que es falta de respeto y de las grandes, cuando advierto qué poco ha cambiado la piel de este país y qué ralos progresos los de sus mentes más cualificadas, que hacen buenas las frases de un muchacho decimonónico y las repiten una vez y otra, esperando quizá que, con tanto sobarlas, ha de salir el genio, escaso en nuestros días, y zas, milagro habemus: el Consejo Regulador de la Marca Poesía Andaluza cierra sus puertas a cal y canto por quiebra técnica, el garito del Veintiequis hace lo propio por inanición, la fundación de turno se declara en bancarrota, cierta diputación que yo me sé dictamina regulación de empleo y se van a su casa los sátrapas, paniaguados, aduladores, correveidiles, alcahuetes, fulleros, trepas del verso libre ma non troppo y otra fauna menor que por esos pantanos medra.&lt;br /&gt;Si esto sucediera, si los antólogos entomólogos se pincharan los cataplines con el huso de la &lt;em&gt;Belle au bois dormant&lt;/em&gt; y los árbitros de la moda imitaran al noble Petronio, muchos zorrillas se lavarían la lengua y no insultaran nunca a su prójimo, a tontas y a locas, ya me entiendes, y dejarían acaso de repartirse el pastel, de negociar con los dineros públicos, de jugar con la inteligencia y el trabajo de los demás.&lt;br /&gt;Sería hermoso, Mariano, y los jóvenes del futuro leerían tus artículos de crítica con talante muy diferente, mientras cada perrico se lame su cipotico, el lector, en su escaño, decide y el escritor escribe, que es lo suyo. En fin, hoy he tenido un sueño, como el hermano Martin Luther King, que era también de los nuestros. Mas tengamos, amén, la fiesta en paz.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-2857458347305996145?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2857458347305996145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2857458347305996145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/08/carta-larra.html' title='Carta a Larra'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsNYTZFDohI/AAAAAAAAAaE/GflR5F9czhE/s72-c/fl2.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8776757415471099324</id><published>2007-08-13T15:38:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:31:04.362Z</updated><title type='text'>Una de pataleo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsB7HJFDogI/AAAAAAAAAZ8/i3xEw-8GAY0/s1600-h/cin50.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098210140809830914" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsB7HJFDogI/AAAAAAAAAZ8/i3xEw-8GAY0/s400/cin50.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Hace no muchos días, en un vamos a llamarle simposio –pues tampoco la contingencia alcanzaba el rango de congreso-, tuvo lugar un caso que, mirémoslo desde donde se pueda mirar sin menoscabo de la inteligencia, pone el vello de punta al más templado.&lt;br /&gt;Imaginen el foro, en correcto silencio. La gente, en ocasiones, aplaudía, y las más de las veces asentía en silencio, reservando su ceño más adusto para aquella ocasión en que el bostezo no fuera correctivo suficiente a éste, ésta o eso, que pasaba por la palestra. Cuando de pronto, oh pasmo, ocupó la tribuna una mujer que, con voz bien timbrada y evidente dominio de la escena, dio lectura al poema más sublime que, en bastantes años a la redonda, nadie hubiese leído o escuchado.&lt;br /&gt;La ovación fue de gala, y ni Curro Romero recordara otra igual. Mas, como dijo Antonio Machado en boca de su entrañable maestro Juan de Mairena, salió la bruja del cuento y abucheó al aplauso, a quienes aplaudían, a la poeta, al poema y a la madre que lo parió: que ya es mérito poner en el mundo a memo tan colosal. Y no porque dijese que el poema era malo, juicio al fin subjetivo y respetable, sino por lo viciado y abyecto de su argumentación, sostenida en pilares como los de la muestra:&lt;br /&gt;a) El poema era malo porque usaba de la retórica, poniendo en evidencia a aquellos que, carentes del dominio y aun el conocimiento de la misma, tenían que conformarse con escribir de forma más sencilla, pero eso sí: sincera, en carne viva y otros desgarradores conceptos.&lt;br /&gt;b) El poema era malo porque, al contener alusiones a historias, mitos e ideas que no están al alcance de cualquiera, no podía entenderse.&lt;br /&gt;c) Y otrosí por el léxico, la sintaxis, el nivel del lenguaje utilizado, ininteligible para el colérico detractor.&lt;br /&gt;La conclusión se cae por su propio peso: como el castellano estándar no tiene más allá del mil voces y cuatro o cinco enunciados, quien se salga de ellos no sabe escribir. Lo democrático, entiéndase, no consiste en posibilitar a la mayoría el acceso a los bienes más altos de la cultura sino hacer que ésta baje a las cotas más deleznables de la ignorancia.&lt;br /&gt;Obstinado en sus pobres verdades, perseveraba el simple, arremetiendo contra cualquier semoviente que osara defender a la escritora, recurriendo al insulto, la descalificación y otras técnicas del mismo jaez, fruto sin duda alguna de la experiencia, pues alguna el muchacho debía de tener.&lt;br /&gt;No es nuevo bajo el sol este episodio. Los poemas gongorinos padecieron a lo largo de tres siglos el acoso de la estulticia. Un ilustre cretino, que escribió una Historia de los heterodoxos españoles para condenar la heterodoxia, despachaba la obra del cordobés afirmando que, aparte unos cuantos romances y otros tantos sonetos y coplas, no había quien lo entendiera y que estaba no más como una cabra. Hasta que el bueno de Dámaso Alonso demostró lo contrario y puso sobre el tapete las claves del lenguaje de Góngora, accesibles a todo el que supiera y quisiera entender.&lt;br /&gt;La cultura, en España, como la economía, la política y las costumbres, avanza por la historia dando bandazos. Al Barroco siguió una época de estiaje en lo literario, que convirtió la poesía en un bodrio indigesto. A la generación del 27, cuarenta años de soledad, hasta que los Novísimos, empujados por aquella otra que se llamó del lenguaje, lograron devolverle el esplendor perdido.&lt;br /&gt;Lo que vino después, ya lo sabemos. Lo que está por venir, nos asusta. Lo que estamos viviendo, mejor no &lt;em&gt;meneallo&lt;/em&gt;, que huele.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8776757415471099324?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8776757415471099324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8776757415471099324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/08/una-de-pataleo.html' title='Una de pataleo'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsB7HJFDogI/AAAAAAAAAZ8/i3xEw-8GAY0/s72-c/cin50.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-7655738837157195841</id><published>2007-08-13T14:48:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:32:13.282Z</updated><title type='text'>Panorama de actualidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsBvjpFDofI/AAAAAAAAAZ0/Xx0mvss-Vgo/s1600-h/Jerez_calleB.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098197436296569330" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsBvjpFDofI/AAAAAAAAAZ0/Xx0mvss-Vgo/s400/Jerez_calleB.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; De la reiteración al hastío media tan sólo un trecho, lo suficientemente profundo para albergar en él todos los pecios que dan fe del naufragio. Pues allí donde se levanta la decepción, muchas cosas se hunden y unas pocas se avienen a certificar lo que fue.&lt;br /&gt;Digamos, por no hablar de vaguedades, que me estoy refiriendo a la información, un binomio que integran, por un lado, lo noticiable, los sucesos de cada día, y, por otro, los medios informativos, las empresas y los profesionales encargados de elaborar la noticia y ofrecerla a la sociedad.&lt;br /&gt;La vida, en nuestra era, no puede concebirse sin noticias. Milenios lleva el hombre tratando de saber lo que ocurre en el mundo antes de que la historia lo archive en sus anales. Conocer lo que ocurre en el acto, eso es la actualidad, un concepto tan familiar y manoseado, que ya nadie recuerda lo que la humanidad ha pagado por tales primicias. El heraldo de Maratón corrió en escasas horas cuarenta kilómetros, llevando sobre sus hombros la noticia de una victoria crucial; cuando la puso en manos de sus destinatarios, murió. No fue el único, desde luego, y otros muchos corrieron la misma suerte, no sólo a cuenta de su celo informativo sino a causa de las insidias promovidas por quienes se sentían atacados por la verdad: los antiguos tiranos mataban al mensajero; los de hoy ametrallan a los cámaras, les disparan a bocajarro o les cierran sin más el periódico, que es una forma limpia de neutralizarlos, sin generar protestas excesivas.&lt;br /&gt;Sin embargo, uno llega a dudar del sentido de estas y otras heroicidades, cuyos pobres resultados consisten en el más de lo mismo que abastece, hora tras hora, las mesas de redacción de los rotativos, las pantallas de los televisores y los miles de terminales, públicos y privados, que muestran el mundo a través de Internet.&lt;br /&gt;Siempre el mismo menú: guerras, catástrofes, violaciones de los derechos humanos, hambre, pobreza, sufrimiento, adobados con salsa rosa, que es una necia fórmula para facilitar su digestión. Aburre, en cualquier caso, esa lluvia jupiterina de sucesos cantados, datos archisabidos y episodios más o menos previsibles, que inmunizan al receptor y acaban convirtiéndolo en un fastidiado testigo de la rutina cósmica, incapaz de asimilar críticamente los contenidos informativos y cada vez más reacio a adquirir compromisos con una realidad que percibe como espectáculo.&lt;br /&gt;Vistos así los hechos, la actualidad más cruda es también la más cruda ficción; una mala película, en definitiva, con pésimos actores y sin ninguna gracia. A la hora del zaping, crece el número de los que optan por el bufón. Los habituales del género se me antojan impresentables. Pero hacen reír, y eso, quiérase o no, alivia lo suyo...&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-7655738837157195841?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7655738837157195841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/7655738837157195841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/08/panorama-de-actualidad.html' title='Panorama de actualidad'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RsBvjpFDofI/AAAAAAAAAZ0/Xx0mvss-Vgo/s72-c/Jerez_calleB.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-5353696558716674202</id><published>2007-06-23T15:36:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:33:34.321Z</updated><title type='text'>El apátrida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rn0_BsSfTzI/AAAAAAAAAWE/r8mgmCt70b8/s1600-h/Fronteras+Interiores+08B.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079285253044916018" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rn0_BsSfTzI/AAAAAAAAAWE/r8mgmCt70b8/s400/Fronteras+Interiores+08B.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; Uno de los momentos más brillantes de aquella gran película que era y es &lt;em&gt;Casablanca&lt;/em&gt; tiene lugar cuando el agente nazi pregunta al personaje encarnado por Humphrey Bogart: &lt;em&gt;¿Cuál es su patria?&lt;/em&gt; A lo que respondió: &lt;em&gt;Soy borracho&lt;/em&gt;, con una sobrecogedora frialdad.&lt;br /&gt;Yo, también. Y no porque trasiegue más de dos o tres copas ni, más allá del vino con su tapa correspondiente, me entusiasmen los caldos de alambique ni esa atroz, nauseabunda y espuria colonización que es el güisqui, sino porque, acodado en la barra, me siento en un espacio simbólico, habitado por miles, millones de seres humanos, que beben, día a día, el licor del fracaso, el aguardiente de la derrota, el cubalibre amargo de la desolación.&lt;br /&gt;Soy borracho, a mi modo. Un hombre sin raíces, que vino a las tinieblas de un país desangrado e inhóspito en un pueblo, el más triste, de Jaén, que, antes de convertirse, por obra y gracia de los listillos de la nueva clase política, en &lt;em&gt;paraíso interior&lt;/em&gt;, era por la de Dios y el caudillo &lt;em&gt;Santo Reino&lt;/em&gt;, a saber por qué. Luego, cuando busqué mi sitio, muchos me hubieron por testigo incómodo y tuve que largarme en &lt;em&gt;el último tren de Gum Hill&lt;/em&gt; a la &lt;em&gt;salada claridad&lt;/em&gt; de Alberti, donde aún sobrevivo. Así que, sin medalas que ponerme, sin poder ni moneda de trueque, Jaén me considera un fugitivo y Cádiz un intruso.&lt;br /&gt;No soy de aquí ni de allí, como dice la copla. Y, si no se lo creen, pregúntenselo a los antólogos de aquí y acullá, especialistas en desapariciones. Soy un &lt;em&gt;missing &lt;/em&gt;de la literatura, el poeta desconocido en cuya tumba nadie pondrá flores, al son de un himno nacional que, con letra o sin ella, nunca logró conmoverme.&lt;br /&gt;Así, exiliado en mi propio pasaporte de donnadie europeo, creo, con Félix Grande –aunque la idea no es suya- que la patria del hombre es el lenguaje y el cuerpo de la mujer a quien ama. No está mal la definición y, en todo caso, resulta mucho más acogedora que aquella &lt;em&gt;unidad de destino en lo universal&lt;/em&gt;, que mandó a media España a la fosa común. No, claro que no; &lt;em&gt;mi reino no es de este mundo&lt;/em&gt; ni yo pertenezco a otro reino que el salario de cada mes. Mi patria es mi salario. El cortijo, defiéndanlo los perros.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Del texto: Domingo F. Faílde. Jerez, junio, 2007&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© De la imagen: Fram Ramírez, 2004&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-5353696558716674202?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5353696558716674202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5353696558716674202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/06/el-aptrida.html' title='El apátrida'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rn0_BsSfTzI/AAAAAAAAAWE/r8mgmCt70b8/s72-c/Fronteras+Interiores+08B.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8782958251538101212</id><published>2007-06-09T15:18:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:34:41.782Z</updated><title type='text'>La carrera del tiempo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RmrFAMSfTvI/AAAAAAAAAVk/p4cx2VtF8-0/s1600-h/Cueva+de+H%C3%A9rcules.T%C3%A1nger.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5074084537275731698" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RmrFAMSfTvI/AAAAAAAAAVk/p4cx2VtF8-0/s400/Cueva+de+H%C3%A9rcules.T%C3%A1nger.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; La verdad: entra vértigo. En la vida de un hombre, la experiencia del tiempo depende de la edad y, al cabo de los años, que desde el medio siglo se suceden con apresuramiento, uno recuerda el paso de las horas, lentísimo, en la enorme llanura de la infancia, tan grande que una década se nos antoja la eternidad. Como en una carrera deportiva, se acelera al final, y digo yo si no ocurre lo mismo con la especie. La prehistoria, ese lapso que cabe en unas páginas y despachan los planes de estudio en unas pocas líneas, duró miles y miles de años, en cuyo devenir –a juzgar por las huellas de los protagonistas- nada debió ocurrir, sino eso: la vida; comer, crecer, multiplicarse y salir de este mundo mezquino con absoluta naturalidad. Sobrevivir, en definitiva. Lo importante era el grupo. La noción de individuo es producto de la cultura.&lt;br /&gt;Entristece bastante pensar a tanta gente bajo una simple denominación de origen. Decimos, en efecto, Neandertal u Homo Sapiens y hacemos tabla rasa de miles de personas y otras tantas historias personales, dramas, tragedias, epopeyas o pequeños sainetes entrañables, que han dejado tan sólo un puñado de huesos, unos cuantos cacharros y el cuenco de las tumbas como únicas señas de identidad. ¿No sufrieron? ¿No amaron? ¿No se les helarían las arterias contemplando el amanecer? ¿No sintieron terror ante la muerte? ¿No mostraron ternura ante la sonrisa de sus cachorros? Sin embargo, a nosotros, nos importan sus hachas, las puntas de sus flechas, el rescoldo apagado de sus hogueras y el extraño sentido de sus pinturas, para dar testimonio del progreso y ponernos a salvo de la barbarie.&lt;br /&gt;Cuando, al fin, aparece la escritura, puede el hombre firmar, certificarse, proyectar su existencia al espacio y el tiempo; y su nombre, que ya no es Neandertal ni Homo Sapiens, sino Adán o Jacob, Aquiles o Casandra, Livia, Adriano, Antinoo, Ginebra..., se hace presente en cada generación, para seguir su tránsito por la esfera armilar, adalides de un séquito que crece, día a día –ya lo dijo Yaveh-, “como las arenas del mar y las estrellas del cielo”.&lt;br /&gt;Pasa el tiempo deprisa, impulsado tal vez por esas ciencias “que hoy adelantan una barbaridad”. Así, a un avance, le sucede otro, y no hay nada detrás sino un avance nuevo, otro descubrimiento que, mañana, quedará superado, insepulto quizás en la memoria que no tiene laureles para tantos y por ello retorna al pasado, es decir, al olvido, a esa vieja cultura sin nombres que ahora son pasto de la Escuela Equis, el Movimiento Ygriega, la Generación Zeta. Y se hace, en efecto “camino al andar”, vertiginosamente, con una rara prisa que nos induce a quemar las naves, nuestra única nave espacial, como si un nuevo puerto vislumbrásemos, una tierra mejor y hospitalaria o la vieja Utopía que soñó Tomás Moro.&lt;br /&gt;Conociendo, no obstante, al personal, y contemplando el sesgo de las cosas, el futuro es tan sólo una incógnita incierta y una desazonada, razonable inquietud.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8782958251538101212?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8782958251538101212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8782958251538101212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/06/la-carrera-del-tiempo.html' title='La carrera del tiempo'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RmrFAMSfTvI/AAAAAAAAAVk/p4cx2VtF8-0/s72-c/Cueva+de+H%C3%A9rcules.T%C3%A1nger.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-1616605165859136471</id><published>2007-05-26T21:10:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:35:56.858Z</updated><title type='text'>Monsergas urbanas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RliigW_PE2I/AAAAAAAAAUs/j9kRjT_pMEw/s1600-h/100_0477.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068980057415816034" src="http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RliigW_PE2I/AAAAAAAAAUs/j9kRjT_pMEw/s400/100_0477.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Conforta todavía y mientras dure madrugar los domingos, echarse cualquier ropa sobre el cuerpo y, evitando las zonas de más intenso tráfico, llegar al corazón de la ciudad, mientras duermen sus habitantes y un razonable silencio se instala en el ambiente. A esas horas, que la indolencia de los trasnochadores ensancha, es un lujo para el espíritu sentarse en un banco de cualquier plaza y poner, simplemente, el oído: el canto de los pájaros, el tenue chapoteo de la lluvia, las pisadas cansinas de algún vagabundo o la sonajería de la iglesia más próxima componen una estampa sonora como recién sacada del túnel del tiempo o un poema de Juan Ramón.&lt;br /&gt;Resulta terapéutico, en efecto, y uno recuerda edades que no fueron mejores salvo en la juventud, &lt;em&gt;la pobre loba muerta&lt;/em&gt; que cantara Machado, y esa extraña manía de los mayores de mirar hacia atrás. El mundo, en cualquier caso, mostraba unas facciones más amables, resistiéndose a prescindir de la madre naturaleza o lustrando el progreso con un aura romántica que tomaba las calles por asalto e imprimía al entorno elegancia y singularidad: Madrid era Madrid, imposible ser otra, y, apiñada detrás de la Puerta de Tierra, Cádiz iba de sí, y otro tanto Jerez o Sevilla o Segovia, mientras lucía Paris sus galas exclusivas, Estambul la algazara de sus bazares o Venecia el donaire de las góndolas. Las ciudades, con árbol genealógico, mostraban sus blasones, orgullosas, en los detalles mínimos: la verja de un jardín, los herrajes de las farolas, el adoquinado de las aceras, la pizarra de las techumbres, la presencia de gatos callejeros, el olor que desprenden los hogares o las lánguidas notas de los músicos ambulantes, por no entrar en materia de costumbres ni asuntos más prolijos.&lt;br /&gt;Era posible entonces pasear por un parque, pisando un tapiz de hojas secas, o mirar hacia arriba y admirar la alta bóveda de los árboles, como una agreste catedral, en medio de un airoso entramado de casas, a medida del hombre cuanto a imagen y semejanza de una cultura armónica que ignoraba las prisas, la competencia desenfrenada, la inhumana depredación. Ciudades, ay, que fueron dando paso a hacinamientos de especulación, avenidas despersonalizadas, barrios clónicos, ambiente homologado, anonimato, que igualan a Madrid con Barcelona, a Algeciras con Cartagena, a Lepe con Paris, tamaño aparte. Y es que el mundo global, como los negros de García Lorca, se ha puesto un uniforme de conserje y anda abriéndole puertas al dinero, inclinándose, reverente, al paso de la Bestia.&lt;br /&gt;Ni góndolas ni carros ni pregones ni un mustio acordeón que acomode los besos subrepticios. Las ciudades de hoy suenan a alarma, a sirena de vehículo policial o ambulancia, a urgencia de bomberos; y si, a veces, asoma la música, es para derramarse de los coches como una conserva podrida de su lata, sin gracia ni ternura, imponiendo su ritmo machacón al viandante, que acepta un ruido más en esta feria insulsa y va de tenderete en tenderete, intentando sobrevivir a la algarabía. El compás de las horas lo marcan los cuarenta principales. No se vive: se compra y se vende. Ha adquirido una empresa la Torre de Babel.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-1616605165859136471?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1616605165859136471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/1616605165859136471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/05/monsergas-urbanas.html' title='Monsergas urbanas'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RliigW_PE2I/AAAAAAAAAUs/j9kRjT_pMEw/s72-c/100_0477.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3988098543545598153</id><published>2007-03-13T15:51:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:37:01.856Z</updated><title type='text'>¿Quién ganará en poesía?  Comentarios en torno al Premio Andaluz de la Crítica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RfbIuPJb8mI/AAAAAAAAANc/wtoDPXl2EjM/s1600-h/Aquelarre+en+Arcos,+2006.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5041437529553498722" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RfbIuPJb8mI/AAAAAAAAANc/wtoDPXl2EjM/s400/Aquelarre+en+Arcos,+2006.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El próximo domingo, 18 de marzo, se fallarán en Arcos de la Frontera los premios de la crítica andaluza en su XIII edición. Siguiendo la costumbre, los responsables de la entidad convocante harán publica entonces la resolución del jurado y, un año más, la suerte estará echada y metida en salmuera.&lt;br /&gt;Como es habitual, corren dimes, diretes, rumores y estruendos que, con dispar perspicacia e idéntica malicia, subrayan lo evidente, hacen cábalas y rellenan quinielas acerca de una lista que el inefable Secretario General de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios ha pergeñado a su estilo, es decir, con total ignorancia del protocolo que, alejando sospechas y agravios comparativos, aconseja el recurso al orden alfabético. A no ser, claro está, que la posición en la tabla dependa de los votos obtenidos por cada libro, en cuyo caso se estaría mediatizando al jurado, o de las simpatías personales del Sr. Secretario, eso sí, con una excepción: la de Julio Asencio, que porta injustamente el farolillo rojo, tal vez para ocultar una incómoda circunstancia; y es que “Tierra de Nadie”, la colección que acoge su libro, es el sello editorial de don José Ruiz Mata, que se convierte así en juez y parte. Y digo yo: si, en años anteriores, se excluyó “El monte trémulo”, de Dolors Alberola, por ser la prometida del autor de este artículo, a la sazón jurado del premio de poesía, a quien, por otra parte, se deniega el derecho a ser votado, por su condición de jurado en anteriores convocatorias, ¿no sería de lógica y decencia excluir a poetas publicados por el Secretario General de la AAECL, presuntamente miembro del jurado de esta XIII edición?&lt;br /&gt;Mas, minucias aparte, las apuestas apuntan a dos pesos pesados, el archipremiadísimo Pablo García Baena –un poeta excelente, en cualquier caso- y Ángel García López, alma mater del Tiflos, un premio que, al cambiar de editor, se ha convertido en objeto de la codicia de muchos. En fin, que entre Garcías anda el juego. Debe de ser un karma.&lt;br /&gt;Para que nada falte, hay quien da por seguro que el premio a la mejor ópera prima irá a parar a manos de Mauricio Gil Cano, director literario de EH Editores. Ignoran las malas lenguas que el autor de “Declaración de un vencido” es poeta veterano, con un libro de versos en su haber, “Del soneto al cómic”. Así que proyectil al agua.&lt;br /&gt;Faltan muy pocos días para que las incógnitas se despejen. Ya veremos quién sale bajo palio. Que Dios reparta suerte y que gane el mejor.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde . Jerez, 2007&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3988098543545598153?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3988098543545598153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3988098543545598153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/03/quin-ganar-en-poesa-comentarios-en.html' title='¿Quién ganará en poesía?  Comentarios en torno al Premio Andaluz de la Crítica'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RfbIuPJb8mI/AAAAAAAAANc/wtoDPXl2EjM/s72-c/Aquelarre+en+Arcos,+2006.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-8836968067719855727</id><published>2007-02-26T22:07:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:38:06.201Z</updated><title type='text'>Historias que me cuentan</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/ReNbAPPCrkI/AAAAAAAAAME/djTYRfNJ-JA/s1600-h/cafeflorian+en+sepia.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5035968867978096194" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/ReNbAPPCrkI/AAAAAAAAAME/djTYRfNJ-JA/s400/cafeflorian+en+sepia.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; Juan Editor pide, un día, al poeta que le envíe unos libros. Ya lo sé: esa conducta me parece del todo inusual, entre otras razones porque a los editores no suele interesarles si, al margen de su sello, existe vida o no para sus autores. El poeta, no obstante -Juan Poeta, para el lector, a partir de ahora mismo-, es en cierta manera conocido, pues ganó hace una década un premio convocado para inyectar pesetas a don Juan y éste, comprometido con la cultura como todo el que quiere dar esquinazo al fisco, publicó sepa el Cielo la cantidad de ejemplares y del resto jamás se supo, lo cual, pese a quien pese, constituye una práctica honorable, pues en el mundo de las finanzas el fin justifica los medios. ¿O no?&lt;br /&gt;Y el pobre Juan Poeta, tan poco acostumbrado a galardones -los premios importantes o no tanto acostumbra ganarlos gente descomunal y soberbia, como decía don Alonso Quijano-, recibió una docena de copias impresas y, en su afán de llegar a la crítica, invirtió una pequeña fortuna en adquirir sus libros, unos cuantos, para hacerlos llegar a éste, ése o aquél, a cambio de una breve reseña en los suplementos del ramo o un voto, llegado el caso, para posarse en el Nacional de Literatura, con bula y venia de don García y demás familiares del Santo Oficio.&lt;br /&gt;Tuvo suerte, carajo, y no porque le dieran el Cervantes -que imagino andará comprometido hasta el año 3000- sino porque su obra gustó a muchos y empezó a prodigarse por las antologías, las lecturas del Centro de Management Literario y el santísimo Sursumcorda. Pero Juan Editor no quiso saber nada y prefirió negar a Juan Poeta hasta que el gallo cantó tres veces, hasta que treinta gallos cantaron trescientas veces, hasta que trescientas veces todos los gallos del Universo cantaron otras tantas la biempagá, no le fuera a salir con demasías y crearle problemas. Así que se mantuvo distante y altanero, cobrando a precio de mercado más iva los ejemplares que Juan Poeta pedía de tarde en tarde, por aquello de sostener el negocio que, contra toda apariencia o veleidad, es, por bien de la lírica, crudamente prosaico, ay, ¡quién entiende tamaña contradicción!&lt;br /&gt;Y el pobre Juan Poeta, más ídem que una rata, siguió ninguneado, ignorado hasta las cachas por el ogro del cuento. Sin embargo, una tarde, melancólico y cabizbajo, tras el adverso fallo de otro premio, que ganó el primo del promotor, recibió una llamada telefónica. No se trataba de coger un taxi. Un amigo, al otro lado del satélite, le acercaba noticias de Juan Editor, que, ¿sabes?, está interesado en tu obra y no para de lamentarse de tu abandono, pues no le mandas tus libros -más de doce, a la sazón-, y así no puede seguir tu trayectoria. Y, malhaya, responde Juan Poeta, ¿por qué coño yo debo regalarle mis libros, si él me los cobra cuando se los pido?&lt;br /&gt;Juan Poeta no sabe, no contesta. Es un iluso, un indocumentado, y no tiene ni idea de las cosas. ¿Cómo vas a cobrarle tus libros?, le dice el amigacho y le explica la suerte que tiene y que debe sentirse pagado con el interés de don Juan. O sea, que le mandes tus libros, desgraciado, y te hace un favor al pedírtelos.&lt;br /&gt;Juan Poeta escudriña sus estantes. Éste, ése, aquél y el otro de más allá. Setenta euros de los de ahora, amén los cuatro o cinco del correo. Una pasta, sí señor, a cambio de ni se sabe. Y mi amigo resopla sobre las empolvadas cubiertas y retira las últimas motas con el suave ademán de una caricia. ¡Cuánta nota becqueriana en esas ramas de papel impreso! Con su mano de nieve -becqueriana, para variar-, envuelve, cuidadoso, los ejemplares y, cerrado el envío, adhiere la etiqueta: Don Juan Editor, calle tal, número tal, código, población, y certificado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;No sabe bien por qué, pero le consta que el paquete descansa en algún almacén, en espera de la casualidad. Antes, un secretario con contrato basura le remitió un impreso: Hemos recibido su/s libro/s, que leeremos con el mayor interés.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Jerez, 2007 &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-8836968067719855727?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8836968067719855727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/8836968067719855727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/02/historias-que-me-cuentan.html' title='Historias que me cuentan'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/ReNbAPPCrkI/AAAAAAAAAME/djTYRfNJ-JA/s72-c/cafeflorian+en+sepia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-5518270096056561208</id><published>2007-02-07T19:29:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:39:20.173Z</updated><title type='text'>En butaca ajena</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rcoo3O0jGVI/AAAAAAAAAIQ/RQfa4qmtOV0/s1600-h/3537.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028876863248996690" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rcoo3O0jGVI/AAAAAAAAAIQ/RQfa4qmtOV0/s400/3537.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 130%;"&gt; &lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: small;"&gt;ÉSE es aquel que ayer no más decía: a) que el hombre de la butaca era un poeta malísimo, deleznable, lo peor de lo peor; b) que el hombre de la butaca era un capo mafioso, un comisario de la cultura, un nefasto gestor; c) que el hombre de la butaca trabajaba tan sólo para sí y sus amigos, ignorando a los demás, ninguneándolos; d) que el hombre de la butaca le había puesto los puntos, sacándole a la luz una edición vergonzante, fuera de colección; e) que el hombre de la butaca, bla... bla... bla..., &lt;em&gt;el verso azul y la canción profana&lt;/em&gt;. Porque &lt;em&gt;la vida&lt;/em&gt;, como dijo alguien, &lt;em&gt;es trágicamente seria&lt;/em&gt; y, ya se sabe, Dios los cría y ellos se juntan, hoy por ti y mañana por mí. París bien vale una misa. Lo que es bueno para mí es bueno para todos. &lt;em&gt;Après-moi, le deluge&lt;/em&gt;, ya se sabe. Ay, coherencia, coherencia, cuántos crímenes se cometen en tu nombre. Cosas veredes, amigo Sancho.&lt;br /&gt;Ayer se dieron el pico, la mano, la alternativa. Leyeron, hablaron, comieron, bebieron. A los postres, como buenos hermanos, decidieron repartirse el pastel. En una viga, al fondo, el Iscariote se balanceaba.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Domingo F. Faílde. Jerez, 2007.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-5518270096056561208?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5518270096056561208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/5518270096056561208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/02/en-butaca-ajana.html' title='En butaca ajena'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/Rcoo3O0jGVI/AAAAAAAAAIQ/RQfa4qmtOV0/s72-c/3537.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-3226865599245500017</id><published>2007-01-25T14:39:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:40:46.409Z</updated><title type='text'>El Minotauro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RbjBcg046VI/AAAAAAAAAEI/vO5pFdwHEEs/s1600-h/Minotauro.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5023978079924054354" src="http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RbjBcg046VI/AAAAAAAAAEI/vO5pFdwHEEs/s400/Minotauro.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; Tengo un enemigo en Jerez. Atrincherado en el heterónimo de &lt;em&gt;La Perra&lt;/em&gt;, actúa como un hijo de tal madre y, si no me ando listo, me llena de cagadas este blog: tonterías, aquellos viejos rótulos -Juanito maricón, Pepe tonto-, que cualquier soplagaitas grababa en los pupitres, quizá porque el primero sacó un 10 en literatura o el segundo le había pisado la novia; ya digo, estupideces, que si soy viejo y feo, que hay que ver lo mal que escribo, que soy mala persona y que coja mis bártulos y me vaya a Algeciras. Eso dice el barbián, que no tiene un tortazo bien dado en su faz garbancera, mientras sueña que el campo está libre y se queda con todos los pastos, ¡qué listo!&lt;br /&gt;No contento con esto, amenaza en un blog, que abrió ex profeso como lanzadera de su mala baba (aunque se le olvidaran las huellas y el IP), con seguir dando caña, sin duda acostumbrado a cagar en lo oscuro como buen moscardón. Y es que el tipo, corniveleto, ya que no bragado, acomete con todas las armas de un cobarde y, falto de razón o cargado, más bien, de sinrazones, lloriquea su falsa adversidad, insulta, difama, descalifica, conspira, usa su escasa fuerza en ningunear y espera conseguir con míseras propinas las lealtades perrunas que sólo sus iguales podrían alentar.&lt;br /&gt;No voy a dedicarle más espacio, pero ándese con ojo. Cuando se va de farra por el infierno, se dicen muchas cosas y uno termina por hacerse esclavo de sus propias palabras. Yo soy dueño de mis silencios... Pero, ay, como estallen...&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: 85%;"&gt;Domingo F. Faílde. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: 85%;"&gt;Jerez, 2007.-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-3226865599245500017?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3226865599245500017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/3226865599245500017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2007/01/el-minotauro.html' title='El Minotauro'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RbjBcg046VI/AAAAAAAAAEI/vO5pFdwHEEs/s72-c/Minotauro.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7495462912008862019.post-2357902074603345717</id><published>2006-12-24T17:00:00.001Z</published><updated>2011-01-03T07:42:23.026Z</updated><title type='text'>El río de la vida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RY617ZswBkI/AAAAAAAAAAw/6D-kEUDFTQ8/s1600-h/100_0480.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5012143467425433154" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RY617ZswBkI/AAAAAAAAAAw/6D-kEUDFTQ8/s400/100_0480.jpg" style="cursor: hand; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;En un libro de cuentos memorable, decía Antonio Enrique fue en el Gran Bazar de Estambul donde, por vez primera, se encontró con el río de la vida, un curioso concepto y metáfora hermosa del tráfago incesante que, al menos en las grandes ciudades, convierte sus arterias en hormigueros y allí late, en efecto, poderosa y anónima, la vida.&lt;br /&gt;Confieso que esa imagen me llamó la atención y que, a partir de entonces, me vi atrapado muchísimas veces por esa forma de percibir la realidad, de la que no tardara en advertir una dispar presencia en la literatura, que me condujo a los versos cimeros de &lt;em&gt;Historia del corazón&lt;/em&gt;, de nuestro premio Nobel don Vicente Aleixandre, un poeta mayúsculo donde los haya, recluido actualmente en el injusto panteón del olvido: el río de la vida es así con frecuencia y amordaza la música sublime para oír con morbosa delectación el ladrido de los perros o, como hubiera dicho y escrito Julio Aumente, el canto de las arpías.&lt;br /&gt;Regresando a Aleixandre, imagino al enorme poeta que era (lo conocí en su casa de Welintonia, una fría mañana de invierno, hace ya muchos años) conducido casi en volandas por una multitud en movimiento, un torrente de seres que transitan el tiempo y escapan de él, y cuyo anonimato les salva de la muerte, pues ya no son el Juan y la María, el Pedro o el José de Víctor Jara, sino miembros de un cuerpo gigantesco, ramas del árbol de la Humanidad, creciendo y multiplicándose en el gran bosque cósmico.&lt;br /&gt;Imagino a Vicente Aleixandre, con su sonrisa clara, casi infantil, dejándose llevar por esas aguas, sin importarle nada -¡cómo iba a importarle a quien estaba a punto de zambullirse en la eternidad!- el molesto mordisco de los gozques, la sordina de los imbéciles y los mil avatares de este país con ínfulas de imperio y miseria atascada en las entrañas, que encumbra a los mediocres y borra el epitafio de Cervantes.&lt;br /&gt;La realidad, no obstante, es más modesta y uno ve donde vive el mohín de la vida, lejos acaso del pensamiento noble de los genios o aquellas utopías que son motor del mundo. Este mañana, en el umbral de la Navidad, paseando por las calles del casco antiguo, me encontré –también yo- con ese viejo río de la vida, que venía hacia mí, contra corriente. Cientos, miles de hombres y mujeres –quizá todos los hombres y mujeres del Universo-, caminaban de prisa, sumidos en un raro silencio, casi reverencial, del que emergían, como el humo de un sacrificio propiciatorio y conciliador, las notas de un antiguo villancico; y, al pasar a su lado, vi el arrobo del violinista urbano, que parecía volar con sus acordes, tal dejándose ir –él también- por el cauce trazado quién sabe por qué mano en el inmenso valle de esta aurora festiva.&lt;br /&gt;Yo no sé qué tendrán los mercados. Los mercados tradicionales, donde acude la gente a comprar y a encontrarse, desde la fuente misma de la historia. Las plazas soleadas, llenas de veladores y periódicos desplegados, donde el hombre conecta con su verdad, que es su propia mentira. Será eso, el encuentro, en busca de un latido que tienda a acompasarse. Como en los cuentos que, por estas fechas, nos contaba la abuela. Sueños, naturalmente, como este mismo río de la vida y los libros, que acabo de inventar.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;© Del texto y la imagen:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-size: 85%;"&gt;&lt;strong&gt;Domingo F. Faílde. Jerez, 2006.-&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7495462912008862019-2357902074603345717?l=lasombradelcelindo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2357902074603345717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7495462912008862019/posts/default/2357902074603345717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lasombradelcelindo.blogspot.com/2006/12/el-ro-de-la-vida.html' title='El río de la vida'/><author><name>Escritores Independientes de Andalucía</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZmQfug2uarA/RY617ZswBkI/AAAAAAAAAAw/6D-kEUDFTQ8/s72-c/100_0480.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
